img Todo por Amor  /  Capítulo 3 EN LA CUEVA DEL LOBO | 27.27%
Instalar App
Historia

Capítulo 3 EN LA CUEVA DEL LOBO

Palabras:1603    |    Actualizado en: 07/08/2026

AL-

os pesan. Toco mi cabeza y un gemido de dolor escapa de mi

que no es mi habitación, así que de inmediato me siento en la cama y al hacerlo siento cómo mis ojos se llenan de l

iendo cómo las lágrimas

ado mi cuerpo?, me pregunto, pero ¡no!, me daría

e mis manos y trato d

stimenta me doy cuenta de que es una chica de servicio; me sonríe y

cogerme en mi lugar, ella carraspea tratando de llamar mi atención. Levanto la mi

oz entrecortada; ella abre los ojos sorprend

hicieron da

por qué est

llena de sangre, había perdido la conciencia y el médico vino a revisarla y dijo que solo ha

ro con la mirad

queda en silencio por unos segundos-. El señ

endida al escuchar

? -intento

fue quien la rescató y

qué? -pr

go -dice poniendo una bandeja de comida s

vaya, tomo su mano

sola, por fa

quí nadie le hará daño -y sin más sa

e, pero siento que terminaría vomitando por

me di cuenta de que traía ropa entre sus manos;

mbién quería decirle que ya le informé al señor que ya despertó, así que él

e mí? Muchas preguntas pasan por mi mente hasta que recuerdo las joyas de mi abuela y mi maleta. Miro ha

leta, saco todas mis cosas y ¡sí!, las joyas desaparecieron. Me dejo

no tengo a dónde ir; las joyas de

Allah al no haber obedecido, a

imas en los ojos; me ayuda a levantarme del

asiado. Cuando por fin logro llegar al baño, me doy cuenta de que es enorme; mi casa cabría fácilmente en e

a entrar a la tina. Al sentir como el agua caliente entra en contacto con mi cuerpo, puedo sentir como mis músculos se

mana, pero sé perfectamente que ella me entregaría a mi padre

de mí tengo miedo de quién pueda ser este

pero muy dentro de mí no me arrepiento de lo que hice porque jamás podría vivir

do mi cuerpo maltratado y suspiro; solo espero que este hombre no me pida nada

ar mi deuda a este hombre y que me dé algunas monedas, no me importaría; necesito salir del país,

a vestirme con algo de dificultad; trato de que las lágrimas ya no resbalen por mi

l espejo, no puedo evitar que un gemido de dolor escape de mis labios al ver mi rostro; puedo observar los moretones que t

rimir el llanto; todo lo que pasó es mi culpa; si y

me! -susurró baj

como tratando de reconfortarme y a lo

bo la mirada, encontrándome con su

ien -su

r muchos sirvientes y, al pasar al lado de ellos, todos me miran y susurran bajito. Bajo la mirada, no quiero que nadie me vea así. Ya llevamos var

ue no es un hombre común; solo espero que estar aqu

alirse de mi pecho; sentía cómo mi corazón golpeaba a un ritmo

io unos golpesitos y a los segundos pude escuchar

rpo se eriza al escuchar esa v

trar, pero yo estoy como si estuviera p

stuviera entrando a la cueva del lobo, un lo

pacho; trato de hablarle que no me deje sola, pero al instante ci

ver a un hombre que está de espal

i los dos metros. Veo su espalda y, aunque el traje que l

hacerlo, abro los ojos po

e todos los hombres tuvo qu

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY