img De Amante Secreto a Estrella Brillante  /  Capítulo 1 | 8.33%
Instalar App
Historia
De Amante Secreto a Estrella Brillante

De Amante Secreto a Estrella Brillante

Autor: Gavin
img img img

Capítulo 1

Palabras:1894    |    Actualizado en: 28/11/2025

turo. Cuando mi madre necesitó una cirugía de emergencia de un millón d

as de la empresa" y enviándome con su asistente ejecutiva, R

dre m

uesto un vestido que él me había comprado a mí. No solo se

a y zorra frente

mi carrera y reteniendo mis bonos, asegurándose de que nunca tuvie

amada al único hombre que me había protegido en silencio durante años. Y

ítu

el. Un millón de pesos. Esa era la cifra que retumbaba en mi cabeza, una suma cruel, imposible, para una cirugía experimental que prometía un

lejaban mi rostro desesperado como un espejo deforme. Diez años. Me había pasado diez años amándolo, viviendo a

malmente agudos y calculadores, apenas registraron mi presencia. Estaba ocupado, siem

tra el zumbido de la ciudad tras sus ventanas a prueba d

idio?- cruzó su rostro antes de volver a p

de la empresa. Todas las solicitudes por calamidad doméstica pasan po

e me heló e

lamidad de la empresa. Es mi madre. Es de vida o mue

ada perdida en el horizonte in

para esto. Es un proceso estándar. Haces la solicitud, presentas t

de mis labios-. ¿Quieres que vaya con Rebeca a

ndidas en el aire, cargadas

ró, un fuego hel

o minutos. No es momento para arrebatos emociona

a de mi madre como si fuera un inconveniente burocrático. Me veía como un problema que había que gestionar,

entró con la elegancia de una pantera, su postura impecable, sus ojos escaneándome con u

e, una clara señal para que me largara. Ni siquiera me miró directamente, t

. Este era su amor. Un hombro frío y una referencia displicente a la misma mujer que siempre m

voz plana-, podemos disc

demán de despido que dolió más

r una palabra más. Cada paso era un testimonio de una década de lealtad ciega, una década de esperar un amor que nunca existió realmente. Las impecables paredes blancas del pasil

ía llamar, un nombre que todavía se sentía seguro en medio de los escombros de mi vida. Gabriel. Gabriel Moren

la palabra apenas audible

a y familiar, fue un bálsamo para mis nervios

s saliendo a trompicones-. Mi madre... necesita una cir

o que se sintió como una eternidad.

nsfiero ahora mismo. ¿Cu

tó la res

.. fácil. Tan inmediato-. Gabriel, y

un tono serio-, hace mucho tiempo, te prometí algo. Te dije que si alguna vez me necesitaba

Era pragmático, sí, pero también... real. Un marcado c

de viento repentina que me empujaba hac

so que no había escuchado en años-. Porque sigo

, tristeza por un amor que nunca fue. Mis dedos volaron sobre el teclado, escribiendo un me

, termi

con la cabeza en alto. Rebeca seguía en su escritorio, tecleando furiosamente. No dije una palabra. Simplemente coloqué mi gafete de la empresa y la pequeña llave plateada del

a vuelta y caminé hacia el elevador, sin molestarme en esperar el siguiente. Tomé las escaleras, cada escalón más ligero que el anterior, dejand

para cada una de nuestras interacciones fuera de los confines de su penthouse. Si quería planear una cena, le enviaba un correo a Rebeca. Si necesitaba saber los planes de viaje de Arturo, Rebeca me los comunicaba,

intorería, incluso decidía qué ropa nueva podría necesitar, eligiendo siempre piezas discretas,

stra relación-, Rebeca sigue pidiendo mi ropa.

e hombros, sin siquiera lev

n su juicio. Tiene un gusto excelente. Además, no es que tú seas un ícono de la moda, ¿o sí?

Rebeca era egresada del Tec de Monterrey, refinada, chic sin esfuerzo. Yo era solo... yo. Una mujer amable y resiliente que se había enamorado del director de una empresa tecnológica. ¿Qu

i humanidad. Había elegido mantenerme pequeña, mantenerme dependiente. Le había dado a Rebeca el poder de apagar mi luz, y ella lo había usado con una precisión despiadada. La idea de ellos dos juntos, construyendo una vida sobre las ruinas de la mía, me llenó de una repentina y feroz determinación. Arturo era suyo ahora. Era su premio.

Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY