Amarte fue mi mayor pecado
Nunca más seré tuya
Desde que Ryan la acogió, Camila había intentado ser razonable y agradable, adaptándose a sus cambios de humor. Él la había criado, pero ella nunca lo vio como pariente; estaba segura de que terminarían juntos. El día que cumplió veinte años, lista para confesar sus sentimientos de nuevo, la mujer que él amaba regresó al país. La joven escuchó a su tío hablando con sus amigos sobre ella: "Camila es solo una niña para mí; nunca podría verla de esa manera. La única persona a la que amo es Olivia". Ella se alejó, y Ryan se derrumbó. Más tarde, en su boda, Camila sonrió radiante en su vestido blanco de novia. Ryan suplicó: "Me arrepiento, Camila. Por favor, no te cases con él". Con calma, ella dijo: "¿Puedes dejarme ir? Mi esposo me está esperando".
Capítulo 1 Jamás podría verla de forma romántica
Camila Evans había elegido un regalo muy considerado para el cumpleaños de Ryan Owen.
Al llegar al reservado donde él celebraba con sus amigos, se detuvo en seco al escuchar sus voces a través de la puerta.
"Ahora que Olivia volvió, por fin pueden estar juntos, Ryan. Pero Camila es bastante terca. ¿Y si causa problemas?".
A través del cristal, la tenue luz dificultaba leer el rostro de Ryan, pero su tono sonó cortante. "Solo es una niña. No importa lo que diga".
"Camila puede ser joven, pero todo el mundo ve que siente algo por ti. ¿Quieres decir que nunca pensaste en ella de esa manera?".
La pregunta directa de Vernon Clayton hizo que el corazón de Camila se acelerara.
Ella se esforzó por captar cada palabra, desesperada por saber si Ryan había albergado alguna vez sentimientos románticos por ella.
Sentado en el centro del sofá, Ryan se veía relajado, con esa seguridad impecable que siempre lo distinguía.
Tras una pausa calculada, respondió con tono gélido e inflexible: "Chicos, no sigan con eso. Camila es joven e imprudente. Para mí es como una sobrina; jamás podría verla de forma romántica".
Esas palabras se clavaron como un puñal en el pecho de la chica.
Ajeno a su presencia justo fuera de la puerta, Vernon siguió bromeando. "Está bien, está bien, lo entendemos: Olivia es la que de verdad te importa. Camila nunca le va a llegar ni a los talones".
Ryan asintió levemente. "Solo ten cuidado de no mencionar a Camila delante de Olivia. No quiero que se confunda".
"¿Y para qué vamos a hablar de ella?". Vernon dejó escapar un pesado suspiro y añadió con fastidio: "Con la personalidad de Camila, nunca se quedará de brazos cruzados viendo cómo acabas con otra persona".
"Es cierto", intervino otro hombre entre risas. "¿Qué edad tiene ahora, veinte? ¿Por qué no sales con Camila y Olivia? Camila no tiene otro sitio adonde ir y ha estado enamorada de ti desde siempre. Seguro que aceptaría sin dudarlo".
La mirada de Ryan se volvió gélida y el silencio se apoderó de la sala. "¿De qué estupideces están hablando? La única razón por la que hice que mi hermano adoptara a Camila fue porque me daba pena. Mi corazón solo ha pertenecido a Olivia. No digan cosas que me pongan los pelos de punta".
Camila apretó el pomo de la puerta con tanta fuerza que le dolieron los dedos. Por un momento, apenas pudo respirar.
Así que eso era lo que sus sentimientos significaban para él: como algo asqueroso.
Había llegado dispuesta a entrar y enfrentar lo que fuera, pero de pronto se quedó sin fuerzas.
Sin decir palabra, bajó la vista, se tragó el escozor de la garganta y se dio la vuelta.
Afuera, la calle estaba silenciosa y desierta, extendiéndose sin fin ante ella.
Por lo exclusivo del club, no se veía ni un solo taxi cerca.
Con el regalo apretado contra las manos, Camila avanzó a paso ligero por el camino solitario.
La conversación de Ryan con sus amigos se repetía en su mente.
Después de tantos años, ¿a qué se había estado aferrando exactamente?
Soltó una risa amarga y se susurró a sí misma: "Camila, ¿de verdad fuiste tan tonta?".
