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Zi Ya

4 Libros Publicados

Libros y Cuentos de Zi Ya

Mi Vientre, Su Infidelidad

Mi Vientre, Su Infidelidad

5.0

Creí que mi vida finalmente se completaba cuando el milagro de un embarazo, tan anhelado y costoso, anidó en mi vientre. Pero la alegría se hizo añicos con una notificación de Instagram que reveló a mi esposo, Mateo, el mariachi que yo había impulsado con mi herencia, en los brazos de Sofía, su joven corista. La imagen de ella sentada en su regazo, con un mensaje de "Te amo, mi mariachi", y su descarado comentario burlándose de mí, me heló la sangre. Él llegó a casa, y en lugar de remordimiento, solo hubo excusas patéticas y un desprecio cruel: "Sofía me da vida. ¿Tú qué me das últimamente? Puras quejas." Me culpaba a mí, a mi soledad, a mi deseo de ser madre, por su infidelidad. "Querías inspiración. Aquí la tienes," le dije, marcando el número de mi padre, luego el de la clínica de fertilidad para un nuevo procedimiento. "Sí, una interrupción. Nunca he estado más segura de nada en mi vida."

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Destino Escrito de Nuevo

Destino Escrito de Nuevo

5.0

El sol de Jalisco ardía, y en la Hacienda Rojas, la tradición dictaba que yo, Sofía, eligiera a mi futuro esposo. Pero mientras me ponía el vestido blanco, un recuerdo frío me invadió: en mi vida anterior, en este mismo patio, elegí a Ricardo. Él, mi amor de la infancia, me llevó a la ruina, me quitó todo y me dejó morir sola en la miseria, mientras se reía con mi supuesta mejor amiga, Carmen. Cerré los ojos ese día maldito, solo deseando una segunda oportunidad, un borrón y cuenta nueva. Y ahora, abrí los ojos. La gente murmuraba, mi abuelo me esperaba, y ahí estaban ellos, Ricardo y Carmen, con la misma sonrisa que en el pasado selló mi desgracia. Miré a Ricardo, a su lado estaba Carmen, con una sonrisa que ahora me parecía una mueca venenosa. Sentí una náusea. No volvería a cometer el mismo error. Entonces, mi mirada se desvió, buscando entre la multitud. Lo encontré apoyado contra una columna: Mateo Garza, nuestro ranchero rival, rudo y honesto. La elección más ilógica, la más inesperada, la elección perfecta. Tomé una decisión.

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Luchando Por Mis Hijos

Luchando Por Mis Hijos

5.0

No quería que nacieran todavía, aferrándome a la esperanza de un destino diferente. Pero mientras las contracciones me desgarraban, la televisión de la sala de espera gritaba una verdad horripilante: mi esposo, Alejandro, proclamaba su amor inquebrantable por Eva, mi prima, la mujer que en mi vida pasada me robó a uno de mis gemelos y me encerró en un psiquiátrico hasta morir. Esta vez, el golpe fue doble: el dolor de su traición y el recuerdo vívido de mi infierno anterior, con la imagen de mi bebé arrebatado grabada a fuego. Él y sus hombres irrumpieron en mi habitación, arrastrándome al quirófano como una bestia, ignorando mis súplicas y mi avanzado embarazo. Allí, Eva, con su sonrisa de ángel y lágrimas falsas, susurró mentiras sobre mi cordura, mientras Alejandro, el hombre que juró amarme, me abofeteaba, me humillaba y ordenaba que me sedaran para quitarme a mis hijos. ¿Cómo era posible que volvieran a hacerme esto? ¿Qué había hecho para merecer tal crueldad, una y otra vez? Esta vez, no moriré sin luchar; esta vez, protegeré a mis hijos y haré que paguen por cada gota de mi dolor.

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Venganza de Una Tirana sin Corazón

Venganza de Una Tirana sin Corazón

5.0

Era Sofía, la sencilla pastelera de Oaxaca, con mi cicatriz y mis gafas anticuadas, escondida en las cocinas de "Sabor Capital", el restaurante de mi prometido, Mateo. Nadie sabía que en realidad era Sofía Corona, la heredera encubierta del imperio Mezcal Corona, aquí en una misión secreta para mi abuelo. Pero mi fachada se derrumbó el día que Mateo trajo a Isabella, una "influencer" deslumbrante, presentándola como su nueva pasante. Pronto, Isabella, con su incompetencia y manipulaciones, no solo se ganó el favor de Mateo, sino que me humilló públicamente, logrando que él me degradara a simple ayudante y la nombrara a ella directora culinaria. Mi amor por Mateo se hizo cenizas cuando me acusó, basado en sus mentiras, del desastre de un banquete crucial, e incluso me entregó a la policía por un crimen que no cometí. Lo peor fue cuando me miró con desprecio y dijo: "Sé quién eres... la hija de la mujer que arruinó a mi familia", una cruel invención que sentí como una bofetada. Pero en esa celda fría, liberada por mis verdaderos aliados, comprendí que el juego había cambiado, y la dulzura de la venganza sería mi próximo plato.

