img Los Vengadores y la Hija de los Doises. (Tercera temporada)  /  Capítulo 4 CAPITULO 3 "Preparándose para la Batalla." | 7.84%
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Historia

Capítulo 4 CAPITULO 3 "Preparándose para la Batalla."

Palabras:2413    |    Actualizado en: 26/02/2022

, 2016, Billi

ers/Capitá

a no es el uniforme del Capitán América, pues llama

o escamas, parece de oro, también note los nuevos collares de todas las ma

cambiaras?- le pregunto

o concentrarme y v

e ellas, se veía un destello brillante, veo a Ahmanet atraer la imagen que se proyectaba de no sé dónde y al hacerlo acerca la galaxia desde donde se ve el destello,

tantes viven sobre tierra firme y bajo el mar, aquí los llamarían sirenas y tri

he visto seres extraños o con magní

es no puedo decirle de otra manera, se adentra en el planeta y muestra una civilización activa, mercados llen

o de los ligres, creo que es Ramsés tocar mi pierna cerrando el circuito y siento ese jal

Ixos, para llegar al planeta Acuarian. Aparecimos en lo que es una gran explanada frente a

mascotas guardianes de Ahmanet cambian de actitud de pacifica a una amenazante, yo también me pongo en

se acerca y mi deber es protegerlos, soy la etérea, la protectora de la vida,

o que es el jefe de la guardia y lo más extraño es que lo entendí cuando hablo. Me vuel

, o lo serás pronto y por tal motivo debes pode

r a ciegas en una batalla, sin saber

y a destruirlos, pero no se preocupen

cercándose, varios de ellos sostienen un pequeño

Obidilia y te agradecemos el que vengas a ayudarnos y protegernos, yo soy el

a, señora de la muerte y guardiana del infinito y mi deber divino es protegerlos.- la e

sa?- pregunta una linda Joven a quien el rey Antiolo pr

mente su actitud y en verdad no deseo que Ahm

Acuarian, ahora el general Gortam le ayudara, solo

os, absolutamente todos los ciudadanos de Acuarian vayan a los refugios, su eje

n las islas vengan de inmediato, los refugi

l general retirándose pa

llegaran los invaso

- y la veo caminar al centro de la explanada y levantando las manos y

orma humanoide con sus armas en ambas manos, y veo a Ahmanet, que ahora brilla como si estuviera cubierta de oro, al acercarme

ro son igual de fuertes y resistentes,

acercara.- le digo dándole u

a y no sé si es un efecto óptico por el brillo d

con las palmas hacia abajo, y en el cielo se ve un destello y se ve como poco a poco una especie de campo de fuerza va bajando poco a

por una puerta en la base de la escalinat

del planeta, mientras los habitantes de Acuarian siguen llegando y entrando a las gru

tre menos puedan entrar, más tiempo tendremos.- escucho decir a Ahmanet mientras proyecta una imagen hologr

a de las grutas solo quedaban el Rey Antiolo, su

Ahmanet, estas b

soldados corrían a obedecer sus órdenes. Sacando mesas y sillones para que nos acomodáramos todos; así como carnes y frutas, los cuales al probarlos sabían bien, no quise pr

l Gortam su deber es proteger al Rey y a la princesa, así como a todos los ciudadanos de Acuarian, una vez que terminemos, pondré con su permiso majestad, ese trono a las afueras

los reclutas en entrenamiento así como sus comandantes de entrenamiento se irán a las grutas, debe haber un ejército que proteja a mi hija y su reinado, si todos nosotros caemos. General Gortam, lleve

para después hacerla entrar y cerrar la entrada a las grutas, la cual quedaba oculta bajo las escalinatas del palacio. Si no supiera que estaban ahí, no las encontra

la fortaleza, yo me coloque nuevamente a su lado derecho y Anubis se colocó a la izquie

un movimiento de sus manos esta se cerró y con otro movimiento vi como

tiolo ya con su armadura puesta y portando una lanza terminada en un tridente, una e

stalino con el que estaban construidos todos los edificios. Una vez terminado el sitial con el trono, ella tomo asiento en el

guiaras a los ejérci

s mi señora

tzu deí Anubis, sets ja" "Aknatzu d

isipo, dejando ver frente a nosotros, no menos de mil seres muy parecidos a Anubis, todos armados con las mismas armas que porta Anubis el guardián de Ahmanet; segundos después cientos de rayos comienzan a pegar en el suelo de la explanada, mientras el cielo se ilumina con cien

a Ahmanet, llevando una rodilla al suelo e inclinando la cabeza. Anubis fue a ponerse fre

e la vida, señora de la muerte y guardiana del infini

as horas correrá la sa

s sus guardianes también, yo estaba intranquilo pues n

cada impacto, de repente, vi como decenas de naves aparecían en el cielo, estas comenzaron a tocar tierra, algunas se dedicaron

bía enfrentado ya cuando invadieron Nueva York con la ayud

manet, ella los estaba ocultando, cuando los invasores estaban a unos cincuenta metros de nosotros, vi a los ligres, a las pan

ompieron t

ían a donde yo deseaba. Me respondió. No entendí

os invasores Chitaury se detuvieron y la observaron, esperando solo

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