Unas lágrimas que no quería soltar le quemaban las mejillas, pero ni siquiera se molestó en secárselas.
En la siguiente esquina, un torrente de faros la deslumbró; su brillo le escocía los ojos ya doloridos. En ese instante, su mano soltó la presa.
El regalo, unos gemelos carísimos que había comprado con sus ahorros, cayó al suelo con un golpe seco. Ya no significaban nada para ella.
Respiró hondo, sacó el celular e hizo una llamada.
"Kyson, he tomado la decisión. Acepto tu propuesta. Casémonos".
Kyson Blake era cinco años mayor que ella, un vecino de la infancia del círculo de la familia Owen. Tras el instituto, se había ido al extranjero y solo había regresado a Aslesall hacía poco.
La última vez que se vieron, Kyson le había hablado abiertamente de las presiones a las que se enfrentaba: expectativas, matrimonios concertados, negocios familiares. Su propuesta había sido práctica, casi amable.
"Camila, ya sabes cómo funciona esto. Tú y yo estamos destinados a matrimonios que sirvan a nuestras familias, no a nosotros mismos. Si nos van a empujar a algo, ¿por qué no elegirnos el uno al otro, a alguien que nos entienda? ¿Y si nos casamos?".
Cuando Kyson se lo propuso por primera vez, Camila solo pudo reírse. Sin embargo, esa noche, la idea no le pareció descabellada en absoluto.
Miró por encima del hombro hacia el club, cuyas luces de neón palpitaban en atrevidas y coloridas ráfagas; cada parpadeo parecía hacer eco de los últimos rescoldos de sus sentimientos por Ryan.
"Nos conocemos desde la infancia. Es mucho mejor que casarse con un desconocido. Si sigues dispuesto y tu familia tiene prisa, podríamos hacerlo oficial pronto", dijo por el celular.
Kyson se sorprendió de lo rápido que había tomado la decisión. Hubo una pausa y luego respondió: "Tú solo dilo y voy a buscarte. ¿Cuándo estás lista?".
Camila miró la bolsa olvidada en la banqueta. "Dame tiempo de organizar lo de mis prácticas profesionales".
Si iba a casarse con Kyson, no había razón para quedarse en Jucridge.
Colgó y caminó durante lo que le pareció una eternidad antes de conseguir por fin un taxi que la llevara de vuelta a la Finca Atardecer.
La propiedad estaba en el corazón de la ciudad, un lugar privilegiado a solo cinco kilómetros de la casa donde nació, antes de que su vida se derrumbara.
A los nueve años, el mundo de Camila se hizo añicos cuando la empresa de su familia quebró. Abrumados por las deudas y el acoso constante de los acreedores, sus padres perdieron la esperanza y la dejaron completamente sola. Incluso su hogar fue destruido, reducido a cenizas.
Los acreedores no mostraron piedad y, durante un tiempo, pareció que ni la pequeña Camila estaría a salvo de sus garras.
Ryan intervino cuando nadie más lo hizo.
Él solo tenía diecisiete años, pero se enfrentó a su hermano mayor, Sawyer Owen. "Yo no puedo ser su tutor legal porque no estoy casado. Tú fírmale los papeles de adopción y yo me encargo de todo lo demás".
Ryan cumplió esa promesa. Le dio a Camila lo mejor de todo, protegiéndola y consintiéndola con el paso de los años.
Pero para ella, él nunca fue realmente un tío, por mucho que usara ese título.
Camila creció creyendo que Ryan y ella estaban hechos el uno para el otro.
En su decimoctavo cumpleaños, le confesó que le gustaba.
Ryan la rechazó, diciéndole que era demasiado joven, que había demasiada distancia entre ellos, insistiendo en que solo podía tratarla como a una sobrina.
Sin embargo, mientras ponía esa distancia, tampoco dejaba que ningún otro hombre se le acercara.
Camila confundió esa protección con celos; pensó que él solo esperaba a que ella madurara.
Creía sinceramente que un día, si era lo suficientemente paciente, todo encajaría para ellos.
Mientras la ciudad desfilaba ante la ventanilla en un borrón de luces y sombras, Camila miraba hacia afuera, absorta en sus pensamientos. Las lágrimas le escocían los ojos por razones que no alcanzaba a definir.
