UNA VIDA UN AMOR
La Séptima Luna del Alfa Maldito
Emilia Taylor era la hija que nadie quería en la manada Frostridge. No tenía loba ni posición, y jamás había conocido el amor verdadero. Cuando su despertar fracasó a los veintidós años, el hombre al que amaba la traicionó, su familia le dio la espalda y su padre terminó enviándola a la manada Silver Moon para convertirla en la séptima esposa de Sebastian Simons. Sebastian era el alfa al que todos temían. Se decía que ninguna de sus seis esposas había tenido un buen final. Toda mujer que se casaba con él acababa convertida en un nombre más en la lista de los muertos. Todos esperaban que Emilia muriera. Lo que nadie sabía era que su fallido despertar no había sido en vano. Emilia había adquirido el poder de leer la mente y podía escuchar la malicia y las mentiras que se ocultaban tras cada sonrisa. La mente de todos era un libro abierto para ella. La de Sebastian, no. No podía oír sus pensamientos ni descubrir los secretos que escondía. Cuando una joven sin loba, abandonada por todos, se cruza con un alfa despiadado perseguido por el misterio de sus seis esposas muertas, ¿se convertirá en su próxima víctima o será la única capaz de romper la maldición?
Capítulo 1 Uno
Punto de vista de Emilia
Durante mucho tiempo creí que uno podía acostumbrarse al dolor, igual que se acostumbraba al viento invernal que se colaba por las ventanas agrietadas o al escozor de las viejas cicatrices antes de la lluvia.
En la Manada Frostridge no se limitaban a despreciarme. Me consideraban un error que, por algún capricho del destino, había sobrevivido al nacer.
Mi padre era el Alfa Henry, pero ser su hija jamás me había protegido. Mi madre había sido una bruja y, en una manada que veneraba la pureza de la sangre de lobo por encima de casi todo, mi mestizaje era un delito que nadie necesitaba demostrar antes de castigarme.
De niña solía preguntarme si me habrían tratado de otra forma de haber despertado pronto mi loba; si hubiera podido transformarme bajo la luna, como se esperaba de cualquier descendiente de un Alfa; si unas garras lo bastante afiladas y un aullido lo bastante potente habrían bastado para hacerles olvidar mi mitad de bruja.
Pero los años pasaron y mi loba nunca apareció.
Híbrida.
Bastarda.
Maldición.
Aquellas palabras me perseguían por los pasillos de la casa de la manada y por el campo de entrenamiento. Mi hermanastra Linda era especialmente hábil en eso. No necesitaba levantarme la mano cuando podía poner una habitación entera en mi contra con una sola mirada dulce, cargada de falsa compasión.
A los veintidós años, ya había aprendido a bajar los ojos ante el desprecio de los ancianos, a ignorar a los sirvientes que cuchicheaban que estaba maldita y a fingir que la amable sonrisa de mi madrastra, Dorothy, no dolía más que la crueldad abierta. Porque esa sonrisa siempre precedía al mismo recordatorio, pronunciado con la voz más dulce imaginable: debía agradecer que la manada aún me permitiera vivir allí.
La única razón por la que no me había derrumbado bajo el peso de todo aquello era Brandon Cole.
Había sido mi esperanza durante tanto tiempo que ya no sabía distinguirlo de mi propio instinto de supervivencia.
Brandon era el guerrero joven más fuerte de nuestra manada. Apuesto, admirado y respetado de una manera que yo nunca había conocido.
-Cuando despierte, Emmy -solía susurrarme mientras rozaba mis cicatrices con los labios, como si fueran algo precioso y no la prueba de todos los castigos que había soportado-, todos los que te despreciaron se arrepentirán.
Así que esperé.
Esperé al cumplir dieciocho, la edad a la que la mayoría de los lobos se transformaban por primera vez, pero bajo mi piel no encontré más que silencio. Esperé a los diecinueve, a los veinte y a los veintiuno, mientras la decepción de la manada se convertía en burla y mi padre me miraba con mayor frialdad cada año.
Esperé hasta mi vigesimosegundo cumpleaños: la última noche en que un hombre lobo podía despertar antes de ser declarado defectuoso para siempre.
Aquella era mi última oportunidad.
