La trilogía de Acepto tu rechazó
Seducida por mi jefe
Huir de casa en mi propia fiesta de compromiso no estaba en mis planes. Tampoco lo estaba casarme con un hombre que me doblaba la edad y tenía oscuros secretos. Mi padre me dio un ultimátum: él o mi herencia. Yo elegí la fuga. Convertirme en repartidora de comida fue mi única salida... Hasta que una entrega me llevó directo a los brazos de Dalton Keeland, el soltero más temido y deseado del país. Me ofreció trabajo, y algo más bajo sus reglas. Debajo de las sábanas. Ahora, atrapada entre su mundo de poder y deseo, y el pasado que me persigue, solo tengo una elección: rendirme a él o liberarme.
Capítulo 1 YO SOLO SOY UNA REPARTIDORA DE COMIDA
DALTON
Mi día había empezado como un efecto dominó y todo empezó con el pu**to dedo chiquito cuando me pegué en una de las patas de la cama.
No estoy hablando de un golpe cualquiera, no. Me refiero a ese dolor maldito, ancestral, que te sacude el alma, te roba el aire y te hace cuestionarte si la vida realmente vale la pena.
- ¡Mie**rda! -Grité, pateando el marco de la cama otra vez, por pura estupidez, y sí, me lo jo**dí más.
Luego vino el tráfico. Una caravana infinita de idi**otas pitando como si eso fuera a mover los autos. La aplicación del coche fallaba, Siri dejó de responderme, y para colmo, la radio decidió encenderse sola en una estación de reguetón.
¡Reguetón! A las siete de la mañana. Definitivamente, el universo quería jode**rme.
Cuando llegué a la oficina, ya tenía un humor de perros y ni siquiera había tomado café. Lo único que me esperaba era una sala llena de ejecutivos con cara de frustración y una pantalla proyectando errores en el nuevo módulo de predicción que llevábamos semanas desarrollando.
Mi concepto de mal día iba en aumento. Lo que me faltaba es que aún no podían resolver el problema que llevaban días intentando resolver. Por eso se había convocado esa reunión en la que todos echaríamos bola con tal de ver la solución.
-¿Y? -Pregunté, apenas crucé la puerta-. ¿Ya lo resolvieron?
Silencio.
Santa madre. Necesitaría tirarme a alguna chica para bajar mis niveles de estrés. No, en realidad solo un put**o milagro podría hacerlo.
- Seguimos teniendo conflicto entre las variables del sistema de usuario, señor Keeland -. Dijo uno de mis jefes de desarrollo-. Creemos que es un error de lectura entre el back-end y la API.
- ¿Creen? -Alcé una ceja condenando a todos. Respiré hondo. Conté hasta cinco.
Tres ejecutivos tragaron saliva. Uno fingió revisar su tablet. Otro intentó hablar y se quedó en blanco.
Maravilloso.
Estaba ante una ola de ineptitud en mis empleados. Estaban en plan, vamos a hacernos los idi**otas a falta de ideas para dar solución.
- Convoca a todo el equipo. Ahora. Si vamos a perder tiempo, que sea con todos al mismo tiempo.
Estaba furioso, y para poco más del mediodía había recordado que tenía hambre, así que encargué una hamburguesa porque no tendría tiempo de ir a comer, y me antojaba algo grasoso y cargado para el estrés.
Llevaba va más de tres horas sentado frente a la pantalla, desde que había convocado a todos para resolver el asunto. Proyectamos el código. Estaban analizando cada función como si buscaran la cura del cáncer. Yo, en cambio, solo quería resultados.
Ya de por sí mi día era malo y solo un milagro podría salvarme de este calvario.
- ¿Alguien tiene una maldita idea que no sea "revisar el entorno de pruebas"? -Pregunté con la mandíbula apretada.
Llevábamos casi una hora discutiendo este problema. Ante la falta de respuestas, nadie habló, lo que me estaba provocando dolor de cabeza y unas tremendas ganas asesinas por colgar a todo mi personal para ver si eso era suficiente motivación.
Estaba por rodar cabezas cuando la puerta se abrió. No fue una entrada elegante. No fue una asistente. Fue una mujer con gorra, casco en mano, el cabello alborotado y una expresión de conejo hambriento, pues se tragó dos bocadillos en un solo bocado.
Lo que me faltaba. Que el personal del lobby dejara pasar a cualquier intruso. Eso me reventaba el hígado.
- ¿¡Quién demonios dejó la puerta abierta!? -. Rugí, harto de todo y de todos.
Ella se quedó en una sola pieza en la entrada con un bocadillo a medio comer en su boca.
...
¿Estoy soñando?
- ¿Quién eres tú? -le pregunté, sin mover un músculo.
Ella intentó tragar. La vi tragarse ese bocado como si fuera lava.
Cuando al fin habló, lo hizo con torpeza... pero algo en su voz me golpeó.
