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Gabbi Galt

6 Libros Publicados

Libros y Cuentos de Gabbi Galt

La Esposa Infiel: Precio del Engaño

La Esposa Infiel: Precio del Engaño

5.0

El aire del hospital se hizo pesado la noche en que el doctor nos dio la noticia: "La insuficiencia renal de Manuel es terminal. Necesita un trasplante". Mi hijo, de apenas seis años, se debatía entre la vida y la muerte. La única esperanza era mi hermano menor, Eduardo. Pero el alivio duró poco. Nos citó a mi padre y a mí: "Claro que lo haré, es mi sobrino. Pero tenemos que hablar de la compensación. Quiero dos casas a mi nombre. Diez millones de pesos en efectivo. Y el veinte por ciento de las acciones de tu empresa". Ante su descarada extorsión, mi respuesta fue firme: "No". Mi esposa, Laura, me miraba con horror. "Ricardo, ¿escuchaste lo que dijo el doctor? ¡Manuel se está muriendo!" Mi padre, David, me condenó: "¡Avaro! ¡No puedo creer que seas mi hijo! ¡Siempre has sido un egoísta sin corazón!". Mi madrastra, Carmen, añadía leña al fuego con falsa preocupación. La escena era un circo, y yo el monstruo. La presión se intensificó. Laura se arrodilló ante Eduardo, suplicando: "Te serviré como una esclava por el resto de mi vida, pero por favor, no dejes que muera". Mi padre me amenazó con desheredarme. Laura, desesperada, me sacudió: "¡Es dinero! ¡Puedes ganar más dinero! ¡Pero no puedes recuperar a Manuel! ¡Es nuestro hijo!". Todos mis seres queridos se unieron en un coro para forzarme. La enfermera me pidió el pago de la diálisis y un depósito. Ante los ojos de todos, arrugué la factura y la dejé caer. "No". La bofetada de Laura resonó en el pasillo, su voz hueca anunciaba el divorcio. Con frialdad, bloqueé el dinero de Laura y le arrebaté su última tarjeta de débito: "Ni un centavo mío se gastará en esto". La multitud me juzgaba, llamándome monstruo desalmado por negarme a pagar y arruinar a mi esposa. La desesperación de Laura llegó a su clímax. Eduardo soltó su bomba: "¿Será que el niño no es tuyo? ¿Quizás por eso no te importa?". Laura, entre lágrimas, se arrodilló ante mí, suplicando piedad. La gente gritaba y un hombre corpulento me sujetó. Pero en medio del caos, Laura logró tomar su tarjeta, pagó, y yo solté la verdad: "Manuel no es mi hijo. Y tampoco es tuyo". El campo de batalla estaba listo.

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Deshonra y Redención

Deshonra y Redención

5.0

La música de mariachi era la banda sonora del día más importante de mi vida: el ochenta cumpleaños de mi abuelo, El Santo de Plata, donde me presentarían como el heredero de los Ramírez, con mi prometida, Sofía, a mi lado. Pero el nudo en mi estómago solo crecía, hasta que Sofía se lanzó a los brazos de Pedro, mi entrenador de boxeo, y lo besó frente a todos: mi familia, la sociedad entera. "¡Tengo que ser honesta! ¡No puedo seguir con esta farsa! ¡Amo a Pedro! ¡Lo amo porque es real! ¡Tiene un alma humilde, algo que todo tu dinero nunca podrá comprar!" Sus palabras me llovieron como latigazos, mientras cientos de ojos me devoraban; algunos con lástima, la mayoría con un morbo insaciable. "No es tu culpa, Diego. Simplemente no eres suficiente para mí. Yo necesito pasión, necesito verdad. No necesito una vida de lujos vacíos. Pedro me ha liberado." La humillación ardía, pero su cinismo me hirvió la sangre. ¿"Alma humilde"? ¿"Amor verdadero"? ¡Qué descaro! Mi abuelo, mi heroico abuelo, rugió como un depredador: "¡Desgraciados! ¡En mi casa! ¡Vienen a deshonrar a mi nieto!" Fue como una sentencia: "¡Te voy a enseñar lo que es un alma humilde cuando te la arranque del cuerpo, pedazo de mierda!" Ellos huyeron, dejándome ahogado en el silencio de los juicios. El jardín se vació, mi abuelo me miró con una frialdad aterradora; no había ira, solo una promesa silenciosa. "No te preocupes, mijo. Esto no se queda así." Y susurró su verdad: "A esa familia le vamos a poner una maldición. El Santo de Plata jura venganza." Y así, en las cenizas de mi orgullo destrozado, nació una sed de retribución que ni el tequila más fuerte podría calmar.