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Habitación equivocada: Durmiendo con el tío de mi prometido

Habitación equivocada: Durmiendo con el tío de mi prometido

4.6

Faltaban solo unos meses para su boda cuando Isidora abrió la puerta de la suite presidencial del Hotel Plaza. El aire la golpeó como un puñetazo. En la cama king-size, su prometido Kevin estaba jadeando sobre Chantelle, su antigua buena amiga. Al ser descubierto, Kevin no mostró ni una pizca de culpa. Agarró una almohada y se la lanzó con rabia. "¡Bicho raro y horrible! ¡Lárgate!", rugió él, asqueado por las feas gafas y las pecas falsas que ella usaba para ocultar su verdadero rostro. Isidora no derramó una lágrima. Grabó un video en silencio y se marchó. Pero la verdadera pesadilla llegó horas después, en la cena oficial de compromiso. Chantelle fingió ser la víctima frente a todos, y Kevin humilló a Isidora dejándola como una loca celosa. Su propio padre, preocupado solo por los millones de la fusión empresarial, la agarró del brazo. "Si arruinas este acuerdo, haré que exhumen la tumba de tu madre", la amenazó sin piedad. Isidora se quedó sola bajo el candelabro, tragándose las risas y burlas de la alta sociedad. ¿Por qué tenía que ser ella el cordero de sacrificio? ¿Por qué debía permitir que pisotearan su dignidad y la memoria de su madre? Una calma gélida recorrió sus venas. Sacó su celular, hackeó el sistema audiovisual del salón y presionó un botón. El video de la infidelidad estalló a todo volumen en la pantalla gigante de tres metros. Mientras el pánico destruía a los Garrison, Isidora levantó la vista y se encontró con los ojos de Cedrick, el despiadado y temido tío de Kevin, el mismo extraño con el que se había acostado por venganza la noche anterior... y él le sonrió.

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Nueve matrimonios rechazados: me caso con el rival de mi ex

Nueve matrimonios rechazados: me caso con el rival de mi ex

5.0

Faltaban apenas quince minutos para que cerrara el Registro Civil. Era la novena vez que Amelia esperaba en vano para casarse. El celular sonó, pero no era su prometido, Kayson. Era su asistente, informando con frialdad que la boda se cancelaba porque Kamila, la hermanastra de Amelia, se había torcido el tobillo. Kamila. Siempre era ella. Por su culpa, Amelia había soportado cumpleaños olvidados, aniversarios perdidos y, ahora, el día de su boda destruido. Para empeorar las cosas, al volver a casa, su propia madre le exigió que le pidiera disculpas a Kamila por su "falta de empatía" y por haber "avergonzado" a Kayson con su rabieta. Su familia no la amaba; solo la veían como un peón que debía agachar la cabeza y soportar las humillaciones en silencio. La ironía le oprimía el pecho. Había desperdiciado años esperando a un hombre que siempre corría a los brazos de otra, atada a una familia que la despreciaba abiertamente. ¿Por qué debía seguir siendo la idiota sumisa que siempre perdona y espera? La gigantesca piedra que la asfixiaba por fin se rompió. Amelia le envió un último mensaje a Kayson: "Se acabó", y eliminó su contacto para siempre. Sin dudarlo, salió al frío viento de Nueva York y llamó al mayor enemigo comercial de su ex, el despiadado multimillonario Garrett Thornton. "Señor Thornton, ¿su oferta de matrimonio sigue en pie?" Diez minutos después, un Maybach negro se detuvo frente a ella, y Amelia se casó con el hombre más peligroso de la ciudad.

