mente participaba estrictamente por las apariencias, una peniten
bía sido el dom
onantes y encargaba bibliotecas, mientras que Alejandro era el
a de
a mis curvas, una armadura oscura diseñada para
servadora silenciosa viendo a la élite de Mo
abe
se rí
su mano posándose pesadamente
ra una marca. Una dec
brazo colga
ante y chillón que chocaba violentament
ampán con un brillo depredador en los ojos-. Le dije a Alejandro que p
mi estómago, luego me detuve,
ria. Solo admiran
aban estas cosas, ¿verdad? Todos estos
lda se apretó dolorosamente, su
har el nombr
l era el repuesto, el bruto, la segunda o
o Alejandro con los
fue un
eria, una grotesca muestra de afecto que ignoraba descaradam
ccionando mi filete en peq
, levantándome abr
taba r
un santuario de márm
ra, tratando de calmar el ri
rta se
ó Va
oyó en los lavabos, cruzando los
erdad? -su voz resonó en
buscando una t
inero de los Garza se lava mejor que el
viéndome hacia la sali
un lado, bloque
ela. Quiero el anillo. Quiero
ncelo de que fi
o una for
, golpeándolo co
as pequeñas. Lo suficiente para que Alejandro se vuelv
re se m
familia? Eso es una sent
ndro? Está tan enrollado en m
onido agudo
s se dirigiero
iso, se arroj
os teatralmente antes de estrella
se abrió
jan
instante, su juicio n
zando, agarrándose la mejilla. Y
ria-. ¡Dijo que era un
ontorsionó en una máscara d
untó qu
busca de una
en dos zancadas depr
e de ell
a fue ab
ujarme tan fuerte, o quizás,
é haci
haron en el borde de
el equ
o tramo de escaleras de mármol
os, agarrando
jand
a
ó los duros esc
Dos.
beza se golpeó contra la barandilla de
erior en un montón arrug
iraba viol
poderó de mi abdomen, desgarrá
rrándome el estóm
superior de las escaleras, ay
m
íos, vacíos de cual
ción -escupió-. Tócala
unando a Valeria como si estu
ejó
gra
o
blando tan violentamente que a
é a Ale
é a mi
a emerg
la oscuridad invadiendo los borde

GOOGLE PLAY