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El Engaño de un Amor Pasado

El Engaño de un Amor Pasado

5.0

El aire denso y cálido de la Ciudad de México de los 90 se pegaba a mi piel, una sensación extraña incluso después de un año. Me había despertado de vuelta en mi cuerpo de dieciocho, pero con todos los recuerdos de una vida de treinta y cinco, una carrera como ingeniera de software y una muerte prematura. La esperanza se encendió cuando descubrí que Ricardo, mi prometido de toda la vida, el hombre al que moriría amando, también había renacido, mostrando una brillantez antinatural que no tenía en el pasado. Creí que esta vez, finalmente podríamos hacerlo bien, evitar los errores y construir el futuro que perdimos. Pero la realidad golpeó como un mazazo cuando, en un escenario público, Ricardo, el hombre que me prometió amor eterno en su lecho de muerte, se arrodilló frente a otra mujer que apenas conocía, María, la "Reina de Belleza" de la fábrica, y le propuso matrimonio, ignorándome por completo. Su voz resonó con una adoración que nunca me había mostrado: "María, desde que te vi, supe que eras la mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida. Me has hecho un hombre mejor. ¿Quieres casarte conmigo?" El mundo se hizo añicos. Me di cuenta de que su renacimiento no era para mí; era para conseguir a la mujer que siempre quiso y nunca pudo tener. Lloré hasta que no me quedaron lágrimas, pero en mis ojos devastados, una nueva determinación nació. Esta vez, la historia iba a cambiar.

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Si Tuviera Segunda Oportunidad

Si Tuviera Segunda Oportunidad

5.0

Yacía en aquella cama de hospital de lujo en la Ciudad de México, mi cuerpo apenas sostenido por tubos, cada aliento una batalla. Frente a mí, los dos hombres por los que lo di todo: Ricardo, mi esposo, el magnate inmobiliario que ayudé a construir desde cero, y Jorge, mi hijo, la luz de mi vida. Pero sus miradas no eran para mí, sino para un fajo de papeles que Ricardo me empujó: un documento para cederlo todo a Camila, la joven ambiciosa que él llamaba su nueva "socia". "Elena, tienes que firmar", dijo Ricardo, su voz helada. Jorge, mi propio hijo, añadió: "Mamá, por favor, solo firma. Camila es una visionaria. Tú… solo fuiste una socia operativa". ¿Socia operativa? Después de sacrificar mi legado, mi sueño, mi vida, para que ellos tuvieran todo. Una risa amarga escapó de mis labios. El monitor cardíaco se volvió loco. Ricardo finalmente me miró, con una brutal sinceridad reservada solo para los moribundos. "Nunca te amé, Elena. Mi matrimonio contigo fue un negocio. A quien siempre amé fue a Camila. Tú solo fuiste el medio para conseguir el fin". El pitido del monitor se hizo continuo. Mi mano cayó inerte. Morí con el corazón destrozado, traicionada hasta el último aliento. Oscuridad. Y luego, un rayo de sol cálido. Abrí los ojos y reconocí el techo de mi antiguo apartamento de soltera. Mis manos eran jóvenes, firmes. ¡Estaba viva y tenía veinticinco años! De repente, un golpe en la puerta. Abrí y mi corazón se detuvo: era Ricardo, joven y radiante, con un ramo de mis flores favoritas. Y detrás de él, Camila, con su sonrisa tímida y llena de ambición. Recordé la fecha: el día en que Ricardo me propuso matrimonio. El día en que Camila entró a nuestras vidas. Mi infierno. "Elena, mi amor", dijo Ricardo, arrodillándose, con la voz llena de miel. "Cásate conmigo. Construyamos un imperio juntos". En mi vida pasada, lloré de felicidad y dije que sí. Pero esta vez, una sonrisa fría se dibujó en mis labios. "No", dije, claro y firme. "No me voy a casar contigo". Ricardo parpadeó, confundido. "Pero", continué, mi voz un susurro cortante, "estoy dispuesta a considerar una sociedad de negocios. Con términos muy claros. Y con una cláusula de salida muy estricta para ti". Los dejé atónitos en el pasillo, escuchando sus susurros a través de la puerta. "Es sólo un capricho", dijo Camila. "Ella es sólo un escalón... el dinero de su familia es lo que necesitamos". Escalón. No esta vez. Esta vez, yo no sería el escalón. Yo sería el precipicio.