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La Novia Sustituta

La Novia Sustituta

4.8

Charles tenía novias diferentes cada día del año, nunca salía con la misma chica. Su nombre había sido vinculado a innumerables mujeres. Autumn, por su parte, se vio obligada a casarse con Charles sustituyendo a su hermana, quien se había escapado. Su único deseo era divorciarse después de un año. Ninguno de los dos había esperado que se enamoraran el uno del otro. Tampoco esperaban que el mundo entero los desafiara. Una ex novia quien causa problemas cada dos por tres. Una hermana fugitiva quien regresa con la intención de recuperar a Charles. Una suegra que siempre se entromete en sus momentos íntimos. ¿Te gustaría leer más? ¡No dudes! ¡Vamos allá!

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LA SIRVIENTA DEL REY ALFA

LA SIRVIENTA DEL REY ALFA

5.0

En un mundo donde los Alfas gobiernan con sangre y poder, las omegas no tienen voz... solo destino. Emili no es especial. No es fuerte. No es deseada. Es solo una sirvienta marcada por cicatrices, por un pasado que nadie quiere mirar... y por un presente que todos desprecian. Hasta que el Rey Alfa la reclama. Alaric no es un hombre. Es una bestia. Un Licán antiguo, despiadado, temido incluso por los suyos. Un rey que no toma... arrasa. Pero cuando sus caminos se cruzan, algo imposible sucede: la marca. Una conexión prohibida. Un vínculo que no debería existir. Una omega rota... unida al depredador más peligroso del mundo. Mientras demonios cruzan portales, vampiros conspiran en las sombras y antiguos poderes despiertan, Emili deja de ser invisible... para convertirse en el centro de una guerra. Porque hay algo en su sangre. Algo que todos quieren. Algo que ni ella misma entiende. Y cuando la verdad salga a la luz... no habrá reino que sobreviva. Ni siquiera el suyo.

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Una Noche con un Multimillonario

Una Noche con un Multimillonario

5.0

La víspera de su boda, Arianna pasó una noche con un desconocido. Al día siguiente, abandonó el país para empezar de nuevo lejos de todos. A sus veintidós años, Arianna Jason había vivido complaciendo a las personas que más amaba, sin saber que solo la estaban preparando para su propia caída. Cuando descubrió la verdad, su mundo se derrumbó. Dulce, ingenua y acostumbrada a confiar, ella tuvo que aprender a sobrevivir en una sociedad donde la bondad podía convertirse en debilidad. ¿Podría una mujer de corazón puro volverse fuerte sin perderse a sí misma? ¿O encontraría la fuerza para seguir adelante sin dejar que la traición destruyera lo mejor de ella?

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Anhelando a mi esposo tirano

Anhelando a mi esposo tirano

5.0

Mi exnovio Darrin me humilló en una gala benéfica, diciéndome que yo no valía nada sin él. Destrozada, bebí demasiado vodka y le exigí a un extraño que me salvara. A la mañana siguiente, me desperté en un lujoso penthouse con una resaca insoportable y un certificado de matrimonio bajo mi mano. Me había casado con un completo desconocido que solo firmó con la letra "G". Pensé que era un error garrafal, pero cuando Darrin amenazó con arruinarme publicando fotos íntimas mías, mi nuevo esposo intervino. En cuestión de minutos, un equipo legal destrozó la vida de mi ex, borró las fotos y lo dejó llorando en un pasillo. "Soy tu esposo, y les guardo rencor a los hombres que hacen llorar a mi esposa". Gus me dijo que solo era un consultor de negocios, pero me regaló un diamante amarillo que valía millones y me vigilaba con una obsesión aterradora. ¿Por qué su voz, su mandíbula afilada y su poder me recordaban tanto a Agustus Williams, el despiadado y temido tirano de Wall Street? Para pagar mis deudas, acepté un trabajo de cincuenta mil dólares: fotografiar al mismísimo Agustus. Al hacer zoom en la imagen y ver el reflejo de su rostro en la pantalla, mi sangre se heló por completo. El intocable monstruo que aterrorizaba a la ciudad y el hombre que me exigía usar su anillo de bodas... eran exactamente la misma persona.

