mañana, nos fuimos juntas a la heladería, y la jorn
menor que yo era una estupidez inmadura. Pero lo cierto es que ha sido increíblemente linda y atenta conmigo. Me hace
ntras miro hacia todos lados, con la esperanza de poder robar u
limpiar una máquina de batidos-. Esta no será una búsqueda masiva, pue
Sigo sin entender. ¿Po
hisme de alto nivel -me inte
ue es algo real y no
e sí -me interrumpe, y alzo mis cejas impresionada-. Es completa
viaste el formu
erme cargo de dos niños, aunque m
d: la moralidad es un lujo que solo la gente que no sirve helados puede pagar-. ¿Cómo crees que lo harán par
a los dieciséis años, y logró pasar de una familia pobre a ser un billonario de la noche a la mañana -me recuerda, y asiento levemente
su loca búsqueda de una madre falsa para s
do la caja-. Van a estar los chicos, ¿quieres ir conmigo? -me pregu
e provoca un calor incómodo que
imer día de la sema
hero con los labios, ese gesto i
un bar después de mi horario de trabajo. Además,
ndo te ha impor
follé co
bien, solo digo que no estoy
rapidez y junta sus manos, casi suplicándo
.
mbó bajo el peso de los ruegos de Chloe y l
ntrar con Chloe. La música está demasiado alta, el lugar huele a c
ntir sobre mí la mirada intensa de Nick. Está en el mismo lugar que la última vez, pero con una camiseta oscura que re
rápido en la mejilla. Siento una corriente eléctrica
n gesto para que me siente al lado de él. Con las piernas casi tembloros
. Presiento que mi jefe me o
o? -Oliver me pregunta, y obviamente no
no sería buena
so no es bueno -Elena dic
to a lo que ya sé -me da vergüenza decirlo, pero es la cruda r
ajamos en Zara -
ick es entrenador pe
por nada. La confirmación de su trabajo me
jefa. Somos muy buenas amigas -Elena me sonr
poder aguantar un poc
ré a pedir una hamburguesa -Chlo
on queso y una Coc
sin antes desordenar
k cuando los demás chicos se ponen a
e -responde, con ese tono de voz varonil y suave
íe abiertamente. Su risa me desarma-. Soy demasiado buena para la comid
mbros, echándome una mirada que me hace sentir desnuda
mejilla, incapaz de responder con algo que no sea una estupidez. Por suerte, Chl
co, unos diez mi
onversación. Peino con las yemas de mis dedos mi cabello y suspiro con pesa
o te genera estrés -me dice Elen
ena y a los chicos-. Solo me gustaría hacer algo más importante. Tengo vei
r vibra al terminar de hablar. Lo saco del bolsillo de mi pantalón, y frunzo el ceño. Es un cor
una sonrisa forzada. Mi ahora amiga, que detecta el drama a kilómetros, asiente con vehemencia antes
a voz ahogada por la emoción, cuando llegamos y nos ponemos fren
la garganta. Abro el mensaje-. Me llegó algo del corr
por favor. Pero ba
oz, que suena temblorosa, y e
ción para tener una junta con él. Es por esto que la esperamos mañana, a las nueve de la mañana en el Hotel Supremo... -Chloe chilla d
o del correo se vu
didas legales rigurosas si es que nos enteramos de que le está vendiendo esta inform
el baño se vuel
añera me abraza mientras da pequeños salt
ontratar para mentirle a sus hijos? La realidad

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