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Historia
Maridos intercambiados: ¿se puede cambiar el destino?

Maridos intercambiados: ¿se puede cambiar el destino?

Autor: Mia Caldwell
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Capítulo 1 Renacida

Palabras:1409    |    Actualizado en: 10/03/2028

posas perfectas para sus nietos. Ya verá, una vez que los matrimonios estén arreg

masiado bien resonó en su mente: cálid

de golpe y cont

esde el decimoctavo piso, la ráfaga de viento y el impacto

r la alta claraboya, esparciendo un calor dorado sobre los suelos relucientes. Un

todo volvió

ley, quien venía con una audaz propuesta: u

s, Teo Sergioley, una decisión que abrió la pu

familiaridad de la escena, un pensamien

biría cada elección. Ya no haría el ridículo; cada person

cutible en la cima, su imperio entrete

a un sueño que muchos s

el García, había servido junto a Carlos en el ejército. Daniel le salvó la vida a Carlos en una ocasió

os Sergioley se vieron obligados por honor a hacer

bía menguado, por lo que la oferta les par

hermana menor, Elena García, había sido la primera en elegir, atrapan

tián significaba entrar de lleno

, y casarse con una hija de los García no era más

distancia. En público, representaban la pareja per

él amaba de verdad, conspirando, atacando y empujándolo paso a paso hacia la tragedia. Su crueldad acabó po

barbilla y posó los ojos en

isa. Cada centímetro de su persona exudaba aplomo y una gracia c

miedo le helaba la espina dorsal; conocía demasiado bie

e, robándole el color del rostro. Instintivamente,

mos que las chicas elijan con quién desean c

raciela, se unió con una ris

, clavándose las uñas en las pal

ón con los Sergioley; ni ella ni

quebró el silencio del mom

no habían sucedido así en su vida anterior. ¿Por

a una mirada penetrante y musitó en voz baja

entras que Teo, por brillante que fuera, no sentía el menor interés por

ancia, con una sonrisa radiante y segura

spuesta, aunque su mirada se detuvo en Gracie

a su decisión, pero no podía negar

aciela?",

iela alzó la vista y extendió len

al; le dirigió una mirada fugaz antes

o de una mirada divertida le rozó la pie

la garganta y el p

z; las palabras pasaban junto a ella como

ortunidad no era más q

vándose en la palma le confirmó

irigieron al comedor. Los Sergioley s

sía, su voz era melodiosa y magnética,

Graciela ni a Elena una sola mirada;

ón abandonó el cuerpo de Graciela y exhaló un larg

ió el camino de regr

les voces llegaron a sus oídos, una c

cena, ¡Teo no tiene ninguna posibilidad de heredar el imperio Ser

la había fallecido un año antes de que Andrés volviera a casarse. An

a la madre de Graciela, y durante años, Graciela vi

a frustración. "Sebastián está enamorado de otra. Solo aceptó este arreglo

ero si te casas con Teo, le estás entregando

ue quisiera. Aunque se casara con él, su naturaleza callada nunca conquistaría su afecto. Teo, en cambio, era considerado, de palabras suaves, de modale

co. Sus ojos se posaron en su muñeca, suave, impecable, sin una sola cicat

frío, manipulador y perturbadoramente hábil para retorcer las mentes ajenas. To

adie volvería a hacerle

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