- Eh... reparto comida. Pedido. Dalton Keeland, señor -. Balbuceó, alzando la bolsa como si estuviera ofrendando paz a una tribu caníbal.
Sentí las sienes latirme. La sala entera se quedó callada. Una mujer en la esquina soltó una risita nerviosa. Otro tosió para disimular. Perfecto. Mi día tenía hambre de más ridiculez.
- Gracias por el show. Déjalo ahí. Y la próxima vez, pregunta antes de entrar en una sala llena de ejecutivos -. Dije, sin alzar la voz, pero con todo el filo que podía meterle.
Ella dejó la bolsa, en la mesa de los bocadillos, con las mejillas rojas. Se volteó para salir. Y justo cuando pensé que todo acabaría ahí, se volvió hacia nosotros. Por un momento la vi dudar, pero luego vi la determinación en unos ojos ámbar, preciosos.
- Perdón -. Dijo, deteniéndose. Su voz bajó el tono, pero no el impacto-. No quiero interrumpir más, pero. . . Esa línea. . . -señaló la pantalla-. Tienen una discrepancia entre nombres de variables. Usaron "ClientData" en la función, pero llaman "ClienteData" al declarar la constante. Nunca va a correr así.
Se me reseteó el sistema operativo.
¿Perdón?
Todos se giraron hacia la pantalla.
Uno de mis desarrolladores tecleó como si en ello se le fuera la vida. En realidad, se le iría el trabajo si no se aplicaba.
- Verificado -. Dijo sorprendido-. Tiene razón.
Mi ceja se levantó sola.
- ¿Y por qué carajos nadie lo vio antes?
Nadie contestó.
Ella iba a salir, pero giró de nuevo. Y soltó otra bomba.
- También creo que el modelo de predicción tiene un sesgo importante. Alimentan la IA con datos pre procesados. Pero sin ruido, sin entradas variables, solo va a repetir los mismos patrones que ustedes creen que son correctos.
¿Perdón otra vez?
- ¿Tú eres programadora? -Pregunté, más por impulso que por curiosidad.
- Soy repartidora de comida, señor -. Levantó su casco con una sonrisa casi triste-. Pero me gusta aprender sobre tecnología, y. . . Solo soy una aficionada -. Sonrió con vergüenza.
Había visto errores en la pantalla, y ella estaba entregando hamburguesas.
Me puse de pie. Caminé hacia ella. Sus ojos se clavaron en mí como si esperara una sentencia. Extendí la mano, tomé la bolsa. Sentí un cosquilleo en los dedos. No lo mostré.
- Gracias por la entrega. Puedes retirarte -. Ella asintió. Dio media vuelta. Y justo antes de que cruzara la puerta, solté la frase. No pude evitarlo-. Y la próxima vez toca la puerta correcta desde el principio.
No miró atrás, pero yo sí.
Y por alguna maldita razón no podía dejar de hacerlo.
La trilogía de Acepto tu rechazó
La trilogía de Acepto tu rechazó Esta es el conjunto de los tres libros: 1.Acepto tu rechazó 2.Acepto tu rechazó II 3.Lesedi y Amalia luchando contra el destino Ariel es una mujer lobo ayer fue su decimosexto cumpleaños y al fin pudo transformarse y conocer a su loba. Ahora solo espera encontrar a
Acepto tu rechazó II
Mi nombre es Helena Dorian vivo en Borealer Schild, Canadá. Nuestra comunidad vive prácticamente escondida de la civilización. Si os preguntáis porqué? La respuesta es simple, no somos personas normales, nosotros escondemos un secreto. Nos transformamos en lobos al alcanzar nuestra madurez. Está lle
Acepto tu rechazó
Ariel es una mujer lobo ayer fue su decimosexto cumpleaños y al fin pudo transformarse y conocer a su loba. Ahora solo espera encontrar a su mate y poder experimentar el amor con su alma gemela William es el próximo Afha de la manada Blue Moon, lleva dos años esperando a su mate pero el no quiere
Acepto ser tu Mate
Es increíble lo que una noche puede causar en dos personas que aunque estaban destinadas a conocerse, no contaban con esa suerte.
La trilogía de Alfa Uzziel
La trilogía de Alfa Uzziel Esta es el conjunto de los tres libros: 1.Alfa Uzziel 2.Alfa Helena 3.Heba entre dos mundos Uzziel es mi nombre pero todos me conocen como el Alfa de los ojos tristes. Tengo más de quinientos años, estoy solo, cansado de vivir. He visto más miseria en toda mi larga vi
Rechazó ser la villana de este cuento.
