Lucy vive en un mundo de inocencia, hasta que se entera un día que se ha quedado embarazada. Su primer pensamiento, es que nunca encontrara el amor. Tan joven, y con un bebe, pero lo buscara por todos los medios. Y tal vez lo encuentre algún día.
Lucy vive en un mundo de inocencia, hasta que se entera un día que se ha quedado embarazada. Su primer pensamiento, es que nunca encontrara el amor. Tan joven, y con un bebe, pero lo buscara por todos los medios. Y tal vez lo encuentre algún día.
Si fuera, mas mayor, no me importaría
Pero al ser pequeñita
Y con dos gemelos
Es el miedo que tengo.
Capitulo 1
Estoy en mi habitación, sentada en la cama pensando lo que había pasado con mi novio Eloy.
Después de la ruptura con él, no podía pensar en nada mas, aunque no entendía porque me había dejado sin ninguno motivo, ni explicación, después de un año saliendo.
Pensando en todo eso, voy hacia el aseo y me quedo mirando el espejo. Mientras me arreglo un poco el pelo, salgo del aseo y veo el calendario que tengo en la habitación y me doy cuenta que me había tenido que bajar la regla hace unas semanas, justo el tiempo que hacia que lo había dejado con Eloy.
De repente me empieza a vibrar el móvil, lo miro y veo que es un mensaje de Omar, mi mejor amigo.
-Lucy, ¿Que tal?
-Regular, tengo que ir al medico porque no me baja la regla.¿Me puedes acompañar?
-Claro.
-Es hoy a las 5:00, ¿Podrás?
-Si, nos vemos.
Dejo el móvil en la mesilla, bajo al comedor con mi madre y mis dos hermanos gemelos, para comer. Mi madre se me queda mirando. Yo creo que sabia lo que me esta pasando.
-¿Hija te puedes quedar con los gemelos dos días?
-¿Porque mama ? ¿Donde vais tu y Luis?
-Tenemos que ir con el amigo de Luis, para poder abrir una tienda de ropa.
-¿Dos días?
-Si, hoy y mañana.
-Mama que es Sábado y ya e quedado con Omar.
-Te quedas con ellos hasta las 7:00 y luego se lo llevas a tu tía Alba, vale?
-Bueno..vale.
La verdad mis hermanos gemelos para la edad que tenían daban poco trabajo, eran dos gemelos Bella y Hugo, tienen tres años, Hugo es mucho mas travieso, Bella es una chica muy tranquila. Los dos tienen el pelo castaño como el mio. Y eramos los tres muy delgados se notaba que compartíamos madre.
Subo al baño de mi habitación y me pongo a depilarme, para poder ponerme mis pantalones cortos. Estaba empezando el verano así que aun no me había depilado ningún día. Me estaba depilando las piernas cuando escuche.
-Mama, tengo hambre- dijo mi hermano Hugo.
-Estoy haciendo la comida, ir a ver los dibujos.
Sigo depilando, estaba nerviosa por lo que podía decirme el medico, se que Omar me apoyaría en todo lo que pasará.
Cuando acabe de depilarme, salí del aseo y bajo con mis hermanos, estaba sentada en el sofá con ellos, viendo los dibujos.
-Teta me haces dos coletas - me dijo mi hermana.
-¿Ahora?
-Si teta.
Voy a la cocina para ver cuanto queda para que la comida este lista, veo que aun le quedaba 10 minutos al arroz al horno. Me quedo mirando a mi hermana.
-Ves a por el peine - le dije.
A mi hermana Bella le encantaba le haga el pelo, cogo una silla y veo como viene corriendo con el peine, me giro un momento al escuchar un ruido. Estoy girada cuando escucho como alguien llora, me giro y veo a mi hermana en el suelo. Voy corriendo a levantarla.
-¿Que te a pasado, teta?
-Me e caído, me duele - dice mientras llora.
La cojo en brazos y la llevo al aseo, le pongo vetadine y una tirita porque llevaba una rozadura.
-Poner la mesa - dice mi madre
Voy a poner la mesa, estoy poniendo la mesa cuando me doy cuenta de que mi hermano Hugo no esta poniendo nada en la mesa.
-¿Hugo que no quieres comer?
-Si quiero comer.
-Ven a poner la mesa.
Se pone a poner la mesa, y su hermana Bella también. Cuando ya esta todo puesto, nos ponemos a comer. Me empieza a vibrar el móvil que llevo en el bolsillo lo saco y veo que es un mensaje de Omar. Que pone:
-Lucy pregunta mi madre que si puedo quedarme a dormir en tu casa.
-¿Porque?- le pregunte yo extrañada.
