antes de que el impulso se regi
fuerte, como el chasquido de una p
garrándose la cara, con los ojos
El
c-c
mecánico de los segur
e, la sangre rugi
teo estab
estaban de
io le
ándom
la que habían jurado co
habitación, succionado por
ros de las Glocks. L
cilación. S
era protegerla
sus ojos salvajes, irreconoci
antemente firme, aunque mi corazón martilleaba contra mis costillas com
ola, luego a mí. S
a gu
rol -dijo fríamente-
ra y seca se abrió pa
ca. Se interpuso entre Sofía y yo, usa
do entrecortado y patético. -¡No fue mi intenc
un dedo tembloroso hacia la esquin
ión para ver que eres u
voz desprovista de la calidez q
mi
nte lo
muertos. Habían muerto en el moment
raños con rost
-d
ta y salí de
sus ojos en mi espalda
tillo. No con bala
e que hacer acto de pres
del Cártel. Si no iba, parecería debilidad. Y esa noche,
de n
ello alto, de
de
vo, pero los susurros comenzaron,
rros? -murmuró algui
nen una nueva du
ctamente a la mesa de pó
de altas
pier deslizó las cartas
s Ho
s esquinas
Jo
ntados de los sirvi
mirada con ojos
na? -pregunt
o lado de l
obles se abri
flanqueada po
Ajustado. Barato. Se aferraba al
ando al guardaespaldas rudo, pero
era me b
andonado
falta de respeto era palpable, lo suf
cartas, expuesta, mientras sus protectores jurados pa
etiro
boca arriba sobre
tando la basu
tas, los dos sirvientes
el juego, seño
mi falda con una calm
esonando sobre el repentino silencio
o a ellos
a, un destello de victoria en
arpadeando en sus ojos por un microse
on la mirada, desa
e una
nterrey, sabiendo que la próxima vez q
a su

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