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Su Violín, Su Venganza

Su Violín, Su Venganza

5.0

Anabel Ortiz, una prodigio del violín, encontró su mundo en Jacobo Herrera, un multimillonario del mundo de la tecnología que le prometió todo. Él la protegió, la colmó de regalos y se convirtió en su universo entero. Pero entonces, su media hermana, Evelyn, se mudó con ellos y todo cambió. Evelyn, un susurro manipulador en el oído de Jacobo, envenenó lentamente su relación, volviéndolo en contra de Anabel. Anabel, embarazada de su hijo, descubrió la traición de Jacobo en su aniversario. Él eligió a Evelyn, humillando a Anabel, obligándola a cambiarse de vestido porque "alteraba" a Evelyn. Luego negó su embarazo, la forzó a donar sangre para Evelyn y más tarde, en un ataque de ira, la golpeó, provocando que perdiera a su bebé. Jacobo, cegado por las mentiras de Evelyn, creyó que Anabel lo había engañado. Torturó y humilló a Anabel, despojándola de todo lo que le había dado, incluso el violín de su abuelo, que Evelyn destruyó deliberadamente. Anabel, rota y desesperada, fingió su propia muerte caminando hacia un incendio, con la esperanza de escapar de la pesadilla. Jacobo, consumido por el dolor y la rabia, fue manipulado por Evelyn para creer que Anabel era una mentirosa infiel. Buscó una venganza brutal contra Evelyn, pero la verdad sobre la inocencia de Anabel y el engaño de Evelyn finalmente salió a la luz. Mientras tanto, Anabel había encontrado refugio con su hermano, Adán, y había contraído un matrimonio de conveniencia con Julián Córdova, un héroe de guerra en coma. Ella lo cuidó hasta que recuperó la salud, y se enamoraron profundamente, construyendo una nueva vida libre de la sombra de Jacobo. Cuando Jacobo descubrió que Anabel estaba viva y se casaba con Julián, irrumpió en la boda, suplicando perdón. Pero Anabel, endurecida por su crueldad, lo rechazó fríamente, eligiendo su nueva vida y su amor con Julián, dejando a Jacobo solo para enfrentar las consecuencias de sus actos.

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Ojos Robados, Corazón Roto

Ojos Robados, Corazón Roto

5.0

Corrí por los pasillos estériles del hospital, con el corazón desbocado. Después de semanas de oscuridad, Ricardo, el amor de mi vida, por fin había despertado. Al llegar a su puerta, grité su nombre, las lágrimas de felicidad nublando mi vista. Pero en la habitación, junto a mi prometido, estaba Isabel, la hija de una de las familias más ricas de la ciudad, con una sonrisa de triunfo. «¿Quién eres tú?», me soltó Ricardo, con una voz helada que no reconocí. Luego de 15 años juntos, me miraba con mis propios ojos, los ojos que le doné para que pudiera volver a ver. «Mi prometida está aquí, aléjate», añadió, y mi mundo se vino abajo. Isabel, con falsa compasión, me dijo: «Sé que siempre te ha gustado Ricardo, pero eres solo una sirvienta de nuestra casa. Por favor, no lo molestes». «¿Sirvienta?», susurré, confundida. Su madre, con una risa cruel, sentenció: «Mi hijo jamás se comprometería con alguien como tú. Isabel es su prometida, ella le donó las córneas». La hermana de Ricardo añadió: «Eres una trepadora. Pensaste que con el accidente podrías aprovecharte. La gente como tú siempre tiene su lugar. Y el tuyo no es aquí». La humillación me quemaba. Me habían robado a mi hombre, mi sacrificio, mi identidad. «¡No! ¡Eso es mentira! ¡Yo le doné mis ojos! ¡Ricardo, tienes que recordarme!», grité. Pero su madre ordenó a seguridad que me sacaran al grito de: «¡Vuelve a la mansión ahora mismo! ¡Tienes que preparar la cena! ¡Es lo único para lo que sirves!». Él solo me miró con indiferencia mientras me arrastraban fuera, rompiéndome el corazón. Atrapada en esa mansión, me obligaron a cocinar para los que me habían destruido. Un día, Isabel derramó té caliente sobre mí y Laura, su hermana, me empujó contra la estufa. Yo, con la piel ardiendo, susurré: «Por favor, necesito algo para la quemadura». Laura se rio: «Deberías estar agradecida de tener un techo. Limpia ese desastre. Ricardo tiene hambre». «Por favor, solo déjame hablar con él. Él me escuchará», supliqué. Entonces, Laura me empujó de nuevo, y mi mano chocó con la olla caliente. «¡Ya basta!», gritó una voz, era Ricardo, con el ceño fruncido. Isabel y Laura mintieron, diciendo que me había quemado sola y que estaba obsesionada. Él se acercó y, sin dudarlo, me soltó: «No sé quién eres, pero ya me cansé de tus mentiras y tu escándalo. Isabel es la mujer que amo. Tú no eres nadie». Me agarró el brazo herido. «No vuelvas a molestar a mi familia». Me soltó con un empujón. El hombre que me prometió amor eterno, me trataba como basura. Ese día, mientras limpiaba, vi cómo desenterraban los cactus, el símbolo de nuestro amor. «¡No! ¡Deténganse! ¡Son míos!», grité, defendiéndolos. Isabel se burló: «Nada en esta casa es tuyo. Eres una empleada. Quítate o te despido». Ricardo apareció y, con rabia, empezó a arrancar los cactus con sus propias manos. Me lanzó uno, las espinas se incrustaron en mi brazo. «¡No quiero volver a ver tu cara en esta casa!», me gritó. «Lárgate. Estás despedida», sentenció Isabel. Me arrojaron mis cosas a la calle. Me quedé allí, en la acera, arrodillada, mi vida reducida a cenizas y espinas. ¿Cómo pude perderlo todo por la amnesia de él y la malicia de ellos? Debería haber muerto en ese terremoto. Un día mi esposo me amó, me adoró, y al día siguiente me golpeó y me echó a la calle. Me encontró Eduardo, el primo de Ricardo. Me miró con compasión, curó mis heridas. «Cásate conmigo», me dijo. «Te protegeré. Nadie volverá a lastimarte». Asentí, sin entender aún por qué. Pero esa noche, Ricardo encontró algo que podría cambiarlo todo: un viejo álbum lleno de fotos nuestras.

