ono pizarra amoratad
, las vendas bajo mi abrigo gruesas, pica
s de vidrio de la clínica, pre
l chofer d
oneta negra esperab
apoyados en ella, tan
a estaban vendad
os a casa
trasera, esperan
me
quién m
tono no dejaba lugar a discusión-
mi al
eciaba, pican
a para pelear una
los dien
cuero caro y a c
caja de chocolates gourmet y un fra
a arreglar una cicatriz que
tículos con m
en la grieta
saq
ta adhesiv
No ajustar la config
a bola apretada y la
rvándome de cerca en el espejo retrovisor-. Vimos
mirando por la ventan
Sofía podría compartir habitación contigo en las residenc
r
de ev
ho, dolorosa, o
que encendió el fósforo
Luca suavemente-. Haría que
dije-. Pregúntale dón
a casa. En cambio, se d
la ceremonia
ejor de la
ebía dar el disc
-dijo Mateo mientras
los seguí
enues, el aire zumb
la oscuridad para i
o la estola dorada que yo m
tola. Llevaba mi vest
-dijo alegremente en el micróf
aplaudió c
n el pasillo
emana difícil. Con el susto en los muelles... necesitaba un impulso de confianza. Sab
hablar e
elente
urante semanas frente a un espe
teo, sonriendo orgull
de mi voz para darle
la v
eguntó Luca, agarr
año -
el aud
largo
r las puertas princi
acia el e
miré

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