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Historia

Capítulo 7 Accidentada en el bosque

Palabras:1907    |    Actualizado en: 17/08/2023

lamó Sarah, curvando sus dedos alrededor d

a forma sucia en que me había hablado y el contacto prohibido me mole

tu casa el domingo- se ofreció más que dispues

para ser honesta, me hubiera gustado no

nriendo- No hagas nada fuera de lugar

gunos toques indecentes como los que te dio?-

decía- me enc

susurró, inclinándose sobre la

oca, y estar sola, ya era mucho el rídiculo que habia pasado antes y ahora me daba cue

tamaño?- Fruncí el ceño, tomando un pequeñ

, Celia. Debes hab

también había estado yendo durante más de siete meses, pero creo que me las estaba arre

ré más cuidado, para poder darte ese detalle- le sonre

dí, no me molesté en beberlo más. Me puse el abrigo, la mochila en la es

er una fiesta de pijamas- sonrió amplia

pero tuve un poco de renuencia. No

endí el motor y me fui de mal humor, ya que tenía un poco de mied

aquella sensación espeluznante como s

una casa normal, en algún lugar del pueblo o sitio cercano? ¿Por qué se había aislado de la gente? Estaba más que claro que el hombre esta

ovían impulsados ​​por el viento y parecía que detrás de ellos me miraban ojos de animales salvajes, li

cosas empeorarían e

año, no tan agradable, y se estremeció un par de veces, luego el motor se apagó y el

é con pánico, tratando de gir

eaba un par de vece

avor!- Golpeé el vo

saliva. Era aterrador. Perfect

veces más, suficientes veces para darm

ue sabía era cómo conducirlos. Eso es todo. Nunca imaginé que mi auto terminaría averiado en el desierto bosque, por la noche. En primer lugar, ¿quién diablos me había hecho ir al pueblo tan tarde? ¡Ah, sí, lo sé!

ue. Realmente no podía presumir de la señal en el lugar donde se detuvo mi auto

la mañana, y probablemente lo habría hec

No es un gran problema,

. La escarcha fue tan grande que inmediatamente sentí que se me helaba la nariz y me sacudió un escalofrío horrible. La sensación

recé a una deidad que pare

paso o detenerme en seco, aterrorizada. Hacía tanto frío que sentí como

una pequeña línea de señal, casi salté de alegría

ue estaba siendo estúpida, que era mejor caminar, también sabía que me arrepentiría, pero me e

estar, mientras oraba a Dios para qu

s me quedé sin palabras, preguntándome si sabía que era yo o si estaría

- pronunci

gundos. Aparentemente no s

e llamas?- me habló

iqué, en ese momento escuché un

gran rata corriendo hacia el bosque. Esta imagen no me hizo sentir mejor, p

tas bien?- Lo escuché maldiciendo por

- le expliqué aunque no estaba segura de

da la pregunta, porque el teléfo

n asombro que la línea a

on ganas de llorar- Est

o a buscar un

tanto que en un momento me di cuenta de que ya no estaba en la calle principal, la que me estaba llevando

el frío en los huesos. Al darme cuenta aún más del lío en el que me encontraba, co

s manos sobre mi cabe

la mañana estar

que solo eran las once. ¿Tantas horas en el bosque? Si un os

mí misma. Lo tomé por donde había venido, aunque no me resultaba familiar. Los rectos, había caminado hacia adelante sin mirar alrededor. El punto era qu

los pies y tenía tanto sueño que quería acostarme en el suelo y dormir allí.

pecho, amenazando con dejarme inconsciente. Me congelé, demasiado asustada para

nsar caóticamente. Corrí, sin importarme que en

arse quieto pero el miedo se apoderó de mí y lo único que quería en ese momento era correr tan rápido como podía y lo que dieran m

sbalándome y cayendo hacia atrás, el contacto con el suelo era doloroso. Algo o alguien cayó encima

voz estaba muy cerca de mi oído y sentí

s y más lento. Conocía esa voz. Aunque hasta ahora quería apretarlo

is labios, y pude escuc

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