el copiloto, ajustándose la tiara de "Novia" que brillaba bajo las luces de neón de Miami. Yo, por el con
el apodo que solo ella y mi abuela tenían permitido-. Vas
rincipiante, Mila. Después de todo lo qu
adecuadas. Ella odiaba los conflicto
l. Pero... ¿no te pareció raro? Tía Emilia no es así. Estaba pálida, como si hubiera visto un fantas
a pisotear mi carrera
ro no seas tan dura con ella mañana, ¿vale? Solo está asustada. Ahora, ol
a vibración eléctrica de los sitios que están a punto de ponerse de moda. La decoración era impecable, con toques de madera náutica y luces tenues, situado just
y manga larga con un escote corazón pronunciado y la espalda totalmente descubierta, unido apenas por unas cadenas brillantes en
caminábamos hacia la barra-. Si no consigues a tu marido esta noche, es qu
imos a celebrar tu compro
erderemos la cuenta. ¿Ves a ese tipo de la esquina? Tiene cara de querer romper u
raulio, a la que le va a
rtó al ver quién estaba del otro lado, atendiendo a un cliente con una agilidad sorprendente. Era él. El tipo misterioso de los ocean eyes
correr media ciudad esta mañana -dijo él, apoyando l
iba a dejar que me intimidara, por mucho
no quería hacer su trabajo. ¿Qué pasa? ¿Te
o que la pasamos bastante bien en ese auto, señorita "Ensueño"
s de que pudiera responder. Ella, por supu
na, deberías compensarlo tomando una
mis mejillas arder-. Y de no ser por él no tendríamos e
ientras preparaba nuestras bebidas con una destreza que no era de un novato-
do mis miradas de advertencia-. Te invitamos a u
mó a otro compañero para que tomara su lugar-. Y solo par
s socios principales de la compañía de transporte; el auto de la mañana era una nueva adquisición que él mismo estaba probando para la
llamaba Jesse Joy por el dueto famoso, pero la forma en que me miraba, como si yo fuera lo único
a la pista de baile. Me quedé a solas con Rick baj
ntó, inclinándose tanto que podía sentir el calor de su cuerp
mi fachada de mujer de negocios-. ¿En base a q
e levantó y me tendi
no solo era atractivo; tenía un magnetismo que iba más allá de sus músculos o su cuenta bancaria. Sus manos en mi cintura se sentían
delicadeza que no esperaba. Fue un beso lento, que sabía a fresas y a peli
migo después de esto, cometeré un
de negocios termine en la cárcel -sonreí, sintién
e erizó la piel-. No me preguntes cómo lo sé, solo sé que eres la mujer que he estado e
itado, Rick. ¿Por qu
n esos ojos de océano br
é entrar al auto. Te esto

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