uspiró, sabiendo muy bien cuál era su rutina desde hace años, la única diferencia a hace t
ó al ver una foto de su madre, quien había fallecido cuando era apenas una niña.
baño, pero no era la gran cosa, dado que no tiene agua muchas veces, por lo que en la regadera debe tener una vasija con agua para poder bañarse. Lydia entro al baño y se despojó de su ropa, la cual esa noche debía lavar a mano, ya que no tenía acceso a algo tan nece
el trabajo, ya que debía ir a preparar el desay
na su pequeña habitación, camino rápidamente por el jardín trasero hasta llegar a la en
ña -Le dice la muje
normes ojeras debajo de sus ojos, no quería que se metiera en problemas por su culpa, como la ú
-Le dice queriendo e
s. A medida que pasaban los minutos ellos iban apareciendo uno a uno. Primero fue su hermanastra, Erinda, quien es 5 años menor que el
en un tono de advertencia, una vez Lydia pone
exactamente qué es lo
odría causarme hi
arme hinchazón en la cara -
un vaso con jugo de manzana a su lado. A lo que ella c
solo saluda a Erinda y se sentó, le sirve el plato y si
unió a la conversación que mantenían aquellas dos mujeres. Finalmente, bajo Maximiliano, o M
gaba hasta sus orejas, y no sabe porque, pero tuvo un muy mal presentimiento,
Lydia se apresure a recoger los platos que estaban sobre la mesa y limpiar
Max detrás suyo, ella creyó que ya se había ido. Él estaba recostado en
dia sabiendo que nada bueno
tomo la mirada de desconfianza por parte
siendo encendido y alejándose del lugar. Ella no estaba segura de que pensar con esas palabras que pr
lo en ese momento, ya que debía llegar a tiempo al traba
s y salió corriendo de
mente a las empresas Garza
ez allí, Lydia le tiro un billete a lo que el tipo se sorprendió, porque era mucho más
una vez allí se sentó en su lugar de trabajo y suspiro de
al, hasta que revisando un documento se dio cuenta
grito. Todos giran hacia el lugar del grito y ven al preside
! -Dice su padre mir
ando los agentes se acercaron a ella y la tomaro
a? -Dice
o arresto por malversac
tras el otro le ponía esposas,
rresto?
mpañeros de trabajo mantenían un semblante sorprendido, y allí, entre todos ellos, estaba Max, Lydia e
fería cuand
esapareció de la vista de