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La Venganza No Espera

La Venganza No Espera

5.0

Mi prima Scarlett siempre ha tenido una obsesión: robarme todo lo que valoro, convirtiéndome en su eterna víctima y el juguete perfecto para su vanidad. Cuando le informé a Máximo, el heredero de los hoteles Castillo, sobre el comportamiento de mi prima narcisista, solo pude ver el desafío brillar en sus ojos, sin sospechar la verdadera oscuridad que se escondía detrás de la suya. Mientras yo orquestaba el "robo" de Máximo para arruinar a Scarlett, él planeaba engañarme a mí también, usando mi historia para manipularme y atraerme a un infierno oculto. Me negué a ser un peón más en su juego retorcido; no podía permitir que el monstruo que había desenterrado siguiera lastimando a otros. Esta vez, no era una simple venganza de primas, sino una lucha por la justicia, y convertiría al cazador en la presa definitiva.

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El Sueño Previsto que Nadie Cree

El Sueño Previsto que Nadie Cree

5.0

Mi pesadilla no era solo un sueño, era una premonición. Embarazada de siete meses, vi con vívidos detalles a los "Sombras" masacrar mi aldea: la señora Elena, los niños, y a mí misma, desangrándome. Desesperada, rogué a mi esposo Mateo, capitán de la guardia, que no dejara el pueblo indefenso. Pero su orgullo, avivado por su amante Camila, lo cegó. Él partió con todos los hombres armados, abandonándonos a mujeres y niños. El horror se desató. Los "Sombras" atacaron, masacrando a los indefensos. Cuando los hombres regresaron, Camila me acusó de traidora. Y Mateo, ¡mi propio esposo!, me pateó el vientre brutalmente, arrebatándome a nuestro bebé. ¿Cómo mi sincera advertencia, mi amor por el pueblo, me condenó a tal infierno? Fui arrastrada, rota y sangrando, al poste de la vergüenza, acusada por aquellos a quienes intenté salvar. La injusticia era insoportable. Justo cuando iban a lincharme, Sofía, la hermana de Mateo, emergió de las ruinas con niños supervivientes. Su voz desgarradora reveló la cobardía y negligencia de Mateo y Camila. El odio de la multitud se desvió. Mi desesperación se transformó en fría determinación. Me levanté. La venganza sería mi único consuelo.

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Anillo en mi dedo, corona en mi cabeza

Anillo en mi dedo, corona en mi cabeza

5.0

Khloe pasó tres años enamorada del hombre equivocado antes de alejarse de él para siempre. Creyendo que su familia estaba al borde de la bancarrota, se apresuró a contraer un matrimonio de conveniencia. No fue hasta después de la boda cuando descubrió que su marido era el legendario Caiden Barton, un magnate intocable al que todos temían. Aunque se decía que era frío y que no sentía interés por las mujeres, se negó a dejar que ella pusiera fin a su matrimonio, y la abrazó con fuerza mientras le suplicaba: "Cariño, por favor... no me dejes". Cuando su arrepentido ex volvió arrastrándose, Caiden abrazó a Khloe y dijo con voz baja y posesiva: "Lárgate. Es mi esposa, está fuera de tu alcance".

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Rechazada por mi ex, deseada por su padre

Rechazada por mi ex, deseada por su padre

5.0

Tras seis años de relación, Joslyn fue abandonada justo antes de su boda, cuando su novio prefirió a su primer amor antes que a ella. Entonces llegó una propuesta inesperada, de Connor, el padre adoptivo de su exnovio. "Cásate conmigo. Tendrás todo lo que quieras y podrás vengarte de él". El acuerdo tenía sus ventajas: una generosa asignación mensual, abundantes recursos a su alcance, un marido que prácticamente nunca estaba en casa y el puro placer de restregarle a su exnovio su nueva posición social. Pero el esposo distante que esperaba se volvió posesivo. Mientras su ex le suplicaba públicamente que le diera otra oportunidad, Connor la atrajo hacia sus brazos. "Si vuelves a decir eso, te expulsaré de la familia para siempre". Solo más tarde Joslyn descubrió la verdad: Connor había pasado seis años planeando hacerla suya. Creyendo que solo era un trato beneficioso, ella aceptó. ¿Viajes constantes? Una completa mentira. ¿Y la promesa de que cada uno viviría su propia vida? Otro engaño cuidadosamente urdido. En su noche de bodas, él la tenía inmovilizada bajo su cuerpo, y sus besos le robaban el aliento. Y noche tras noche, seguía volviendo a casa, completamente obsesionado con ella.

