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Historia

Capítulo 4 La Rutas Congeladas y el Toque del Territorio

Palabras:1383    |    Actualizado en: 10/12/2025

lexander había anticipado su interés en la subsidiaria de transporte, pero había subesti

anomalía masiva: los barcos, oficialmente cargados con mineral de hierro, estaban realizando desvíos inexplicables hacia puerto

o no era evasión fiscal simple; esto era crimen or

ofía a su analista por una línea cifrada-. Las declaraciones de aduana de l

Mark, su voz teñida de pánico-. Es una zona militar controlada

central de la empresa y búscalos. Si no están digitalizados, diles

o central de la sede era un lugar donde los

ío y la

lobo, Sofía fue convocada a una reunión en la sa

taba de pie junto a la ventana, hablando en voz baja y rápida en un dialecto si

, y la calma que usualmente lo envolvía hab

dos de los archivos que no les conciernen

mpleto a toda la documentación de Titan Steel según nuestro cont

que yo manej

a es un riesgo mayor para

ancia entre ambos de forma abrupta. Sofía se

mos cosas que hacen que las auditorías bancarias parezcan cuentos para niños. Si mis enemigo

s una

a. Y esta vez, no

sin embargo, era íntimo y alarmante. La cercanía de su cuerpo, la tensión d

entas hacer -murmuró Alexander, sus ojos fijos en los

n competentes

tar tocando piano, no

ra tan eléctrico como el beso de la otra noche. Era una intrusión sensual y profesional al mismo tie

ndo? -preguntó So

línea de la auditoría, no podré protegerte. Y créeme, Sofía, la

la había agarrado. El contacto había sido breve,

sgo Ca

clara, pero el contacto había avivado algo más profundo: una fascinación prohibida por su dominio. Él

nte. La limusina la llevó a un banya pri

ó Sofía, mirando la ent

. Es el único lugar donde podemos hablar sin micrófonos. Y el úni

a entrar en un banya

no hay trajes ni contratos

as a la intimidad, Sofía. Teme a las

que la negación solo lo

se sentaron en el parilka, la sala de vapor caliente. El calor era opresivo, y el

aquí? -preguntó Sofía,

ignifican nada. Fuera, eres una auditora.

zó su mano sobre la nuca de Sofía, apartándole

Sofía. Responde a la am

onando al calor, Alexa

Alexander, su aliento caliente en su oído-. Mark intentó ac

ada. Él ya lo sabía. S

e de mi

puerto de Dikson no mueve m

dor. Sofía sintió la verd

lara, Mark estaría en un avión de regreso a Londre

girarse hacia él. Su p

adre y mantenerte viva. Si quieres el archivo, haz tu t

pero en su lugar, sintió el latido furioso de su corazón. Él no es

i padre? ¿Está e

La verdadera razón por la que estás aquí es porque

me que la atrajo contra su pecho sudoroso. No fue

su oído-. En la oscuridad. Pero cuando la v

se dio cuenta de que, en ese momento, se sentía más segura que en cual

sido breve, pero había dejado una es

. Y volvamos a la oficina. El frío de la noc

aer en la trampa de la muerte que Alexander le había presentado. La gue

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