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La redención de la viuda billonaria

La redención de la viuda billonaria

5.0

Durante tres años, mi esposo, Mateo Garza, tuvo disfunción eréctil. O eso me dijo él. Fui yo quien lo sacó de un coche en llamas, y este matrimonio fue su promesa de atesorar las manos que lo salvaron. Pero esta noche, lo escuché hablando con mi cuñada, Valeria. Confesó que su condición era una mentira para evitar tocarme, y que siempre la había amado a ella. Nuestro matrimonio era solo una farsa para complacer a su abuelo. Las traiciones no pararon. Afirmó que fue ella quien lo salvó. Me abandonó durante un deslave para rescatarla a ella. Cuando desperté en el hospital con las costillas rotas, me pidió que donara piel de mi pierna para arreglar un rasguño en la cara de ella. Quería mutilar mi cuerpo por la mujer que me robó la vida, la mujer que llevaba a su hijo secreto. Mi amor era una carga, mi sacrificio un chiste del que se reían a puerta cerrada. Entonces descubrí la verdad final, la que me destrozó el alma: nuestra acta de matrimonio era falsa. Nunca fui su esposa, solo un reemplazo. Esa noche, tomé mi teléfono y llamé a la única persona de la que él me había advertido que me alejara. —Álex —susurré, con la voz rota—. Necesito irme. ¿Puedes verme en Europa?

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La falsa esposa del multimillonario, mi venganza

La falsa esposa del multimillonario, mi venganza

5.0

Después de tres años en el extranjero, volví a casa para darle una sorpresa a mi esposo secreto, el multimillonario tecnológico Ricardo Villarreal. Por fin era el director general del imperio de su familia, y yo creía que nuestra vida juntos estaba a punto de comenzar. Pero la sorpresa me la llevé yo. Lo primero que supe no fue por él, sino por las noticias de última hora: Ricardo estaba comprometido con una influencer llamada Valeria Torres, su supuesto amor perdido de la infancia. Mi mundo se hizo añicos cuando vi su foto. Tenía mi cara. Entonces la verdad se desveló, cada pieza más espeluznante que la anterior. Valeria era mi media hermana. Nuestro matrimonio de tres años era un documento falso, una obra cruel que él montó porque yo era un sustituto conveniente para la mujer con la que en realidad estuvo casado todo este tiempo. No era solo un mentiroso; era un monstruo. Me atrajo a un hospital con el pretexto de cuidarme, solo para revelar su verdadero plan: obligarme a un trasplante de tejido para salvar la vida de Valeria. Pero mientras yacía en esa cama de hospital, prisionera a la espera de ser despojada de mis órganos, grabé una conversación que convirtió mi dolor en furia ciega. No solo me habían robado a mi esposo y mi futuro, habían asesinado a mi madre. Pensaron que yo era una víctima de la que podían deshacerse. Estaban a punto de descubrir que yo sería la arquitecta de su ruina.

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