Libros y Cuentos de Su Liao Bao Zi
De Chica de Campo A Heredera
Sofía Rojas, una aclamada ingeniera de sonido en la bulliciosa Ciudad de México, lo tenía todo: una carrera exitosa, el respeto de sus colegas y el amor de Ricardo, su prometido productor musical. Pero su idílica vida se hizo añicos con una llamada de su madre, revelando la desesperada situación del mariachi familiar y un oscuro secreto que Ricardo le había ocultado. Descubrió que Ricardo, lejos de amarla, la había utilizado como un escalón, planeando casarse con la heredera millonaria Elena Vargas y despojar a su familia de su legado, todo mientras la humillaba públicamente como una "chica sin recursos". El dolor de la traición y la humillación fue más allá de lo soportable. ¿Cómo pudo ser tan ciega? ¿Cómo permitió que el hombre al que amaba la pisoteara tan cruelmente? Con el corazón destrozado pero con una renovada determinación, Sofía tomó una decisión inquebrantable: regresaría a su hogar en Jalisco, no como una víctima, sino como la legítima heredera del imperio Rojas, dispuesta a reclamar lo que era suyo y a asegurar que Ricardo Mendoza se arrepintiera de haber cruzado los límites de su paciencia.
El Hechicero de las Mil Caras
La gran batalla espiritual había terminado, pero para mí, la verdadera lucha apenas comenzaba. Había arriesgado mi vida, sacrificando todo por Leah, a quien había rescatado y enseñado como a una hermana. Pero en el momento crucial, cuando la única "Flor de Vida Eterna" podría haberme salvado, ella la arrancó de mis manos y la ofreció a Máximo, susurrando, "Quiero que él viva". Morí viéndola sostener la mano de Máximo con una adoración que nunca me dedicó. Entonces, desperté. El sol me golpeaba la cara en la entrada de la misma aldea donde había conocido a Leah, pero esta vez, yo era diferente. Ya no era el tonto que entregaba todo por lo que creía era amor. Cuando Máximo, pretendiendo ser generoso, me ofreció a Leah, enferma y temblorosa, para que me hiciera cargo, recordé cada fibra de su traición. El dolor, la humillación, la muerte. "No", dije, mi voz firme y clara, rompiendo el silencio atónito. ¿Qué harías si tu salvación y tu vida fueran robadas por la persona a la que más amabas, y luego se te ofreciera una segunda oportunidad para reescribir tu destino? Yo, Patrick Sanderson, he renacido, y esta vez, mi corazón ya no será tan ciego.
Pago todo Me Devuelves con Amnesia
Llevábamos diez años juntos, Javier y yo, desafiando a un mundo que nos gritaba que nuestro amor era un error. Pero esa burbuja de amor se rompió cuando un accidente dejó a Javier, un rejoneador de élite, con las manos destrozadas, necesitando un trasplante experimental. Sin dudarlo, sacrifiqué mis propios tobillos, la fuente de mi arte como bailaora, para salvar sus manos, perdiéndolo todo. Sin embargo, al despertar, él me miró con ojos vacíos mientras su madre e Isabela, la ambiciosa prometida, le mentían, haciéndole creer que ella fue su salvadora. Mi amado Javier, por quien lo di todo, me humilló hasta el extremo, tratándome como una sirvienta, y finalmente, me echó a la calle sin piedad. Al borde de la desesperación, sin hogar ni esperanza, su primo Mateo me ofreció un escape: casarse con él. Hoy, Javier lo ha recordado todo, ha visto la verdad de mi sacrificio y su monstruosa crueldad. Me ha llamado, suplicando mi perdón, rogándome que vuelva a él. Pero su mundo se ha venido abajo al escuchar mi simple respuesta: "Es demasiado tarde, Javier. Ya estoy casada... con Mateo."
No Gastaré más Simpatía en Tí
El teléfono sonó, rompiendo la paz de la bodega, y la voz temblorosa de mi padre anunció una tragedia: "Carmen ha muerto en un accidente". Lloré por ella durante cincuenta años, convencido de que mi gran amor había perecido justo antes de nuestra boda. Pero en mi lecho de muerte, la verdad me golpeó sin piedad: un investigador privado me entregó fotos de una Carmen anciana, feliz y rodeada de hijos en Argentina, junto a Mateo, el capataz de mis viñedos. Habían vivido una vida de lujo con el dinero que yo, ciego de dolor, les había enviado tras su "muerte", todo financiando la farsa. Fui un tonto, un anciano rico que derrochó su vida en luto por una traición monumental, me arrancaron no solo mi fortuna, sino mi felicidad, mi futuro. Pero entonces, mis ojos se abrieron de nuevo, y me encontré de vuelta en el día exacto de la traición, con la llamada aún resonando en mis oídos. Esta vez, no habrá lágrimas, solo venganza.
