en el sofá, su corazón latiendo a toda velocidad. Tristán, de pie junto a la
ta! -rugió la voz de A
rta se abrió de golpe, y Alexander irrumpió como una tormen
su voz cargada de veneno-. ¿Te crees un maldito héroe p
za, observándolo con
na mueca de burla-. Qué in
apretó l
amar a nadie. Todo lo que h
oltó una
rsonas -su mirada se endureció-. Y por eso est
ó con fuerza contra el marco de la pu
hablas! ¡Lya me per
n ni siquie
interesado en protegerla. Solo apar
dio y resentimiento. Lya seguía inmóvil en el sofá,
y avanzó hacia ella. Sus pasos eran pes
el aire, haciéndola encogerse-. ¿Cómo se te ocurre
tiendo el pánico
a otra o
nder golpeó la mesa con el puño-. ¡
dentro de Lya se rompió. Su cuerpo dejó
uerza de su dolor-. ¡Me abandonaste c
los dientes, pe
o tienes derecho a veni
rse, pero antes de que pudiera reaccionar
terminad
emasiado fuerte. Lya si
forcejeó, per
ilencio, finalmente se movió. Su voz
r, Alexan
o fulminó c
metas e
ía esa expresión de burla en el ro
tante... -dio un paso adelant
l aire volverse denso, como si la casa mi
n segundo, pero su
ento, todo p
culos de su rostro temblaban. Su furia era un torbellino i
as al suelo con un jadeo ahogado. Sus manos temblorosas se apoyaron en la
ado se instaló
n golpe seco
ander, haciéndolo tambalearse. El impacto fue tan fuerte que la cabeza del otro se
erezó con una expresión oscura y se lanzó
uñetazo en el abdomen de Tristán, haciéndolo soltar un gruñido ronco. Pero Tristán res
de esfuerzo llenaban el espacio. Lya, aún en el suelo, los m
su pecho subiendo y bajando con violencia. Se pasó el dorso
do -escupió, con la
sa azotando la puerta con un estr
uedó después se s
e sangre, desvió la mirada hacia Lya. Su expresión cambió al
uidado, deslizando un brazo bajo su
levaré a la
agotado. Tristán la recostó con delicadeza sobre la suavidad
amar a la
Lya levantó una mano temblorosa y l
urró-. E
on escepticismo,
peso en su pecho, un vacío punzan
rró, con la voz apenas audible, como si al deci
eró re
on el dolor nublándole la
e sabía que no encontraría. Tristán no se apartó, pero tampoco respondió de inmediato.
acumulaba en su garganta, cómo s
se beso no
esespe