Bajo la luna llena, rodeada de lobos que se habían reunido más para disfrutar de mi fracaso definitivo que para presenciar mi Despertar, permanecí descalza dentro del círculo ritual y me obligué a no temblar. El cuenco de plata colocado ante mí reflejaba el brillo lunar. El cántico del anciano ascendía y descendía como un trueno lejano. Más allá de la multitud, Brandon me observaba con una expresión que yo necesitaba creer que era amor.
Entonces terminó el ritual.
No ocurrió nada.
Algunos lobos se echaron a reír.
Mi madrastra suspiró como si mi fracaso la hubiera perjudicado personalmente. Linda bajó la cabeza para ocultar la sonrisa que pugnaba por asomar a sus labios, y mi padre me dio la espalda antes incluso de que el anciano anunciara lo que todos sabían ya.
Creí que aquel sería el peor dolor de la noche.
Me equivocaba.
En cuanto salí del círculo ritual, una punzada brutal me atravesó el cráneo y una avalancha de voces irrumpió en mi mente.
Qué desperdicio de luz de luna.
Sabía que no se transformaría.
Brandon ya debe de estar cansado de fingir.
Me quedé paralizada.
Nadie había movido los labios.
Los lobos que me rodeaban continuaban riendo, cuchicheando y observándome. Sin embargo, bajo las palabras pronunciadas se alzaba otra capa de voces: más nítida, más despiadada, imposible de ignorar.
Sus pensamientos.
El pánico me cerró la garganta. Retrocedí tambaleándome y me llevé una mano a la sien mientras la crueldad oculta de la manada se precipitaba sobre mí sin piedad. Cada sonrisa ocultaba una segunda voz. Cada gesto compasivo, un cuchillo.
Me odiaban con una intensidad que nunca me había permitido imaginar.
Necesitaba a Brandon.
Necesitaba a la única persona que siempre había conseguido alejar el ruido de la manada.
Me abrí paso entre la multitud, desesperada por encontrarlo. Entonces una criada pasó lo bastante cerca para que sus pensamientos atravesaran el caos.
Brandon ha vuelto a seguir a Linda hasta su habitación. Por la Diosa, como tenga que esperar otra vez a que terminen para limpiar otro juego de sábanas destrozadas, voy a perder la cabeza.
Mi cuerpo dejó de responder.
Durante un latido, el mundo entero enmudeció.
Después, se me heló la sangre.
Agarré a la criada por la muñeca con tanta fuerza que gritó.
-¿Qué has dicho?
Sus ojos se abrieron de terror.
-Señorita Emilia, yo no he dicho nada.
Decía la verdad.
Sus labios no se habían movido.
Pero yo la había oído.
Una terrible insensibilidad se apoderó de mí. Solté a la criada y me volví hacia la casa de la manada. No recordaba haber cruzado el patio, subido las escaleras ni pasado junto a los sirvientes que se apartaban de mi camino con rostros sobresaltados y pensamientos culpables.
Solo recordaba los latidos desbocados de mi corazón y aquella súplica absurda y desesperada que se repetía en mi interior.
Por favor, que no sea verdad.
Por favor, que este sea el único pensamiento que haya entendido mal.
Por favor, que él siga siendo mío.
Cuando llegué ante la puerta de Linda, ya conocía la verdad.
Abrí de golpe.
Lo que encontré al otro lado era peor que cualquier pesadilla.
La cama crujía con un ritmo obsceno entre jadeos y gemidos.
Brandon -mi Brandon- estaba desnudo sobre una mujer. Linda rodeaba su cintura con las largas piernas y le arañaba la espalda mientras gemía su nombre.
Mi hermana.
Mi novio.
En aquel instante no sentí dolor.
No sentí nada.
Solo un vacío inmenso y resonante en el lugar donde debería haber estado mi corazón.
Entonces sus pensamientos me atravesaron como cristales rotos.
Dios, es mucho mejor que Emilia. Más apretada. Mucho más entregada. ¿Cómo pude desperdiciar tantos años con esa perra frígida y sin loba?
La voz de Brandon resonó con absoluta claridad dentro de mi cabeza, aunque en ese momento tenía la boca ocupada con Linda.
Mírala, ahí plantada como un fantasma patético. ¿De verdad creyó que Brandon la amaba? Por favor. Es mío desde el día en que decidí que lo quería.