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Me casé con el príncipe estando embarazada

Me casé con el príncipe estando embarazada

5.0

El esposo de Jasmine, Lachlan, estaba exultante en el hospital. Su cuñada, la viuda Seraphina, acababa de dar a luz a un niño perfecto. Pero la alegría ocultaba una traición devastadora: el bebé había sido concebido con el esperma congelado de Lachlan. Toda la prestigiosa familia Carlisle-Beaumont lo había planeado en secreto. "Fue solo un procedimiento clínico para ayudar a una viuda afligida, no hagas un drama", le espetó él con frialdad. Mientras la familia celebraba al nuevo heredero, su suegra la humillaba sin piedad llamándola "gallina estéril". Ignoraban que Jasmine estaba perfectamente sana; Lachlan simplemente la evitaba en la cama. La peor puñalada llegó con una foto anónima: Lachlan y Seraphina abrazados íntimamente en un hotel, mucho antes de que el hermano muriera. Jasmine nunca fue la esposa amada, solo la tapadera conveniente para su romance. Durante tres años, ella ocultó su verdadera identidad como una genio mundial de la ciberseguridad, salvando la empresa de su marido desde las sombras sin pedir nada a cambio. Su devoción fue pagada con desprecio absoluto. La ironía fue que, justo ese mismo día, un médico le confirmó a Jasmine que por fin estaba embarazada. Pero al ver los resultados, no sintió alegría, solo una claridad gélida. Rompió el informe en mil pedazos y lo arrojó a la basura. Con una sonrisa calculadora, manipuló a Lachlan para que le transfiriera un lujoso ático a su nombre; los papeles del divorcio ya estaban en marcha y todos iban a pagar con creces.

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De exesposa humilde a magnate brillante

De exesposa humilde a magnate brillante

5.0

Durante tres años, Christina se dedicó totalmente a cuidar su amado, solo para que el hombre en quien confiaba la desechara sin piedad. Para colmo, él trajo a su nueva amante, convirtiéndola en el hazmerreír de la ciudad. Liberada, perfeccionó sus talentos olvidados y dejó a todos boquiabiertos con un éxito tras otro. Cuando su exmarido descubrió que en realidad ella siempre era un tesoro, el remordimiento lo llevó a buscarla de nuevo. "Cariño, volvamos". Con una sonrisa fría, Christina le escupió: "Déjame en paz". En ese momento, un magnate impecablemente vestido la rodeó con su brazo: "Ahora está casada conmigo. ¡Guardias, sáquenlo ahora!".

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De tonta a reina en un solo día

De tonta a reina en un solo día

5.0

Todos sabían que Kristine amaba a Colton. Sin embargo, su corazón le pertenecía a una mujer que estaba en el extranjero y pasaba la mayoría de los días con ella. Además ya estaba esperando un hijo suyo. Aun así, Kristine le pidió a él que se casara con ella. Pero el día de la boda, él nunca apareció; su "verdadero amor" había regresado. Siete años de lealtad... Kristine por fin perdió toda esperanza, lo bloqueó y dejó su ciudad. Colton no se inmutó, hasta que vio que ella estaba a punto de casarse con otro hombre; entonces, el ejecutivo tan engreído palideció de un golpe. La persiguió, la desesperación lo dominaba. "Lo siento. Por favor, dame otra oportunidad". Ella respondió bruscamente: "Basta. Ya estoy casada".

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Se retira la Primera Dama, y entra Su Majestad

Se retira la Primera Dama, y entra Su Majestad

5.0

Durante tres años, Allison interpretó el papel de la perfecta Primera Dama en un matrimonio que nunca le devolvió el amor. Nolan le entregó los papeles del divorcio, burlándose de sus orígenes mientras su madre la menospreciaba por no poder tener hijos y su amante embarazada reclamaba su lugar. Así que Allison se fue. El mismo día que dejó a su esposo, su familia la reclamó como una princesa perdida. Corona, fortuna, poder, tres hermanos imponentes y un consorte real elegido a dedo ahora estaban a su lado. Su hermano mayor, el traficante de armas más temido del mundo, deslizó una tarjeta negra sobre la mesa y le dijo: "Adelante. Gasta a tu antojo". Su segundo hermano, el médico genio, giraba un bisturí entre sus dedos, mientras decía: "Dime, hermanita. ¿Cuántos cortes merecen los que te hicieron daño?". Su tercer hermano, una superestrella mundial de las artes marciales, irrumpió en el refugio de su exmarido. "¿Quién hizo llorar a mi hermana? Es hora de pagar las consecuencias". Cuando su arrepentido ex suplicó por otra oportunidad, Allison solo sonrió. Era demasiado tarde. Ya no era su esposa. Era su peor error.

