Sus labios impactan con los míos, solo tengo dos opciones, el primero es ser de él o morir, no sé realmente a lo que me estoy atendiendo en este momento, escucho sus dedos chasquear en la oscuridad. Su voz grave y penetrante logra erizar cada bello de mi cuerpo por completo. -Te estaba esperando, mi hermoso Ángel -Dice en la oscuridad. Yo no soy de nadie y mucho menos de él. Sebastián D' Amelio es un hombre sin emociones y sin piedad debido a su dura infancia, desarrollando Alexitimia, la condición de vivir sin sentir emociones. Su esposa está muriendo en el hospital, nunca pudo amarla, pero era la única persona que nunca le fallaría. Mel Gardner es una chica de 18 años, hermosa y dulce, dispuesta a dar la vida por su hermana gemela Rosa que está muy enferma necesita un trasplante de corazón. Sebastián hace una propuesta al padre de Mel. Un contrato y un matrimonio en juego. Esta novela es producto de mi imaginación. Los lugares que se mencionan puede que no concuerden, pues todo es inventado. Historia registrada bajo derechos de autor.
Sebastián D' Amelio.
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No soy conocido por tener un corazón noble como muchos, puedo decir que fue por la crianza de mi padre. Su mano dura y sin piedad me ha llevado a convertirme en lo que soy ahora. Aunque también ha tenido su lado positivo, hace dos años me diagnosticaron alexitimia, la rara condición de vivir sin emociones.
Podría ver esto como algo malo, pero no lo es, todo lo contrario, ser así me ha llevado a castigar sin piedad a los que me traicionan.
Algunos nacen siendo alexitimicos, otros lo desarrollan por traumas de la infancia como lo es en mi caso. Un trastorno afectivo-cognitivo relacionado con una dificultad particular para vivir, identificar y comunicar emociones "ausencia de palabras para las emociones".
No recuerdo la última vez que reí, tampoco la última vez que alguien me dio un abrazo sincero y puro. Mi esposa está muriendo y no siento nada, absolutamente nada.
Hace unos días tuvo un accidente y está muy grave en el hospital, su madre dice que pronto estará bien, pero yo digo que ya murió. Lo único que no podría negar es que era mi mano derecha, la única en la que podía confiar y nunca me traicionaría, acepto casarse conmigo sabiendo mi situación.
Más pensamientos llegan a mi mente mientras observo los edificios por los grandes ventanales de mi oficina.
Alguien toca y le doy la autorización para pasar.
-Jefe, tenemos al ladrón, ¿qué quiere que hagamos con él?
-No dejen escapar a esa rata, quiero que lo lleven a mi casa a las ocho de la noche, me gusta encargarme yo mismo de los perros mal agradecidos.
-Como usted diga, jefe.
Salgo de mi oficina y bajo por el ascensor hasta llegar al estacionamiento. Subo a mi auto y conduzco hasta mi mansión. Las enormes puertas se abren automáticamente, entro y veo a mi mayordomo esperando mis órdenes.
-Buenas noches, señor.
-Rafael, quiero que esta noche me dejes solo, pero antes quiero una copa de vino, después quiero que te vayas y regreses mañana temprano.
-Como usted diga, señor.
Me siento en el sofá color carmesí de mi sala. Rafael me sirve mi copa de vino.
-Señor, ¿necesita algo más antes de irme?
-Puedes irte, Rafael, te espero mañana temprano.
Rafael se retira dejándome solo.
Tomo mi computador para trabajar mientras espero a esa rata que intento robarme. Recibo una llamada de mis empleados para decirme que están afuera.
-Dejen que esa rata entre sola, y adviértanle que si intenta escapar es hombre muerto.
-Sí, señor, como usted nos ordene.
Agarro el control para abrir y espero que no intente escapar, porque sería algo muy estúpido, aquí no hay salida.
Ese maldito entra, está temblando.
-Buenas noches. Señor... yo... No... -. Tartamudea.
