cia. El aire fresco le ayudaba a despejar la mente mientras cuidaba sus plantas. Se agachó junto a un rosal, con las tijeras de podar en mano la abuela le
o dos veces, dejó las herramientas y caminó apresuradamente hacia la casa en b
él al ver las gotas esc
itando su mirada mientras sujetab
la cocina, donde sacó una toalla limpia y el botiquín. Sin pronunciar palabra,
esatenta, Eda -soltó de r
rendida ante tales palabras
ría, casi escalofriante, y su pecho se apretó con una mezcla de incomodidad y miedo.
y, tras vendarle la mano, sol
o en la muñeca. ¿No crees que d
n sus palabras. Pero algo en el tono burlón y las so
o -balbuceó, ba
la mesa, sin perder esa sonrisa
nta no desangrarte la próxima vez -
e dando vueltas. Había algo en sus palabras que no lo
uesta se había manchado con la sangre entonces darse un baño era la mejor opción, Eda se había quitado la ropa y la dejó por encima del sillón posterio
ue lo que se había visualizado, Christopher observa las prendas manchadas de sangre en el sillón entonces escucha e
on las gotas de agua que resbalaban lentamente desde su cuello hasta sus piernas. El cabello mojado caía desordenado
o lo e
los ojos clavados en ella, la habitación parece volverse pequeña la presencia del imponente
ándose la mano al pecho, sorprendida
abello que se pegaban a su cuello hasta los dedos que apretaban nerviosamente la toalla
a en nuestra habitación -dijo finalment
erte la toalla, aunque no podía escapar de la intensidad con la que Christopher la ob
nza a decir ella - Tampoco es que seamos muy cerca
xpresa Christopher lo
s ido a la empresa además nunca entras en esta habi
que no tiene prisa. El vaso quedó olvidado sobre la mesa, y sus
funda resonando en el aire cargado de tensión, claro que lo expresó en un susurro
po le pedía que se moviera, que buscara la salida, pero
como si le costara encontrar el aire - así que si necesitas habla
como si estuviera disfrutando de su incomodidad
era suave, pero había algo en sus p
la vista. Dio un paso hacia el armario, intentando ignorar el ardor de su piel bajo su mirada. Pero sabí
mo si estuviera esperando algo más. Y, por un instante, Eda sintió que no era solo su desn
, por favor ¿
da. Él, despreocupado en su totalidad como si estoy fuera una rutina diaria, con el cabello ligera
ón? Necesito vestirme - vuelve a decir ella
un atisbo de diversió
sposa... y, por si lo olvidaste, anoc
ue había sido una noche increíblemente intensa, pero eso no significaba nada. Él seguía
Christopher. Aún tengo derec
abra en otro idioma-. Eda, lo que queda de tu
, lanzándole la primera cosa
de lado, como si disfrutara más
o que te pongas así. He vist
uer
lo que vi,
como si... como si... No, imposible. Él seguía enamorado de su exnovia, eso era un hecho. Patricia es la mujer de
preguntó finalmente, con una me
lma arrolladora que la hacía sentir diminuta y al mis
í có
scarado, c
su voz más suave, pero cargada de al
ionero. ¿Era una broma? ¿O realmente
urró, incapaz de s
de algo entre desafío y ternura cruzando su rostro,
pes si me quedo con ganas de volver
lo cuando Christopher sale por completo de la habitación Eda se permite respirar con calma, sentía las mejillas calientes, y sabe perfectamente que eran por las

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