o de pensamientos oscuros, cada uno más desesperanzador qu
nsarse. Su pulso martilleó en su pecho. El miedo
ó con un chirrido
areció en
retrocediendo como s
etrocediendo hasta la p
a miró, i
es salir
jame
ia la puerta, pero Tristán fue más rápido. Su mano se
orcejeó, pero
voz cortante como un cuchillo
ras la co
. qué d
con una mezcla d
rmas de hacerte abortar. No quiere que nazca. Seri
o de Lya s
s ment
mensajes, las llamadas que ha hecho a cierta
ue la habita
no pued
í. No para encerrarte
n ella gritaba que no confiara en
arre, su voz se volv
a revisión por el desmayo de ay
va
ué harí
miró,
te bebé es
qué re
doctora con el corazón latiéndole en los oídos. No
-dijo la doctora con calma-. El
ofrío la
ignific
o absoluto. No pue
nos. Tristán, sin decir una pal
olucionarl
o que pudiera de esta situación y lo haría lo mejor que pudiera. Salieron del co
acelerando dir
iempo de
Trist
giro para protegerla con su cuerpo, cubriéndola con su
Lya martilleab
ojos encendidos por
ró con voz oscura-
ragó
ez, supo que no
en shock, su cuerpo temblaba sin control. Acababan de intentar matarla. Su mente giraba en espiral. Su embara
frente a la casa. Tristán ap
os -dijo con voz tensa-.
r palabra. Sus pensa
l celular de ell
odrías hacer- hubo un silencio de parte de el -me refiero
no fue capaz
te, estas embarazada y acabas de escuchar a la doctora, necesitas
todo lo que
lar vibró en su bolsillo. Lo sacó con
sonó más frágil d
nea, solo escuchó una
a estaba al borde de la hist
Lya se detuv
? ¿De qu
abrí yo, pero mamá y papá lo vieron antes de que
le atoró en
o.
rar, papá... nunca lo había visto así. Dicen que eres u
ció abrirse b
ime que no
sollozó al otro
olver a verte. Que ojal
e atravesó
as piernas ceder y cayó sobre el sofá, abrazándose a sí misma
res... su familia... No
habían
ta, su respiración se volvió errática. L
la, recogió el celular del su
ya
abeza, con los ojo
... -susurró, c
urla en su rostro. Ni frialdad. Solo algo
ado, sin tocarl
su presencia.
dio cuenta de que esta
a a sus
a a Ale
nía a
tal vez
aterrab