Libros y Cuentos de Lila
La Luna abandonada ahora intocable
Durante ocho años, Cecilia Moore fue la Luna perfecta: leal y sin marcas. Hasta el día en que encontró a su compañero Alfa con una loba más joven y de sangre pura en su cama. En un mundo regido por los linajes y los vínculos de pareja, Cecilia siempre fue una extraña. Pero ahora está harta de seguir las reglas de los lobos. Sonrió mientras le entregó a Xavier los estados financieros trimestrales. Los papeles del divorcio estaban cuidadosamente grapados debajo de la última página. "¿Estás enojada?", gruñó él. "Lo suficiente como para cometer un asesinato", respondió ella, con la voz fría como el hielo. Bajo el techo de lo que en su día fue su hogar se estaba gestando una guerra silenciosa. Xavier creía que aún tenía el poder, pero Cecilia ya había comenzado su silenciosa rebelión. Con cada mirada fría y cada paso calculado, se preparaba para desaparecer de su mundo como la compañera que él nunca mereció. Y cuando por fin comprendió la fuerza del corazón que rompió... Ya fue demasiado tarde para recuperarlo.
El arrepentimiento del Alfa: El contrato real de la híbrida
Durante años, Elara Park tuvo que aguantar que la llamaran "mestiza" y "sangre débil" en las reuniones de la manada. Como era una loba híbrida, se creyó las dulces promesas de Zack Blackwood. Pero rechazó el vínculo de pareja predestinado con ella momentos después de reclamar su cuerpo. Antes incluso de que pudiera recuperar el aliento tras aquella agonía que le partía el alma, los medios ya estaban celebrando su compromiso con su vengativa hermanastra, Selina. Los titulares hablaban efusivamente de su "perfecta unión de sangre pura". La llamada de su madre llegó como un golpe final: "Elara, ya tienes veintitrés años. Es hora de que contribuyas a la familia". Casarse con el inútil segundo hijo de una prominente familia Alfa o perder para siempre el imperio de su padre. La tenían acorralada, dispuestos a arrebatarle su derecho de nacimiento y dejarla indefensa. Pero, a medida que el desengaño se desvanecía, una determinación gélida ocupó su lugar. Elara acudió a la cita concertada en el club más exclusivo de la ciudad, decidida a aprovechar el plan de su madre para su propio beneficio. Aceptaría casarse, pero en sus propios términos. Cuando se encontró en la suite privada con quien creía que era Damian Sterling, fue directamente al grano: un matrimonio por contrato con límites claros, vidas separadas y una vía de escape garantizada. ¿Qué no sabía? El hombre tremendamente peligroso que acababa de firmar su contrato con una sonrisa de depredador no era el patético playboy que ella esperaba. Era Dominic Wolfe, el Rey Alfa que la había estado cazando sin descanso durante años. Y acababa de entregarse por completo a él.