Se dio cuenta de que hacerse mayor no había aliviado el dolor, y que renunciar al amor era una pena en sí misma.
En ese momento, se prometió que sacaría a Ryan de su corazón.
Poco después, Camila por fin estaba en casa. Se enjugó las últimas lágrimas, reprimió todos sus sentimientos y subió las escaleras sin decir palabra. Se dio una ducha caliente y, poco después, se metió en la cama y se dejó llevar por la oscuridad.
Estaba segura de que el sueño la rehuiría. En cambio, descansó más profundamente de lo que esperaba. A la mañana siguiente, se despertó con fuertes ruidos metálicos que resonaban por toda la casa, como si alguien estuviera revolviendo toda la cocina.
Una vez vestida, Camila siguió el estruendo escaleras abajo, donde este se volvió aún más agudo y persistente.
Todavía aturdida, bostezó y se dirigió hacia la cocina, suponiendo que la criada ya estaba trabajando.
"Te levantaste bien temprano...", empezó a decir, pero se calló al ver quién estaba ahí.
Una mujer se movía entre la estufa y la encimera, vestida de blanco, con un delantal color crema atado con pulcritud a la cintura. Llevaba el pelo largo recogido con una elegante pinza y todo en ella parecía cuidadosamente arreglado.
Camila se detuvo en seco. Era Olivia Marsh, el primer amor de Ryan. La mujer que él nunca pudo olvidar.
Olivia se volvió con una sonrisa radiante, como si perteneciera a ese lugar. "¡Camila, estás despierta! Iba a terminar el desayuno y luego ir a buscarte. No pensé que te levantarías tan pronto".
Camila se mordió la lengua para no soltar una burla. Con todo ese estrépito, habría tenido que estar sorda para seguir durmiendo.
Respiró hondo, se serenó y esbozó una débil sonrisa. "¿Qué te trae por aquí tan temprano?".
Olivia se tocó los labios, aparentando modestia. "Ryan bebió demasiado anoche. Lo traje a casa, lo ayudé a limpiarse y, como estabas sola, pensé en prepararnos el desayuno".
Así que... los dos habían pasado la noche juntos.
La poca cortesía que le quedaba a Camila desapareció y su voz se enfrió. "Y dime, ¿quién te pidió que hicieras algo?".
Una voz aguda llegó desde sus espaldas: "Camila, ¿así fue como te eduqué? ¡Discúlpate!".
Amarte fue mi mayor pecado
Fiorella ha estado casada durante más de 12 años con el hombre que pensó sería su compañero de vida para siempre. Su vida parece perfecta, hasta que un encuentro inesperado cambia por completo su realidad. Un hombre desconocido, con una mirada profunda y un magnetismo inexplicable, irrumpe en su mun
El Pecado de Amarte
Su padre se la vendió por dinero. Cuando Tabitha se graduase de la escuela secundaria, se iba a casar con Boris, una leyenda en el mundo empresarial. Pero él solo se casó con ella para complacer a su familia y hacer que dejaran de molestarlo. Su frialdad e indiferencia la alejaron, pero él se ena
Mi secreto es amarte.
Fabiola, una maquilladora profesional, está en una relación estable y feliz con Danilo, un recien CEO de una empresa de autorepuestos; pero se encuentra entre la espada y la pared cuando conoce al hermano de su novio, Diego, un piloto de avión de prestigio, el cual resulta ser su antiguo amor de ado
Mi mayor anhelo eres tú
Jess García es una mujer que toda su vida a vivido rodeada de amor y buena vida. En la universidad ella encontró a su primer amor, hasta que un día él la abandonó sin dar ninguna explicación. Jess se suma en un laberinto de desesperación y búsqueda de respuestas sin encontrar nada más que mas preg
Eres mi pecado
Olivia es encargada del club nocturno, al mismo tiempo es una de las integrantes del crimen organizado. Ella tiene una doble vida y para no ser descubierta. De día es una simple repostera y de noche una mujer indomable con un aura oscura. Noah es el típico hombre adinerado, guapo e inteligente, si
Mi Pecado es Desearte
Una relación de sangre los separa, pero una mentira los unirá. Y el deseo los llevará a pecar, hasta que su amor prohibido sea difícil de ocultar.
