Lágrimas de la luna: un baile con la realeza licántropa / Capítulo 8 Saborea el momento, nena | 3.31%vista d
la quietud del jardín, re
e estupefacto, mientras el escozor r
mientras se cubría la zona que yo había golpeado. "¡Makenna Dunn! ¡¿Cómo te
eme, podría acabar contigo", gruñó, con los ojos encendidos
contrario, levanté la barb
ve alguna herida en mí y pregunta,
s. "Si te atreves a soltar la sopa, el rey también te castigará y te echar
labios. Había llegado a un punto si
ue caigamos todos juntos. Y
hablaba con frialdad. "No creas que por arrastrarme al palacio estás a salvo.
e quedó allí, atónito, antes de recuperar la compostura y lanzar un
e sus talones y se ma
s se alejaba, con la rabia
icionado y herido no obten
na sonrisa burlona me llamó la aten
cediendo unos pasos como si
, esperándome?", bromeó
etón pero amenazador en los ojos. "Makenna
teza...", intenté suplicar, pero antes de que pudiera art
do hambriento de ese momento, forzando mi boca co
m..
licántropo, era una fuerza imparable. Me s
no me dio oportunidad. Me aferró la
almente, me liberó y susurró cada palabra lentament
que me recorrió la espalda y me debilitó
me sujetó con firmeza y
a cabeza. Solo pude suplicarle: "Por fa
gala de su depravación. No le
on una sonrisa burlona en los
dome a responder a una p
onsidérate afortunada de tener mi atención.
onada, el aire frío me
n resonó, profu
opa, susurrando en voz baja
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