Sinopsis Ana, una joven huérfana y trabajadora, muere en un accidente y reencarna en el cuerpo de Valeria Delacroix, la villana de su novela favorita. Consciente del destino trágico que la espera, decide cambiar su historia: no permitirá que la envidia y el resentimiento la consuman como a la Valeri
La oscuridad de tu mirada
Un mundo desconocido le espera a Celin en su nuevo trabajo así como un arrogante jefe. Es inútil resistirse a la atracción que desprenden aquellos ojos ámbar hasta que una inesperada confección tambalea sus muros. Edward, después de años de búsqueda está al punto de rendirse sin embargo sabe muy bie
La Receta de Tu Voz
Oliver Smith vivía tranquilo disfrutando de la simpleza de la vida; de su familia, amistades y sexo esporádico con desconocidas, saciando su adicción al sexo con una o varias por noche. Sin embargo, una trágica tarde de otoño, termina con su paz cuando conoce a su peor dolor de cabeza, la chica de o
La Condena de tu Amor
Cuando mi madre me dijo que tenía un novio/futuro marido y que nos mudábamos a su casa. Dije: "menuda diversión de mierda". Verás, mi padre falleció hace algunos años ya, pero para mí, él sigue vivo dentro de mi corazón, él es mi héroe y siempre lo será. No quiero un nuevo comienzo, no quiero conoc
La música de tu corazón
¿Existe la posibilidad de que una chica cellista y fanática de la música clásica se enamore de un guitarrista y vocalista de una banda de rock? Pertenecen a mundos diferentes y sus mentalidades incluso son diferentes. El destino conspirará para que estas dos almas heridas y artísticas queden juntas
Si, Acepto
Lucas Cromwell es el típico hombre acostumbrado a conseguir lo que quiere mediante el dinero, con treinta años de edad se acaba de convertir en el CEO de una enorme empresa gracias a las mentiras que se inventó para poder convencer a su jefe. Sin embargo, su nuevo cargo lo pone en un aprieto que lo
Prisionero De Tu Ternura
Sawyer, un hombre indiferente ante la vida y también el Presidente de una gran compañía, nuevamente buscó su tan ansiada venganza y estaba decidido a apoderarse de lo que creía era suyo por derecho. A Nora, una hija ilegítima, su propia prima le tendió una trampa, y mientras buscaba ayuda, ella cor
Cerca de tu corazón
¿Por dónde empezar a enfrentar un oscuro pasado? Mason, al dejar atrás a los monstruos que gobernaron su vida, ganó su libertad; pero también malos recuerdos que debe soportar. Sin embargo, las cosas no siempre dependen de uno mismo. Nuevos problemas aparecen para desequilibrar su existencia y la
Soy La Maestra de Ceremonias de Tu Infierno
Habían pasado diez años desde que Mateo me abandonó, embarazada y desangrándome, en la puerta de mi padre. Ahora él es un influyente funcionario municipal y yo, Isabela, soy solo una bailaora de un tablao barato. Justo después de mi actuación, lo vi sentado en la mesa principal, su mirada fría atr
Esclavo de tu Cuerpo
Harry Green, es un hombre dominante, guapo y seductor. Su personalidad egocéntrica, fría y responsable es y será ante la sociedad porque el respeto es uno de sus atributos, mientras que por las noches su lado atrevido y oscuro sale a relucir cuando una de las empleadas del centro comercial es la que
Sí, Acepto Al Matrimonio Contratado
El sudor frío se pegaba a mi espalda mientras Víctor, mi novio de casi tres años, se apartaba de mí después de otro intento fallido de intimidad. Esa misma noche, lo encontré absorto en su tablet, susurrando el nombre de "Isabela", su ex, mientras su mano se movía bajo una manta con una intensidad
El heredero al que rechazó
"Te rechazo", dijo con desdén el alfa Damon, mirando con desdén a la temblorosa Omega. "Necesito una Reina, no una sirvienta". Aria bajó la cabeza y aceptó su destino, pero se llevó un secreto consigo cuando huyó en medio de la noche: el heredero del Alfa que crecía en su vientre. Cinco años m
¡Acepto ser su esposa, jefe!
Blanca, quien pasó desapercibida toda su vida. Siempre dedicada a su trabajo ya que era lo único que la llenaba. Theo, su jefe aunque era un hombre amable y frío con ella, logró conocerlo mejor que nadie, incluso que él mismo. Pero, a Theo nada lo preparó para recibir una terrible noticia, su única
Sí, acepto el contrato.
Esta es la historia de Grace Henderson, una chica de 24 años que ha viajado hasta la ciudad de Paris para trabajar como la secretaria de uno de los más grandes vinicultores, el señor Nicholas Brown, quien es un hombre estricto, responsable y muy profesional, a quien la vida lo somete a pasar por una
Solo un: ¡Sí, acepto!
Trilogía Destinados. Libro II A Leonardo Rowe le han roto el corazón. Después de varios años amando sin límites a la mujer que pensaba era su alma gemela, fue traicionado de la peor forma posible. Ahora se refugia en el sexo y el alcohol, buscando ese momento de nirvana en el que todo se vuelve nad