Los pensamientos de Linda destilaban veneno y una satisfacción insolente.
La insensibilidad se hizo añicos.
Una furia pura e incandescente me arrasó por dentro.
Agarré el jarrón de la cómoda y lo arrojé contra la pared junto a la cama. Se hizo pedazos con un estruendo que me produjo una satisfacción feroz.
Los dos se separaron de golpe. Linda gritó y Brandon forcejeó por cubrirse.
-¡Emilia! -El rostro se le quedó blanco-. Esto no es lo que parece. Puedo explicarlo...
-¿Explicarlo? -Mi voz sonó baja, peligrosamente serena-. ¿Vas a explicarme cómo llevas tres meses follándote a mi hermana mientras me dices que me amas?
Se quedó con la boca abierta.
-¿Cómo lo has...?
-¿Acaso importa?
Entré en la habitación con los puños cerrados.
Linda se incorporó sin molestarse en cubrirse. Una sonrisa cruel le curvaba los labios.
-Ay, por favor. No finjas estar tan sorprendida, Emilia. ¿De verdad creías que alguien como Brandon se conformaría con una monstruosidad sin loba como tú?
Es todavía más patética de lo que pensaba. Mírala, está a punto de llorar. Esto es delicioso.
Reaccioné antes de poder pensarlo.
Mi palma se estrelló contra la mejilla de Brandon con un chasquido que resonó por toda la habitación.
UNA VIDA, UN AMOR
Me llamo Constanza Mansilla, tengo 17 años, vivo con mis padres, en New York, me vine a vivir a los 14 años para esta ciudad, ya que a mi padre le hicieron un traslado por su trabajo Mi padre dueño de una empresa MansillaCompanic.ltda Mi madre es diseñadora de moda, le ha tocado trabajar con algu
Un Amor Verdadero, Una Vida Nueva
El olor a metal y sangre llenaba mis pulmones, la vida se me escapaba segundo a segundo. Frente a mí, a través del parabrisas destrozado, vi a mi prometido, Diego, sacar a la otra mujer, Sofía, del coche, susurrándole palabras de amor que nunca me dedicó. Ni una sola vez miró en mi dirección, ni u
Un Amor Por Vida
Cecilia contrató a Shaw, el arrogante director ejecutivo, para ganar el dinero que necesitaba para la operación de su madre. Aunque le haya pedido que no hiciera nada más que ser su novia en público, sin embargo, quería que ella fuera su verdadera amada, en todos los aspectos. Frente a su rival y m
El amor perdido, una vida recobrada
Mi mundo se hizo añicos por un trozo de papel. Una prueba de ADN reveló que no era una De la Garza de sangre, sino una impostora. Mi esposo, Kael, se divorció de mí, y la verdadera heredera, Brenda, se quedó con mi casa, mi vida y mi hijo. Cinco años después, yo era una mesera ahogada en las deudas
Una vida contigo
Las dos familias más poderosas y multimillonarias de toda Inglaterra se odian a muerte durante cuatro generaciones. El poder, la ambición y el odio reinan entre ambas familias. Lo que no se esperaba era que los descendientes de la cuarta generación, Amelia O'Connor y Callum O'Brien, líderes de sus r
Amor Traicionado, Vida Reconstruida
Las fotos de Mateo y la mujer que él llamaba su "amiga de la infancia" inundaron cada pantalla de la oficina. Esa misma noche lo esperé hasta la medianoche, solo para recibir un mensaje frío: "Tengo trabajo extra". Su "trabajo extra" era consolar a su querida Isabella, con una ternura que a mí, su
Una luna, un destino.
Sarah era una niña dulce, extrovertida y muy feliz, sin embargo por las noches, extrañas pesadillas le arrebataban el sueño, causándole angustia y temor. Lo que todos creían que solo eran malos sueños, en realidad, eran visiones que le mostraban a la pequeña, su desconcertante e inesperado futuro.