-Solo tiene tres minutos para explicar, debería de darme las gracias, a nadie le doy segundas oportunidades.
-Señor, le pido disculpas, solo fue una confusión, yo solicité un préstamo a la empresa, y me dieron el dinero antes de tiempo y eso fue un mal manejo, yo no tengo la culpa.
-Es inmaduro y estúpido culpar a otros de nuestros errores, licenciado Gardner. Le queda un minuto y 52 segundos.
-Tome el dinero por mi hija, ella necesita un trasplante de corazón se va a morir y por eso tome el dinero de esa manera, pero en ningún momento intente robarle.
El hombre busca algo, y después me muestra dos fotografías.
-Mire, señor, estas son... -. Lo calló inmediatamente.
Veo las fotos por un momento.
Sonrisa natural, hermosa, cabello castaño muy largo y ojos color miel. En la segunda fotografía se ve diferente, demacrada y más delgada.
Ella podría ocupar el lugar de mi esposa, necesito una mano derecha y yo puedo domesticarla y hacerla solo para mí.
-¿Qué edad tiene su hija?
-Tiene 18 años, hace tan solo mes que los cumplió.
-Tengo un trato que proponerle, tengo el donante perfecto para su hija, pero a cambio ella tiene que ser mi esposa.
-¡Usted tiene 28 años, ella es una niña!
-Es mayor de edad y además, creo que yo puedo educarla muy bien y usted no tendrá que trabajar, pues le daré el triple de lo que usted ganaba en mi empresa, además pagaré todos los estudios de mi futura esposa, ¿tenemos un trato?
-No puedo vender a mi hija.
-No lo hace, le dará una vida que usted nunca podrá darle, además la persona que donará el corazón será mi esposa que está muriendo en este momento.
-No sé que decir, es mi pequeña.
-Le daré 24 horas para que me dé una respuesta, son las 8:35 pm, lo espero mañana a la misma hora con una respuesta. No quiero que su hija muera de tristeza porque su padre fue a la cárcel por ladrón.
Él se va y observo un poco más la fotografía, su piel pálida y esos ojos me hacen... Solo es una chica y nada más, solo me servirá para ocupar el lugar de María.
Recibido una llamada del hospital.
-Sebastián, la señora María se puso más grave y solo pide verlo.
Marcos estudio en la misma universidad que yo, se podría decir que somos como hermanos, él conoce mi situación.
-Estaré ahí en un momento.
Cuelgo y me dirijo al hospital.
Al llegar el doctor me recibe y me acompaña a la habitación.
Entro y María me sonríe. Me acerco y tomo su mano.
-Mi amor, no aguantaré más, pero no quiero irme y dejarte solo.
Esta sería una escena devastadora para cualquier persona con emociones, para mí solo es una escena sin nada más.
-María, tengo algo que hablar contigo, una chica está muriendo y necesita urgente un trasplante de corazón.
-¿Quién es?
-La hija de un empleado, mira es ella.
Le enseño la fotografía que llevo conmigo.
-Es preciosa y muy joven -me dice.
Las lágrimas resbalan por sus mejillas.
-Sí, lo es, María, por eso quiero que le dones tu corazón.
-Está bien, lo haré -me dice sin pensarlo.
Sé que ese hombre me dará a su hija, pues no tiene ninguna otra opción y si no lo hace le espera un calvario.