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Nunca más seré tuya

Nunca más seré tuya

5.0

Desde que Ryan la acogió, Camila había intentado ser razonable y agradable, adaptándose a sus cambios de humor. Él la había criado, pero ella nunca lo vio como pariente; estaba segura de que terminarían juntos. El día que cumplió veinte años, lista para confesar sus sentimientos de nuevo, la mujer que él amaba regresó al país. La joven escuchó a su tío hablando con sus amigos sobre ella: "Camila es solo una niña para mí; nunca podría verla de esa manera. La única persona a la que amo es Olivia". Ella se alejó, y Ryan se derrumbó. Más tarde, en su boda, Camila sonrió radiante en su vestido blanco de novia. Ryan suplicó: "Me arrepiento, Camila. Por favor, no te cases con él". Con calma, ella dijo: "¿Puedes dejarme ir? Mi esposo me está esperando".

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La ira de fénix: Ella regresó de las cenizas

La ira de fénix: Ella regresó de las cenizas

5.0

Gracie murió en un incendio provocado por su falsa hermana Cathy, mientras escuchaba cómo esta se reía diciendo que sus padres, sus hermanos y su prometido pronto le pertenecerían. Tras renacer poco después de que la llevaran a casa, Gracie dejó de suplicar el cariño de la familia y se negó a que la pisotearan de nuevo. ¿Acusada de empujar a alguien por las escaleras? Bien, lo haría realidad. ¿Robarle su lugar? ¿Aplastar su orgullo? Bien, se quedaría con todas y cada una de las cosas que su falsa hermana atesoraba. Tras recuperar la habitación robada, encontró un teléfono escondido y descubrió la verdad: Cathy había utilizado las fotos de Gracie para atraer a herederos adinerados, entre ellos Aiden, el magnate frío e inalcanzable. Si a Cathy le encantaba usar su aspecto para encantar a los hombres y ascender socialmente, que así fuera. Esta vez, ella misma jugaría el juego. ¿Esos hombres que Cathy había coleccionado? Los atraería a todos. Así que Gracie borró el contacto de Aiden y esperó a que él volviera y jurara protegerla para siempre.

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La esposa rechazada es multimillonaria

La esposa rechazada es multimillonaria

5.0

Durante siete años fui la esposa perfecta y silenciosa, ocultando mi verdadera identidad mientras trabajaba como enfermera de urgencias. Hasta que mi multimillonario esposo irrumpió en mi sala con una mujer cubierta de sangre en sus brazos. Era Allena, la prometida de su primo. Me empujó con violencia para protegerla. Al examinarla, mis instintos médicos revelaron la repugnante verdad: una hemorragia interna masiva causada por relaciones sexuales salvajes. Él me arrojó un cheque de cien mil dólares para comprar mi silencio. Poco después, cuando sus amigos me acorralaron para humillarme, él volvió a empujarme para salvar a su amante de un simple café derramado. Mi cuerpo salió volando y mi brazo se estrelló contra una mesa de cristal, abriendo una herida profunda que empapó la alfombra de sangre. Él se quedó paralizado, pero ni siquiera intentó ayudarme; seguía abrazándola a ella. Recordé cómo tuve que falsificar un aborto y esconder a nuestra hija durante cinco años porque él amenazó con destruirme si alguna vez quedaba embarazada. Todo mi amor y sumisión se convirtieron en puro asco. Con escalofriante calma, me até un torniquete con los dientes, estampé mi sangre directamente en su impecable traje a medida y lo miré a los ojos. "Terminé contigo." El contrato matrimonial expira en tres días. Es hora de despertar a mi verdadera identidad, vaciar su penthouse y dejarlo rogando entre las ruinas.

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Tras una noche apasionante con el CEO

Tras una noche apasionante con el CEO

4.9

Como simple asistenta, enviar un mensaje al CEO en plena noche para solicitar películas pornográficas fue un movimiento audaz. Como era de esperar, Bethany no recibió ninguna película. Sin embargo, el CEO le respondió que, aunque no tenía películas para compartir, podía ofrecerle una demostración en directo. Tras una noche llena de pasión, Bethany estaba segura de que perdería su trabajo. Pero en lugar de eso, su jefe le propuso: "Cásate conmigo. Por favor, considéralo". "Sr. Bates, está bromeando, ¿verdad?".

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