Mi nombre es pecado
¿Dicen que lo prohibido causa tentacion? Tamara Ford, está harta de seguir las reglas impuestas por su padre (Domenico Ford), ya que en el fondo ella desea enamorarse, trabajar y tomar las riendas de su vida de una vez por todas para ser una mujer independiente. Pero lo que no se imagina es que su p
Fácil fue amarla, difícil fue dejarla
Stella alguna vez disfrutó de la devoción de Marc, pero su crueldad oculta la lastimó profundamente. Mientras él enviaba mensajes coquetos a su amante, ella quemó la foto de bodas frente a él. Con el pecho apretado y los ojos encendidos, Stella le dio una bofetada. Luego borró todo rastro de su iden
El mayor arrepentimiento de mi ex marido
-Si te vas, no regreses. Isabella Montoya lo miró por última vez y sonrió. -Tranquilo. Esta vez, aunque me ruegues, tampoco regresaré. Isabella Montoya no nació para ser amada a medias, pero termino entregándolo todo a un hombre. Heredera de una familia poderosa, renunció a su apellido, a su for
Prohibido Amarte
Ella cree qué los ricos son unos odiosos, pero debe trabajar para uno. Él piensa que puede tener a toda chica que él desee porque es un rico heredero. Una noche de copas podría cambiar la percepción que uno tiene del otro y por supuesto, despertar sentimientos que ninguno creyó sentir por el otro.
Déjame Amarte
Ella provenía de un origen humilde. Tenía un historial académico promedio, un trabajo aburrido y ganaba poco. Maquillarse y vestirse con cierta elegancia no eran parte de su cotidianidad. De la cabeza a los pies, tanto en su interior como en su exterior, nada en ella sobresalía. Aun así, una noche
Odio Amarte.
Stella Morris acaba de llegar a la ciudad, es una estudiante de medicina que lo único que busca es alejarse de su oscuro pasado, uno que no creyo que la persiguiria hasta donde está ahora. Stella planea vivir su vida por primera vez y con ayuda de sus nuevos amigos, sin imaginar que su futuro solo e
Amarte siempre
Emilia se siente bastante incómoda porque su amiga Amanda proviene de buena familia y no deja de hablar de su medio hermano millonario que comenzó a vivir con ellos. Toda una realidad diferente a la de Emilia, que varias veces debe ir a clases sin desayunar. Antony, el medio hermano millonario de A
Amarte profundamente
Estaba borracha por culpa de su hermana, que estaba celosa de todo lo que poseía, accidentalmente entró en una habitación, donde tuvo una aventura de una noche con un extraño. Ella tenía un bebé inesperado de ellos. Incapaz de resistir la gran presión de su familia y su amenaza, ella decidió casarse
¡Déjame Amarte!
Lady Theresa Baronesa de Lexinton es una mujer bella, generosa y cautivadora, está casada con un hombre que ha marcado su vida con maltratos. Ella vive sumergida en la tristeza y la desesperación, por lo que decide abandonar a su abusador esposo; convencida que el futuro que le espera no será tan o
¡Fue él!
Tenía 6 años cuando en la puerta de mi casa apareció una mujer con una niña de mi edad, diciendo que esa pequeña también era hija de mi padre. Recuerdo a mi madre llorar y subirnos a su auto, luego de viajar un rato, el auto comenzó a hacer trompos y volcamos, mi mamá falleció en ese accidente, aún
DEJAME AMARTE
Carolina Ferreira ha estado casada con Esteban Soler, un hombre que era muy detallista y amoroso desde que lo conoció. De un momento a otro no supo dónde quedó todo aquello que encontró en otro hombre, Daniel Blanchett; quien es su amante desde hace varios meses. A pesar de su engaño sigue sintiend
Quiero Amarte
Nicol no cree que el amor esté hecho para ella, pero en un cambio radical de vida, encuentra todo lo que tanto ha soñado en un hombre que pensó que era prohibido para sí. No obstante, Darren ha estado enamorado de ella desde hace muchos años atrás, solo que no se atrevía a revelar su amor a los cu
Dulce pecado: tu amor es mi condena.
Zoé Williams es una joven preciosa que vive rodeada de lujos y comodidades, ya que ha aceptado la propuesta de matrimonio de uno de los hombres más ricos del país, Lucas Hamilton. Todo iba bien entre ellos, a pesar de las diferencias de edad, hasta que su hijo mayor, Elijah, quien estaba interno en
