Dejé Que El Mejor Amigo De Mi Padre Me Probara / Capítulo 1 Perdí mi virginidad con el hombre equivocado. | 9.09%/0/26485/coverbig.jpg?v=1bc121785d933c72327a6152af9c062b)
vista d
burgh vibraba a mi alrededor, todo terciopelo rojo, luz tenue y cuerpos pegados de maneras que me hicieron arder las mejillas. Mujeres s
falda y seg
Sage, que probablemente ya estaba arriba con su profe
der la v
o de ojos color miel apareció
ó la cara. -S
veo. ¿Buscas al
du
s de par en p
irada, con el corazón desbocado-.
señorita Raq
S
llos mensajes. El que me llamaba malcriada y me hacía apretar los muslos a las tres de la maña
rle las gracias por su t
traje me miraban con ojos hambrientos. Volví a bajarme la falda. Subimos unas escaleras, pasamos por habitaciones pr
ro llamó
ijo una voz
Me mordisqueé la mejilla por dentro y me acerqué a la puerta. Un grupo de mujeres c
ow -susurré-
ave en la
ió antes de que
o del club BDSM más popular de la ciudad. El hombre de cincuenta y seis años más sexy que había visto jam
a que iba a perder l
e mis labios a mi pecho, a mis caderas. Se quedó ahí un momento de
razón me latía tan fuerte
ludaron con la mano. Fulminé con la mirada sus espaldas, que se a
-No has respondi
ablando con él por internet. La que había mantenido esa fachada de malcriada
dije en
os se oscurecieron. -No me digas que eres la
y cambié el peso
con una de sus enormes manos. No apretaba, solo esta
no lo
una razón. No iba a retroceder. Mis amigas siempre habla
con la cabeza. -Joder. Me voy a me
i pecho contra ella. Inhalé bruscamente. Su cuerpo se apretó contra mi esp
tar en un club
s mirarme cada
. Sus dedos tamborile
e las cenas con mi padre. Y no eran miradas inocentes. Era el tip
ede enterarse -gru
piración. -¿Qué pa
negra en el centro de la habitación. Caí de espaldas, con los pezones marcándo
ate l
. Esta noche perdería la virginid
jo, con la voz
-
Ka
esurarse
de lencería diminuto. Sus curvas desbordaban el encaje. Su piel clara parecía casi translúcida bajo
eseado dur
habitación con algo puesto que me hacía la boca agua. Había mirado. Ha
Mirándome con esos ojos grandes que decían qu
llos. Mi polla dura colgaba entre mis piernas, y vi cómo ella abría lo
ensaba deja
ndome a la cama y empujándola contra el colchón-. V
ablar. Le metí dos d
mo la saliva le resbalaba por la barbilla-
vés de la tanga fina. Saqué los dedos de su boca y l
gim
u ropa interior a un lado y hundiendo un dedo dentro de ella. Estaba apretada. Muy
suplico
dedo. -Y
cerca, ya temblaba, ya se deshacía sobre mis dedos. Virgen. Lo noté en c
o sabía. Per
supiera, tod

GOOGLE PLAY