Raven Braus es una china inocente que sufre una enfermedad grave que le impide llevar una vida normal, ha pasado encerrada en su casa durante toda su vida, hasta que al cumplir los 18 decide salir a celebrar su cumpleaños con una amiga, pero por un pequeño accidente se quedan a mitad de la nada. Raven se adentra en el bosque para buscar ayuda, encuentra una mansión y ve a un hombre de 33 años teniendo sexo. Es el hombre más guapo que alguna vez haya visto. Ese hombre es Genko, un asesino peligroso que exporta armas ilegales, ella se enamora de él desde ese momento y lo que vio esa noche le causa curiosidad. Su tío es el capitán del FBI y tiene todo lo que necesita para arrestar a Genko. Raven vuelve a la casa de Genko, pero él no la quiere cerca. Ella le pide que le enseñe cosas sobre las cuales tiene curiosidad, pero él se niega. Raven roba la evidencia que tiene su tío para enviar a la cárcel a Genko. Raven hace un trato con Genko, le dará toda la evidencia a cambio de que le enseñe varias cosas. Cuando Genko siente algo por Raven se aleja por su pasado duro y aparece la exmujer de Genko. Él decide dejar a Raven, ya que le teme al amor, pero comete ese grave error y Raven se convierte en la mujer más deseada por el dolor que le ocasiono Genko. ¿Cómo podría terminar una chica que solo busca amor inocente? ¿Podría Genko hablando su corazón?
Una segunda oportunidad para el amor. Sophia vivió las peores cosas en el colegio a causa de un un chico malo de su salón que no paro de molestarla, hasta el punto en el que Sophia se vio en la necesidad de dejar la escuela y asistir a otra. Nunca en su vida volvio ha ver aquel chico que era tan malo y cruel. Pero años después la vida puede cambiar y llevarla a un giro de 380 grados.
Lo tengo todo. ¿Qué podría desear alguien como yo? Ser amado talvez. Mi abuela diría lo mismo de siempre. "Todo a su debido tiempo" Pero, el tiempo es un obstáculo cuando te enamoras de esa maravillosa y dulce voz. El problema, estoy en coma. Escuche lo último que ella dijo antes de despertar. "Si despiertas y aún estoy aquí, búscame bajo la lluvia de estrellas" Yo respondí dentro de mí "Te buscaré Estrella, juro que lo haré" Por ti Estrella, llegaré hasta el fin del mundo para encontrarte. Obra registrada bajo derechos de autor.
Me gustaba la idea de tener como vecino a un dios griego, pero todo eso cambió desde que dejó que mi paz se fuera a la mierda. Lo único que hace ese maldito todo el día es follar, follar. ¿Y adivinen qué? ¡Follar! Lo peor de todo esto es que tengo que compartir todo con él. La gota que derramó el vaso, ese maldito pervertido y narcisista es mi jefe.
En ese mundo soy su reina y esposa. No entiendo nada de esto, ¿por qué yo? No se puede invitar a un Angel a brillar en el infierno. Historia registrada bajo derechos de autor. No se permite adaptación o PDF.
Alexander Whitmore se ve forzado a casarse con Lauren Green para asegurar su herencia en la empresa familiar. Aunque al principio se desprecian mutuamente, la atracción entre ellos se convierte en un conflicto emocional cuando Alexander empieza a enamorarse de Lauren. Sin embargo, un embarazo inesperado lleva a Lauren a huir y buscar el divorcio. Años después, regresa como exesposa con un hijo, y Alexander, lleno de arrepentimiento, le suplica una segunda oportunidad.
El amor es ciego. Lucinda renunció a su acomodada vida por un hombre. Se casó con él y se ocupó de todo durante tres largos años. Un día se le cayeron las escamas de los ojos. Se dio cuenta de que todos sus esfuerzos habían sido en vano. Su marido, Nathaniel, siempre la trataba como a una mierda, porque su amor ya pertenecía a otra mujer. Se dijo a sí misma: "¡Ya basta! He terminado de malgastar mi tiempo con un hombre desagradecido". El corazón de Lucinda se rompió en pedazos, pero de todos modos, reunió el valor para pedir el divorcio. La noticia causó un gran revuelo en Internet. ¿Una joven rica que acababa de divorciarse de su marido? ¡La mujer soñada! Innumerables directores ejecutivos y jóvenes apuestos acudieron a ella como abejas a la miel. Nathaniel no aguantó más. Dio una rueda de prensa y suplicó con los ojos llorosos: "Te quiero, Lucinda. No puedo vivir sin ti. Por favor, vuelve a mí". ¿Le dará Lucinda una segunda oportunidad? Siga leyendo para descubrirlo.
