ar a pesar del nu
ía reco
necía. Mi padre ya estaba enfrascado en un conflicto con el Alfa de la Manada Sang
z las cosas finalmente cambiarían. Tal vez Valentin dejaría
o que se me revol
era quería conocer a Vennen cara a cara porque seguía insistiendo en que yo mentía. Sin embargo,
sangre no pod
as abría más el maletero y se incl
cedí en silencio sin dejar de escudriñar el
. "No voy a dejar a una mujer y
ó y levantó la
lleves a mi bebé", solté mientr
confundida, casi como si no pudier
arte a tu hijo", dijo. "E
tí mientras lo mir
a casa junto a los establos mien
a para que empe
pa. Volveremos por
e mo
uno de mis bolsos él mismo. Metió un envase de fórmula, la
ra noche congelándote dentr
a mi
podía con
yo salía lentamente del vehículo. Antes de
s", d
tivo azul desentonaba por completo junto a la vieja estación. Todo en él gritaba dinero. No pod
de auto adentro antes de f
o se abrocha esta
levem
ré a tu...". Su voz se apagó mien
, dije en
de tomar a Vennen de m
ndo dentro del espacio estrecho. Una vez que terminé y m
reas antes de abrocharme el cinturón a su lado. Después
rejillas. Subió la calefacción antes de mi
tiene los mismos ojos. La única otra person
é lent
u atención a
osibles de confundir. Vennen los hab
e nunca
regunté mientras intent
a de la Manada
spejo de inmediato, estudia
ón dio u
razón desde
a una extraña a su territor
noche. Hablaré
, me miró de nuevo
onder, mi estómago dejó e
có una med
eso como
güenza. Rápidamente le puse el chupón
e?", preguntó desp
ely
no es un nombre común. ¿A qué manada pert
una manada", respondí
uesta con un le
en el momento en que me acerqué a ti". Me miró brevem
comida caliente inundó el auto y me dolió el estómago. Llevaba semanas sin com
umbre, pero Mario me detuvo
tu diner
preguntarme qué quería y me eli
eguntó mientras miraba h
antes de asent
te adel
r un segundo, insegura
haré daño", dijo con
momento, me pasé al
. No había ninguna marca de pareja en su cuel
ortavasos antes de entregarme una
tras está
tación, encendió la luz dentro
en voz baja. "Est
blorosas, abrí el
congelando?
puesta, volvió a su
el frío no era lo que hacía te
ratos, solo el olor casi me quiebra. En cuanto mordí la hamburgues
n dificultad antes de que
incr
me di cuenta de que Mario me había estad
ntes de tomar un sor
ilia?", preguntó de
nen dormía plácidamente. "Él es mi únic
antes de preguntar: "¿Tu manada te expul
vaso. Luego bajé la mi
icientemente fuerte para sobrellevarlo después de que mi padre murió. La manada sigui
dé cal
e yo era la hija de un Alfa que había
comida transcur
as comiera. Poco después de eso, empecé a notar que ya estábamos muy lejos de la estación. Ya
que pareció una eternidad, el auto frenó frente a una eno
s bien?", preguntó. "¿Cruz
a cabeza de
ada se sentían débiles o incómodos cada vez
a completam
raño", murmuró
ver a mirarlo. "¿Estás seguro de que pued
aquí esta noche. Puedes usar mi hab
", pregunté
Mario encogiéndose de hombros. "Ni siquiera sabrá que está
con cuidado contra mi pecho, salí. Mario tomó el bolso, se lo colg
hizo a un lado y me hizo una
endió las luces del recibi
e brillaban. Una enorme escalera se curvaba hacia los pisos superiores, lo bastante elegante como para pertenecer al interior de un hotel de lujo en lugar de a una casa privada.
ra el territorio de la Manada Sangre Negra. La manada más ric
me hacía un gesto para que lo

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