-Se van al hospital con mi abuelo, y no quiere que me quede solo.
-Ahora le pregunto a mi madre.
Guardo el móvil en el bolsillo, y cuando acabamos de comer empezamos a recoger los platos y vasos, mi madre y yo.
-Mama ¿Se puede quedar Omar a dormir ?
-Si hija, no hay problema.
Mi madre confiaba mucho en mi para que viniera gente a casa estaba acostumbrada, así que me dejaba muchas veces que mis amigos durmieran en casa. Cuando ya estaba todo recogido cogí el móvil y le mande un mensaje diciéndole que si podía quedarse. Cuando llega un mensaje de una amiga al grupo, que pone :
-Quien, mayor de edad. ¿Se viene, conmigo a comprar el alcohol, para el botellón de esta noche? - dijo Marina.
-Yo a partir de las 7:00 puedo, que antes tengo medico, ya os contare chicas - dije yo, luego de un rato pongo - Chicas, ¿Se puede venir Omar al botellón?
Todas empezaron a decir que si. Me pongo súper contenta. Hace tiempo le conté a mi amiga Marina, que había tenido un rollo con él, hace unos dos años y desde entonces querían conocerle.
Sergio Alex es un chico de 18 años que en una noche loca descuida su precaución. Pero es fuerte y tira adelante para ver nacer a su primer hijo con 18 añitos. Cuando de repente.. *Esta historia está basada en hechos reales* Esta historia tienes derechos de autor, es ilegal copiarla.
Después de dos años de matrimonio, Kristian soltó una bomba. "Ella ha vuelto. Vamos a divorciarnos. Dame un precio". Freya no discutió. Sonrió y expuso sus condiciones. "Quiero tu auto deportivo más caro". "Está bien". "La villa en las afueras". "Sin problema". "Y la mitad de los miles de millones que ganamos juntos". Kristian se quedó helado. "¿Qué dijiste?". Él pensaba que ella era una mujer común, pero en realidad Freya era la mente maestra detrás de su fortuna. Y ahora que se había ido, él haría cualquier cosa para recuperarla.
-¡¡¡Los cachorros son míos!!! ¡Y tú aún eres mi compañera! -Eso es imposible porque ambos firmamos los papeles del divorcio que me arrojaste en la cara y yo te rechacé. -Nunca acepté tu rechazo. ¡Me perteneces! -¿La misma compañera y Luna que solo era tu juguete sexual, la que se estaba siendo consumida por llamas, mientras estaba celebrando un gran banquete con tu amante, a la que enviaste asesinos porque querías deshacerte de ella solo para poder disfrutar de tu vida con otra mujer? -Por favor, dame una oportunidad. Eres mía, Agnes. Desde el momento en que me acerqué a ti, fuiste mía... -No soy tuya -dijo juntando el coraje para hablar. -No me detendré ante nada hasta recuperarte.
Se rumoreaba que Fernanda, recién vuelta con su familia, no era más que una violenta pueblerina. Pero Fernanda se limitaba a esbozar una sonrisa despreciativa. Otro rumor sugería que Cristian, normalmente racional, había perdido el juicio, locamente enamorado de Fernanda. Esto la frustró. Podía tolerar los cotilleos sobre sí misma, ¡pero calumniar a su amado era pasarse de la raya! Poco a poco, a medida que salían a la luz las múltiples identidades de Fernanda como célebre diseñadora, experta jugadora, reconocida pintora y exitosa magnate de los negocios, todos se daban cuenta de que eran ellos quienes habían sido engañados.
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Después de descubrir la más cruel de las traiciones -su esposo en la cama con su propia hermana-, Selene Stone toma una decisión desesperada: vengarse de Lucían acostándose con otro hombre. Pero aquella noche de rabia y deseo termina llevándola a los brazos del hombre menos indicado... Alaric Lancaster, el tío de su esposo. Lo que Selene creyó que sería una noche sin rostro ni nombre se convierte en una cadena imposible de romper. Arrepentida y aterrada por las consecuencias, intenta alejarse y suplicar que todo quede en el olvido. Sin embargo, Alaric no está dispuesto a dejarla escapar tan fácilmente. Marcado por un sentimiento desconocido y obsesivo que Selene ha despertado en él, Alaric está decidido a tenerla, incluso si debe forzarla a seguir a su lado. En medio de chantajes, secretos familiares y pasiones prohibidas, Selene deberá enfrentarse a sus propios límites... y descubrir que, a veces, el verdadero enemigo es aquel que logra encender tu corazón en medio del odio. Traición. Venganza. Deseo prohibido. Y un amor oscuro que nunca debió nacer.
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