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Historia

Capítulo 4 Vamos a divorciarnos

Palabras:1986    |    Actualizado en: 10/08/2019

a miedo a su esposa y que sería capa

al Sr. Qi disculpándo

or nada. Incluso si había cometido un error, él pr

as levantaba a Jana en sus brazos para

r que él se fuera, pero Eva la interrumpió

umillación?", estaba furiosa, y le

ra, pero Eva le cubrió la boca con la mano y levantó una ceja como señal de adv

ctitud indiferente. Aflojándose la corbata, tomó

silencio. Parecía estar absorto en sus pensami

a por los eventos de esa noche. Mordiéndose las uñas, trataba de adivinar qué sucedía entre Zed y Eva. Levantó una ceja cua

enta de que había estado agarrando las cortinas con tanta fuerza que sus uñas casi habían roto la tela. Después de la noche que acababan de te

nte percibió ese detalle, aspiró profundamente y esperó a que él dijera algo, pero al no haber más que silencio, lo

tar que él usaba. Cuando miró el rostro de Zed, se dio cuenta de que sus ojos estaban desenfocados. '¿Habrá bebido demasiado?', pensó sorprendida, y aunqu

a fue a dar a la boca de Jana y ella ya no pudo completar s

haciendo? No, no p

a sig

nubes que flotaban perezosamente en el cielo. Era mediodía cuando Jana se desp

ada en caracteres grandes y de color negro. Se suponía que debía estar encantada

baño, y una vez frente al espejo, estudió su reflejo. Exceptuando su

para vestirse. Preparándose para su visita a la casa Wen, se envolvió una buf

o dejaba de referirse a ella como "Mi buena chica", y elogió sus

adquirido el contrato según los deseos de su padre, y ese mismo día también daría comienzo el proceso de divorcio.

Wen. Parecía no estar dispuesto a que su

ni siquiera notó en qué momento se había marchado. Eso no la sorprendía, ya que nunca había habido mucha comunicación entre los dos, pero de alguna manera esperaba poder hablar con él, pues estaba más decidida que nu

él me está esperando en la Oficina de Asuntos Civiles, así que a

escucharla, el Sr. Wen se lev

istro de Residencia, llamó un taxi para dirigirse a la Oficina de Asuntos

s en la O

tenía el contrato que tanto quería, y ella tenía el Folleto en su poder. Ahora, todo lo que necesitaba era que Zed apareciera y la liberara de esa farsa de matrimonio, pero él no apareció y su te

n. Dondequiera que ponía la mirada, veía rastros de las acciones de Zed la noche anterior. No pudo

o, no era necesario que esa farsa continuara. No podía imaginarse teniendo que verle la cara tod

sentó. Su ira fue mermando poco a poco, y sus

volante. Numerosos pensamientos pasaban por su mente. Después de un rato, por fin suspiró y abrió la puerta del coche

ana bostezando. Al escucharlo entrar a la casa, se había despertado, sin e

ra tan reservado que sus resp

, dijo ella frotándose los ojos para ahuyentar el sueño. Después, posó su

ación, donde la colocó suavemente sobre la cama y la cubrió con una suave manta. La cama y la

ncia en sus manos, frunció el ceño antes de quit

Dónde lo había guardado? Podía jurar que lo tenía consigo cuando Zed la llevó a la habitación. Ansiosa, lo buscó en toda la villa, p

pasos de la noche anterior. Su rostro palideció cuando se dio cuenta de que no tenía nin

teraba de que lo había pe

había burlado de Zed por estar paranoico cuando supo que había instalado cám

r el video de vigilancia de la noche anterior, pero se sintió decepciona

va, no le quedaba

a contraseña de

é la nece

de Residencia. Necesito ver los videos de

rdo la co

¿Me estás tomando el pelo? Espera. ¡¿Acaso escondiste mi Folleto de Registro de Residencia?!".

", su voz era tranq

Por qué escondiste mi Folleto? ¿

er que él ocult

o"

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