img El Lazo de la Luna Negra  /  Capítulo 4 EL RITUAL DE LA LUNA | 2.00%
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Historia

Capítulo 4 EL RITUAL DE LA LUNA

Palabras:2074    |    Actualizado en: 06/09/2026

furtivas, de palabras susurradas que se cortaban cuando Kaelan entraba. Se sentó en su asiento de piedra, el único elevado por encima de los demás, y observó a sus consejeros con la expresión f

no podía

sucedido -dijo

o anciano, tomó l

ted, Alfa, y la curandera omega. Los antiguos textos estable

alfa joven que siempre buscaba provocar-. Aceptar a una omega como compañera de

-Orin lo miró con desdén-. No ocult

ie, sus manos apoy

na... ¿Qué mensaje envía eso a las otras manadas? Que los Bloodfang están tan desesperados que aceptan a

discusión como un cuchillo-. No necesit

ó a todos, uno por uno, buscando aliado

echo. Lo que debemos decidir es cómo manej

olítica de Umbra era una red de alianzas y traiciones, y cada decis

sus aposentos. Allí lo esperaba Brai, sentada

tan productiva como siempre

, aho

inando hacia él con pasos lentos-. El consejo está dividido, las familias

miró con

uieres

a él, sus ojos verde

o eso no significa que debas seguirlo. Puedes rechazarla públicamente. Romper

consec

Perderás a las otras casas nobles. Tu autoridad será cuestionada. Las manadas vecinas verán esto como una debili

ptar a Nadia sería un suicidio político. Pero también sentía el vínculo en

po -dijo f

riciando su mejilla con una suavidad que ocultaba acero-.

rando su rostro en las manos. La bestia interior rugía, exigiendo acción, exigiendo que fuera a buscar a N

uró-. ¿Qué se sup

ero fue un calor en el pecho, una expansión que no podía controlar. Lu

do que su cuerpo come

de vello, y su mandíbula se estiró en un hocico bestial. Por un momento, perdió el contro

i estaba allí, su rostro una más

voz temblorosa-. ¿

. La transformación parcial lo dejaba medio hombre, medio lobo,

z distorsionada po

í -insistió Brai, da

SA

de rodillas, luchando contra la bestia que quería tomar el control. Poco a poco, la transformación se revirtió. Las garras se retrajeron, el vello d

ración agitada. Había visto algo que Kaelan no quería

onrisa helada formándose en

política. Su propia sangre lo estaba destruyendo. Y eso,

a dormido en

Kaelan, sus emociones, su agitación. No era un pensamiento claro ni una conversación. Era más como un e

su loba. Asusta

eguntó, mirando el techo de madera-

stante del vínculo, recordándole que s

os y la mente nublada. Se acercó al espejo de metal pulido y se miró. Estaba pálida,

si el ritual la hubiera grabado con más profundidad. Y debajo de ella, apenas visible,

ró, tocándola con

dió su loba

n entró, su rostro tenso, sus ojos recorri

preguntó-. He e

ó Nadia, con una sonr

su mirada se posó en la m

urmuró-. N

? ¿Qu

la guió hacia la luz de la ventana, examina

lame. ¿Qué e

jos brillando con una mezcl

marca de un vínculo predestinado. Pero debajo...

escalofrío rec

po de es

ué significa exactamente. Pero sé que no es normal. Y

sa-. Darian, por favor. Llevas toda mi vida ocultá

amente, su rostro s

etos. Secretos sobre nuestro linaje. Sobre lo que somos. Me hizo prometer que te pr

? -preguntó Nadia, con una a

Solo la abrazó, apret

Pero no ahora. Ahora tengo que

uridad de su presencia. Pero en su interior, una pregunta seg

lina, Kaelan también est

y pergaminos que documentaban la historia de su linaje. Buscaba información sobre vínculos rechazad

. No puede ser eliminada. Puede, sin embargo, ser transformada. La parte que rechaza sufre también. L

mando lo que los textos decían. Si rechazaba a Nadia, la maldición que ya

rmuró, frotánd

ró, su rostro una máscara de serenidad. Pero Kaelan cono

obre los vínculos. Sobre el rechazo. Sobre lo que le

has en

a él, sus ojos verd

lemas con sus bestias interiores. Pero el rechazo de un vínculo puede acelerar e

ó un nudo en

supone que

cabeza, su sonri

s aceptarla sin perder tu posición. Estás atrapado entre do

untó Kaelan-.

silueta se recortó contra la luz del sol, y po

. No aceptarla como compañera, pero tampoco rechazarla por co

a miró c

sar

edes asegurarte de que no se convierta en una amenaza. Y si la luna

ea de usar a Nadia como un instrumento político le rep

sarlo -dijo

, su sonrisa

es demasiado. El tiempo

, dejando a Kaelan sol

e no podía explicar. El vínculo vibró, una

e preguntó, tocando la

debajo de ella, la seg

ró su loba. Algo

. Algo que ni ella ni K

bra nunca volver

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