Un Riñón, Una Traición
Me desperté en el hospital, el olor a antiséptico y el dolor en mi costado. Había donado un riñón a Sofía, la hermana de Ricardo, mi prometido; él me había rogado, diciendo que la vida de su hermana estaba en peligro por mi familia. Pero entonces, lo escuché reír con sus amigos, hablando de cómo S
Una Mentira por Amor
Damián Ferreira es un CEO brillante pero solitario que se finge inválido para investigar quién intenta traicionarlo en su empresa. Para mantener las apariencias, contrata a Valeria, una periodista encubierta que también tiene sus propios motivos para aceptar el trato. Lo que ambos no esperaban era e
Amor Roto, Vida Nueva
Mateo regresó a casa arrastrando su cansancio, como si solo hubiera salido a comprar cigarros. Yo lo observaba en silencio desde mi sofá hasta que su voz rompió el aire con unas disculpas que sonaron huecas. La oferta de unas vacaciones familiares en la playa con nuestra hija Maya, que antes habría
Una Aventura de Amor
Julia es una diseñadora de interiores muy buena para su edad, intenta ganarse con su imaginación el mejor contrato de su vida para poder llegar al éxito de su carrera, pero el viaje que tuvo que hacer para alcanzar el triunfo la llevo hacia otro camino que no esperaba. Es allí donde conoce a Bruno,
Amor de una Bruja
Yo, Sofía, una humilde curandera de Oaxaca, salvé a la familia de Ricardo de la ruina, entrelazando mi don y mi propia vida con la suya para hacer florecer su vasta hacienda y su imperio tequilero. Fue entonces, con la llegada de su amante Isabela y sus venenosos susurros sobre un "amuleto milagros
Cuando el amor se volvió un infierno en vida
Tenía tres trabajos para mantener a mi esposo paralítico, Gael, y a nuestro hijo con retraso en el desarrollo, Leo. La vida era una friega implacable, pero yo mantenía unida a nuestra destrozada familia, incluso acogiendo a Celeste, la hermana viuda e infértil de Gael. Un día, me desplomé de agotam
Una Fortuna, Un Futuro Nuevo
Me desperté con el incesante murmullo de la televisión y la voz de mi suegra, Doña Carmen, quejándose de la leche. No era un sueño; el calendario marcaba la misma fecha fatídica en que mi vida se había desmoronado. Este día, esta escena, ya la había vivido, hasta la humillación de la maceta robada
Una Segunda Oportunidad, Un Beso de Amor Verdadero
La lluvia golpeaba con furia el parabrisas en la carretera a Toluca, igual que un dolor agudo y familiar me retorcía el estómago. Marco conducía con los nudillos blancos por la tensión, hasta que su teléfono se iluminó: "Isa". Mi esposo, su eterno y leal perrito faldero, desapareció en un instante
Un contrato de por vida
Ginna Ramírez siempre ha hecho lo correcto en su vida, pero su padre no. Aarón tiene una deuda millonaria y la única solución para pagarla será entregarle la vida de su hija al empresario mas poderoso de la ciudad de Manhattan. Mario Manson, cruel, siniestro, pero extremadamente sexy.
Una Decepción de Cinco Años, Una Venganza de Por Vida
Yo era la heredera perdida de los De la Torre, finalmente de vuelta en casa después de una infancia en orfanatos. Mis padres me adoraban, mi esposo me idolatraba, y la mujer que intentó arruinar mi vida, Kiara Robles, estaba encerrada en un psiquiátrico. Estaba a salvo. Me sentía amada. En mi cumpl
Mi vida y el amor.
Mi vida y el amor. Narra la historia de una mujer que lucha por vivir en otro país, allí se encuentra con su antiguo amor platónico, quién luego de una aventura breve renace el amor y da frutos. Atiende a la promesa de regresar ese amor a su familiar más querido por esta.
Un secreto, un amor, un engaño
Thaliel consigue un nuevo empleo, en su noche de celebración conoce a una mujer con quien pasa la mejor noche de su vida, al día siguiente se encuentra con que esa mujer era su jefa, quien estaba casada y tenía dos hijas. Al cabo del tiempo se convirtió en su amante hasta el día que su esposo los en
Sangre en la Nieve, Una Vida Perdida
En nuestro sexto aniversario, descubrí que mi prometido, Ricardo, le había regalado el relicario de mi abuela, una joya de familia, a su "frágil" colega, Carmen. Cuando lo encaré, me dio una bofetada que me partió el alma. Luego me arrastró a la nieve y me obligó a arrodillarme para pedirle perdón
