la corbata y se volvió hacia ella, con una sonrisa burlona en los labios. "¿Esto
r hizo que una profunda punzada le r
ato. Dijo que el trato con el Grupo Leoewis salió adelante. Al parecer
e congeló e
eña favorita de Julián, aquella
de golpe. Fue Eloise quie
e atrevió a tomárselo a la ligera. No aguantaba bien el alcohol, pero a
ella noche terminaría
abía cometido un pequeño error. Algo que podía pasar
y amarga. "Entonces vayamos al grano. Estoy segura de que ya sabes lo que me ocurrió anoche. Y no tardará en dif
s años usaste la donación de médula ósea para forzar este matr
nio, casi nunca había e
a. Era un cuchillo: afilado
tancia, preguntándose si alguna vez la miraría. Siempre había sido distante, pero no de aquella manera. ¿Por q
n consultó su reloj y espetó con brusquedad: "Olvida el desayu
*
erine no sigui
había soportado sin decir palabra. Pero aquel día era distinto
n Price, el asistente de Julián, en
vistazo fugaz
enta de que Katherine
descansar, no se molestó en quejarse. Tomó uno
acostumbrado a la cocina de Kat
s cosas empeoraron cuando regresó a su despacho y vio lo
etuvo y preguntó con cautela: "Señor, no le di
aron al instante a la noche anter
a su nombre. Pero no esperaba encontrarse con aquella versión de ella: borracha, vulnerable, aferrándose a él como si
nto, algo se que
cuando el deseo se apoderó de él, dejó de pensar. Su autocontrol se de
, y mucho menos a alguien como Katherine. Ella era ambiciosa y
os papeles de
os y soltó una risa fría, carente de t
carpeta hacia Ca
a voz de Julián resonó de nuevo, baja y cortante
GOOGLE PLAY