por el frenético correteo de pies en el pasillo. Mi calma cui
en mi habitación, su r
la! ¡Se desmayó! ¡El doctor d
sión, su rostro una máscara de pánico, sus ojos desorbitados y desenfocados. Pasó junto a mí en el pasillo, sin siquiera verme, su brazo r
cuenta. No
e miedo-. ¡Llamen al jet privado! ¡Consigan
do a los sirvientes, ladrando órdenes a su tel
mi pecho. Una lágrima silenciosa trazó un camino por mi mejilla. Esto
jer que había estado conmigo desde que era niña, corrió a mi
n? Está temblando. -Me t
ar. El dolor en mi codo era secundar
ó, su voz llena de una silenciosa
ué s
-Mi voz era un susurro
a pareció
a? Desp
petí, mi determinac
esenciar la profundidad de su traición, par
revoloteaba sobre ella, su rostro grabado de preocupación. Isabela yacía pálida contra las almohadas de seda, su mano a
reocupada. Yo... pensé que lo perdía. -Me miró, luego volvió a mira
eran un des
sencia. Acarició el cabello de Isa
Todo estará bien. Estoy aqu
ela, su voz apagándose, como si
nuestro hijo. El futuro de la familia De la Torre. Nada más importa. -Luego se dirigió directamente a Isabela, su voz suaviz
e golpeó. Quería gritar, a
, sus dedos apretando su brazo-. Solo po
d
artaré de
stigios de mi esperanza. Luego colocó suavemente su mano sobre el vientre de ella, u
cía, tan sofocante. La advertencia de mi padre resonó en mi mente: "Si alguna vez te traiciona...". Y la
comprensión de lo que significaba el amor. Su deseo de un legado, de la aprobación de su madre, había demostrado ser más fuerte
Doña Elvira estaba esperando,
mos intentarlo de nuevo, sa
os secos, mi ro
on Mateo", Doña
i determinación era sólida. Era hora de irse. No con
í un único mensaje encrip
ial. La cláusula de infidelidad. La previsión de mi padre. Todo estaba allí. Empezaría el proceso ma
, Doña Elvira llamó s
tá en el comedor con la señora I
e de comer a Isabela con una cuchara, ambos disfrutando del resplandor de su secret
ó la vista, una fugaz expresión de culpa cruzó su rostro a
u voz era ligera, casi alegre. La viva im
tó con pretensiones. Tomó un sorb
nos de nosotros tenemos responsabilidades, sabes. A d

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