img La Leyenda - Saga Necesitamos el quinto elemento - Libro 1  /  Capítulo 4 ¿Imprudente | 5.13%
Instalar App
Historia

Capítulo 4 ¿Imprudente

Palabras:1171    |    Actualizado en: 06/03/2023

r a ese caballero, Manuela hizo lo mismo, los

ént

o de salírseles, por mi parte me sentía nerviosa, las manos comenzaron a sudarme. Lord Antonio parecía analizarme, no pude c

conveniente que tuvieron en la tarde, cuando se

l estómago, ese inconv

cé a sujetarla del brazo. -comentó Lord Antonio de manera desafiante, parecía disfrutar co

uventud, hoy en día no respe

dente era

nmigo o ¿sorprendido?, demostré que no me gustaban los cuentos

anados se veía rojo por la vergüenza ocasionaba por su propia hija. La mirada de

ayores-. Mi caballo se desbocó por algo que lo asustó en el bosque, por eso se estrelló contra los suyos, no pude agradecerles en la tard

ntonio, aunque, no recuerdo ahora su nombr

es ci

r la rabia, pero al mismo tiempo un gran desconcierto. Algo en

zco de palabras por mi conducta. Espero en un

i apenas hace unas horas que nos conocíamos. No había nada gratificante que un ret

ria

mis oídos, logrando desviar la

do por haberte ofre

o por qu

s de reírse, ¡mira nada más, qué insolencia!, ¿se burlaba en mi propia cara? Úrs

e mí». Me dieron ganas de darle una bofetada, no comprendía las razones de mis alteraciones, soy una señorita bien educada. Los señores

ermano, por lo menos era más educado, un poco más bajo, y aun así también era alto. Al analiza

, pero el mal educado que me tocó por descarte, ni por enterado. Caminó primero, dejándome de ú

e Inglaterra. Recuerdo que solo una vez lo había hecho, fue en uno de mis cumpleaños; también sacó el m

taron a cada extremo, los señores D'Montecarlos quedaron a mi lado, la pare

Si ingería alimentos de una forma me miraba diferente, si hablaba de algo p

otivo para malos entendidos entre nuestros padres, mientras nos tom

linda p

ahogo, él miró con desaprobación a sus padres,

péns

escuchar lo que yo quería decirle. «Sácale la mayor información a su hermano y así poder saber a qué atenerme con seme

ntadora. -comentó lady

nte su agrado, espe

echaron las manos. Manuela seguía del brazo del hermano de Antonio, quien

onó. -Lo miré-. Es usted tal cual como lo supongo. -comenté

mutuo el s

incliné ante su hermano que, esperada a su lado, lo miré a él, continuaba con la mano extendida,

ari

espaldas, tomé uno de los candelabros del pasillo para dirigirme a recámara. Mis padres deb

jeron mi

ste muy descortés. -Ella que lo dice y

na Gran

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY