El esposo por contrato de la heredera millonaria
Seducida por mi jefe
Huir de casa en mi propia fiesta de compromiso no estaba en mis planes. Tampoco lo estaba casarme con un hombre que me doblaba la edad y tenía oscuros secretos. Mi padre me dio un ultimátum: él o mi herencia. Yo elegí la fuga. Convertirme en repartidora de comida fue mi única salida... Hasta que una entrega me llevó directo a los brazos de Dalton Keeland, el soltero más temido y deseado del país. Me ofreció trabajo, y algo más bajo sus reglas. Debajo de las sábanas. Ahora, atrapada entre su mundo de poder y deseo, y el pasado que me persigue, solo tengo una elección: rendirme a él o liberarme.
Capítulo 1 YO SOLO SOY UNA REPARTIDORA DE COMIDA
DALTON
Mi día había empezado como un efecto dominó y todo empezó con el pu**to dedo chiquito cuando me pegué en una de las patas de la cama.
No estoy hablando de un golpe cualquiera, no. Me refiero a ese dolor maldito, ancestral, que te sacude el alma, te roba el aire y te hace cuestionarte si la vida realmente vale la pena.
- ¡Mie**rda! -Grité, pateando el marco de la cama otra vez, por pura estupidez, y sí, me lo jo**dí más.
Luego vino el tráfico. Una caravana infinita de idi**otas pitando como si eso fuera a mover los autos. La aplicación del coche fallaba, Siri dejó de responderme, y para colmo, la radio decidió encenderse sola en una estación de reguetón.
¡Reguetón! A las siete de la mañana. Definitivamente, el universo quería jode**rme.
Cuando llegué a la oficina, ya tenía un humor de perros y ni siquiera había tomado café. Lo único que me esperaba era una sala llena de ejecutivos con cara de frustración y una pantalla proyectando errores en el nuevo módulo de predicción que llevábamos semanas desarrollando.
Mi concepto de mal día iba en aumento. Lo que me faltaba es que aún no podían resolver el problema que llevaban días intentando resolver. Por eso se había convocado esa reunión en la que todos echaríamos bola con tal de ver la solución.
-¿Y? -Pregunté, apenas crucé la puerta-. ¿Ya lo resolvieron?
Silencio.
Santa madre. Necesitaría tirarme a alguna chica para bajar mis niveles de estrés. No, en realidad solo un put**o milagro podría hacerlo.
- Seguimos teniendo conflicto entre las variables del sistema de usuario, señor Keeland -. Dijo uno de mis jefes de desarrollo-. Creemos que es un error de lectura entre el back-end y la API.
- ¿Creen? -Alcé una ceja condenando a todos. Respiré hondo. Conté hasta cinco.
Tres ejecutivos tragaron saliva. Uno fingió revisar su tablet. Otro intentó hablar y se quedó en blanco.
Maravilloso.
Estaba ante una ola de ineptitud en mis empleados. Estaban en plan, vamos a hacernos los idi**otas a falta de ideas para dar solución.
- Convoca a todo el equipo. Ahora. Si vamos a perder tiempo, que sea con todos al mismo tiempo.
Estaba furioso, y para poco más del mediodía había recordado que tenía hambre, así que encargué una hamburguesa porque no tendría tiempo de ir a comer, y me antojaba algo grasoso y cargado para el estrés.
Llevaba va más de tres horas sentado frente a la pantalla, desde que había convocado a todos para resolver el asunto. Proyectamos el código. Estaban analizando cada función como si buscaran la cura del cáncer. Yo, en cambio, solo quería resultados.
Ya de por sí mi día era malo y solo un milagro podría salvarme de este calvario.
- ¿Alguien tiene una maldita idea que no sea "revisar el entorno de pruebas"? -Pregunté con la mandíbula apretada.
Llevábamos casi una hora discutiendo este problema. Ante la falta de respuestas, nadie habló, lo que me estaba provocando dolor de cabeza y unas tremendas ganas asesinas por colgar a todo mi personal para ver si eso era suficiente motivación.
Estaba por rodar cabezas cuando la puerta se abrió. No fue una entrada elegante. No fue una asistente. Fue una mujer con gorra, casco en mano, el cabello alborotado y una expresión de conejo hambriento, pues se tragó dos bocadillos en un solo bocado.
Lo que me faltaba. Que el personal del lobby dejara pasar a cualquier intruso. Eso me reventaba el hígado.
- ¿¡Quién demonios dejó la puerta abierta!? -. Rugí, harto de todo y de todos.
Ella se quedó en una sola pieza en la entrada con un bocadillo a medio comer en su boca.
...
¿Estoy soñando?
- ¿Quién eres tú? -le pregunté, sin mover un músculo.
Ella intentó tragar. La vi tragarse ese bocado como si fuera lava.
Cuando al fin habló, lo hizo con torpeza... pero algo en su voz me golpeó.
- Eh... reparto comida. Pedido. Dalton Keeland, señor -. Balbuceó, alzando la bolsa como si estuviera ofrendando paz a una tribu caníbal.
Sentí las sienes latirme. La sala entera se quedó callada. Una mujer en la esquina soltó una risita nerviosa. Otro tosió para disimular. Perfecto. Mi día tenía hambre de más ridiculez.
- Gracias por el show. Déjalo ahí. Y la próxima vez, pregunta antes de entrar en una sala llena de ejecutivos -. Dije, sin alzar la voz, pero con todo el filo que podía meterle.
Ella dejó la bolsa, en la mesa de los bocadillos, con las mejillas rojas. Se volteó para salir. Y justo cuando pensé que todo acabaría ahí, se volvió hacia nosotros. Por un momento la vi dudar, pero luego vi la determinación en unos ojos ámbar, preciosos.
- Perdón -. Dijo, deteniéndose. Su voz bajó el tono, pero no el impacto-. No quiero interrumpir más, pero. . . Esa línea. . . -señaló la pantalla-. Tienen una discrepancia entre nombres de variables. Usaron "ClientData" en la función, pero llaman "ClienteData" al declarar la constante. Nunca va a correr así.
Se me reseteó el sistema operativo.
¿Perdón?
Todos se giraron hacia la pantalla.
Uno de mis desarrolladores tecleó como si en ello se le fuera la vida. En realidad, se le iría el trabajo si no se aplicaba.
- Verificado -. Dijo sorprendido-. Tiene razón.
Mi ceja se levantó sola.
- ¿Y por qué carajos nadie lo vio antes?
Nadie contestó.
Ella iba a salir, pero giró de nuevo. Y soltó otra bomba.
- También creo que el modelo de predicción tiene un sesgo importante. Alimentan la IA con datos pre procesados. Pero sin ruido, sin entradas variables, solo va a repetir los mismos patrones que ustedes creen que son correctos.
¿Perdón otra vez?
- ¿Tú eres programadora? -Pregunté, más por impulso que por curiosidad.
- Soy repartidora de comida, señor -. Levantó su casco con una sonrisa casi triste-. Pero me gusta aprender sobre tecnología, y. . . Solo soy una aficionada -. Sonrió con vergüenza.
Había visto errores en la pantalla, y ella estaba entregando hamburguesas.
Me puse de pie. Caminé hacia ella. Sus ojos se clavaron en mí como si esperara una sentencia. Extendí la mano, tomé la bolsa. Sentí un cosquilleo en los dedos. No lo mostré.
- Gracias por la entrega. Puedes retirarte -. Ella asintió. Dio media vuelta. Y justo antes de que cruzara la puerta, solté la frase. No pude evitarlo-. Y la próxima vez toca la puerta correcta desde el principio.
No miró atrás, pero yo sí.
Y por alguna maldita razón no podía dejar de hacerlo.
El esposo por contrato de la heredera millonaria
Joaquin Dominguez un hombre trabajador, que sacó a su hermana menor adelante luego de la muerte de su madre, al emigrar a USA luego de la situacion económica difícil por la cual su país de origen, encontró empleo con los summer, los cuales son dueños de una de las cadenas hoteleras más grandes a niv
Un esposo para la millonaria
Daniela, una mujer altanera, fría y arrogante a quien ningún hombre se le resistia.Odiaba a los hombres desde que el amor de su vida se comprometió con su hermana mayor. Se juro a si misma nunca más permitir que nadie la lastime. La vida de Daniela se complico aún más cuando su padre murio y su emp
La heredera repudiada por mi esposo
El monitor cardíaco de mi hermanito gritaba su última advertencia. Llamé a mi esposo, Dante "El Lobo" Herrera, el despiadado rey del narco a quien le había salvado la vida años atrás. Me había prometido enviar a su equipo médico de élite. —Estoy atendiendo una emergencia —espetó, y luego colgó. Una
La heredera traicionada: El engaño de un esposo
Cuatro años después de que Alana Garza, una rica heredera, fuera secuestrada, regresó milagrosamente a casa, solo para encontrar a su prometido, Camilo Suárez, y a su hermano, Andrés Garza, completamente bajo el hechizo de su hermana adoptiva, Brenda Kent. Intentó exponer la verdad, pero ellos desc
El Esposo Comprado por la CEO
Isabella Moretti lo tiene todo: inteligencia, belleza y el control absoluto de su empresa. Sin embargo, hay algo que no puede evitar: el matrimonio arreglado que su padre ha pactado con un socio estratégico. Harta de que su vida sea una transacción, toma una decisión drástica: encontrar a un descono
La millonaria encarceló a su esposo
Llevaba diez años casada con George Norris. Para todos, éramos la pareja perfecta. Sin embargo, todo cambió después de que mi querido mentor, Timothy Mills, falleció repentinamente tras una cirugía exitosa. Estaba triste, pero al mismo tiempo me di cuenta de que algo no estaba bien. Para co
Seducida por el Tío de mi Esposo
Después de descubrir la más cruel de las traiciones -su esposo en la cama con su propia hermana-, Selene Stone toma una decisión desesperada: vengarse de Lucían acostándose con otro hombre. Pero aquella noche de rabia y deseo termina llevándola a los brazos del hombre menos indicado... Alaric Lancas
Enmarcada por el amor de mi esposo
Fui una abogada estrella, invicta en los tribunales. Entonces, mi esposo y mi rival me tendieron una trampa con pruebas falsas, enviándome a la cárcel y destruyendo mi reputación. Pero la traición definitiva llegó después de mi liberación. Mi propio hijo adoptivo, el niño que salvé y crie, ponchó m
El ajuste de cuentas de la heredera
En el tercer año de nuestra relación, Kristian Dobson, mi novio, se casó a mis espaldas con Laura Clarke, la rica heredera. Me dijo: "Evelyn, soy hijo ilegítimo. Solo casándome con ella podré ganarme la aprobación de mi padre y recuperar mi lugar en la familia". Me reí por dentro. Solo estaba
El regreso silencioso de la esposa por contrato
Mi esposo me dijo que yo era una obligación por contrato, una molestia insoportable que se vio forzado a tolerar después de que un accidente de auto le robara la memoria de nuestro amor, cinco años atrás. Me reemplazó con una influencer de redes sociales, una mujer cuyas mentiras eran tan pulidas co
El esposo infiel de la CEO
Actualización diaria / 1 capítulo por día. Me casé con el hombre que mis padres habían elegido, aferrada a la esperanza de algún día quererlo. Para ellos, nada era mejor que casar a su hija con otro médico: el hijo de sus mejores amigos. Nuestra primera noche juntos fue la noche de bodas. Nunca h
El regreso de la verdadera heredera abandonada
Jennifer Bennett, la legítima heredera de los Bennett, luchó denodadamente por el reconocimiento de su familia, solo para verse eclipsada por una impostora. Enfrentada a falsas acusaciones, acoso y humillación pública, Jennifer acabó renunciando a ganarse su aprobación. Con la promesa de superar
EL Retorno de la Heredera dorada
Aurelia Valmont lo tenía todo... o eso le había gustado creer. Heredera de una fortuna incalculable, criada entre lujos y con una familia que la amaba a su lado, todos sabían que la vida de la "heredera dorada" estaba destinada a la grandeza. O al menos así parecía, hasta que descubrió algo que rom
El Inquebrantable Regreso de la Heredera Incriminada
Durante diez años, fui el escándalo andante de mi familia. Después de que me incriminaran en un crimen que casi destruye nuestra empresa, me convirtieron en la paria, forzada a servir a las mismas personas que me habían robado el futuro. En la fiesta del 40 aniversario de mis padres, la humillación
El Precio de la Falsa Heredera
Tuve un sueño, tan real que el sudor frío me despertó en mitad de la noche. En él, yo, Ximena, la promesa de la charrería, veía cómo mi vida perfecta se desmoronaba. Una impostora, Sofía, la "verdadera heredera" que había ocupado mi lugar, aparecía para reclamar lo que creía suyo. Llegó menudita
El resurgimiento radical de la heredera billonaria
Mi esposo, Damián, una vez me llamó su princesa. Pero cuando mis padres murieron y perdí a nuestro bebé, me dijo que fuera "radicalmente independiente" y que superara mi dolor sola. Después de que intenté quitarme la vida, desperté en el hospital y lo vi abrazando a su asistente, Kristel, que llora
El gran regreso de la heredera despechada
Corinne dedicó tres años de su vida a su novio, pero todo fue en vano. Él no la veía más que como una pueblerina y la dejó sola en la boda para estar con su verdadero amor. Tras ser despechada, Corinne recuperó su identidad como nieta del hombre más rico de la ciudad, heredó una fortuna de mil mill
El regreso de la heredera adorada
Madisyn se quedó de piedra al descubrir que no era hija biológica de sus padres. Luego la verdadera hija de esa familia le tendió una trampa, haciendo que la echaran de casa y se convirtiera en el hazmerreír de todos. Creyendo que era hija de campesinos, Madisyn se sorprendió al descubrir que su ve
El contrato de Cristal
Elara Vance fue una heredera desterrada. Hace diez años, su ambicioso hermano y su madrastra la expulsaron del imperio farmacéutico familiar, Vance Pharma, difamándola y obligándola a firmar un contrato que la reducía a la nada. Pero Elara no se quebró; resurgió de las cenizas fundando NovaGen Biote
Un contrato de por vida
Ginna Ramírez siempre ha hecho lo correcto en su vida, pero su padre no. Aarón tiene una deuda millonaria y la única solución para pagarla será entregarle la vida de su hija al empresario mas poderoso de la ciudad de Manhattan. Mario Manson, cruel, siniestro, pero extremadamente sexy.