“Jefe, ¿realmente pagará por tener una mujer que ya es suya? — Redirigí mi atención hacia él por la pregunta más ridícula que tuve el disgusto de escuchar porque él mismo sabe que cuando se trata de Alessa me esfuerzo mucho — Lo siento, no quise ser invasivo. Chasqueé la lengua ante su idiotez y volví a hablar con mi tío sobre la reunión de mañana con el Sr. Lazzo, pero me detuve inmediatamente cuando comenzó el evento. - ¡Buenas noches! Señores, estoy inmensamente feliz de tenerlos aquí en otra subasta para satisfacer el deseo de cada uno de ustedes, y hoy en particular tenemos una virgen débil para los amantes de las jóvenes ingenuas y desde ahora les confío a todos que el la belleza es como la que tiene boca y no habla es muy sumisa asi que ahorra tus millones ya que la cereza de la torta llegará muy pronto! Admiré al subastador loco por ver su cabeza en bandeja solo por hablar así de mi futura esposa. - ¡tonto! Tienes los minutos de tu maldita miserable vida. — Enfadada, pero ansiosa con la intención de que mi Alessa entrara en las licitaciones guardé silencio, y aunque me vaya de aquí pobrecita que me resulta muy difícil me llevaré a mi prometida a casa. ¡esta noche! Pasaron los minutos cuando finalmente llegó vestida de blanco al frente del pequeño escenario, un atuendo que indicaba su pureza. - Tranquilízate mi amor, nadie tocará un miserable dedo si quiere contigo. ¡Tienes mi palabra! Las ofertas se hicieron una tras otra, y seguí observando a todos los que consideraron la idea de tocar a mi esposa, solo para asegurar la muerte más dolorosa. —, los momentos pasaron rápido y cuando a la última puja le faltaba el conocido le doy (el famoso le doy tres) para pegar el martillo de venta inmediatamente doblé el precio que esos hijos de puta dieron para conseguirlo. Con una sonrisa en mi rostro admiré la cara mal jodida de cada uno de ellos allí sabiendo que mi esposa se iría de aquí conmigo, en especial mi fan que fue la última en dar una oferta de 40 millones de euros. “Vendido a ti vestido todo de negro aquí en la primera fila. Con una mueca, me dispuse a reclamar lo que siempre fue mío. Lo suficientemente cerca e incluso usando una máscara pude ver que era aún más hermosa de lo que ya es, acaricié su rostro y la sentí temblar con mi toque. Esos malditos hijos de puta van a pagar por hacerla temer yo... ¡ah, vete!
Alfonso Durán descubre que su cáncer está muy avanzado y antes de morir, decide encontrarle la pareja ideal a sus cuatro hijos.
Era una doctora talentosa de fama mundial, CEO de una empresa que cotiza en bolsa, la mercenaria más formidable y un genio de la tecnología de primer nivel. Marissa, una magnate con una plétora de identidades secretas, había ocultado su verdadera identidad para casarse con un joven aparentemente empobrecido. Sin embargo, en vísperas de su boda, su prometido, que en realidad era el heredero perdido de una familia adinerada, canceló el compromiso, incluso la humilló y se burló de ella. Cuando las identidades ocultas de la chica salieron a la luz, su exprometido se quedó atónito y le suplicó desesperadamente que lo perdonara. De pie, protector ante Marissa, un magnate increíblemente influyente y temible declaró: "Esta es mi esposa. ¿Quién se atrevería a quitármela?".
Para pagar la deuda, desesperada y sin opciones, ella sustituyó a la novia y se casó con el hombre quien era conocido como un diablo al que todos temían y respetaban. Él le dio un mordisco a su dulzura y gradualmente se sometió a la lujuria adictiva. Antes de que se diera cuenta, ya era incapaz de liberarse de ella. El deseo desencadenó su historia, pero ¿cómo continuaría este amor condicional?