Esta es la cuarta parte de esta saga, donde conocerán la historia de Manuel, desde el principio de los tiempos, cuando él y su hermano fueron convertidos. Todas las vidas de Abril y todo lo que él vivió para prepararse para la batalla final.
Esta es la cuarta parte de esta saga, donde conocerán la historia de Manuel, desde el principio de los tiempos, cuando él y su hermano fueron convertidos. Todas las vidas de Abril y todo lo que él vivió para prepararse para la batalla final.
Me senté a la orilla del acantilado, Mala'ikan había vuelto a aparecer y no permitiría que otra vez acabara con mi familia. Mi hermano no quería entender que seguir los consejos de ese ser no era lo mejor para nadie, pero en su depresión, en su culpabilidad, no era capaz de entender nada.
Y recordé aquel primer tiempo, cuando fui creado, cuando conocí a Selena, cuando nació mi hija y, sobre todo, cuando Mala'ikan acabó con todo lo que me importaba.
***********************************************
Conocí a Selena una noche de eclipse total. Se contaba en ese tiempo, que los dioses tenían sus batallas en sus moradas celestiales y por ello desaparecían del manto negriazul. Ella escapaba de algo o de alguien, llegó casi sin vida al castillo donde vivía y mis padres la acogieron. Era una mujer realmente hermosa; en ese momento sentí que me encontraba ante una diosa, sin embargo, sabía que eso era imposible, pues, a pesar de haberme criado en un hogar muy crédulo, yo era distinto a los demás y no creía en ese tipo de mitos.
Selena permaneció una semana en recuperación, aunque a mi parecer se encontraba bien al segundo día. Sin embargo, se quedó, como dije, una semana en sus aposentos sin querer salir ni ver a nadie. Al estar a cargo de la seguridad, acudía con mis hombres cada vez que debía alimentarse o cuando la visitaba nuestro curador. En realidad, si soy honesto, no era mi deber asistir con ellos, si lo hacía era porque quería verla.
Una semana después de su arribo, salió de su habitación, más linda que nunca. Puedo asegurar que casi brillaba, con una palidez que hacía juego con sus ojos de aceituna y su cabello plateado.
Aquella noche, Selena salió a caminar y yo la seguí; poco rato después, al darse cuenta de que iba detrás de ella, se giró para mirarme.
―¿Qué quieres? ―me preguntó con dulzura.
―Nada, solo cumplo con mi deber.
―Tú no tienes deber para conmigo.
―Mi deber es protegerte.
―¿Crees que esté en peligro? ―inquirió algo burlona.
―¿Tú no? No llegaste en las mejores condiciones ―repliqué igual de burlón.
―Eso fue un descuido, no muchos tienen el poder de destruirme y, siendo ese el caso, poco podrías hacer tú para defenderme.
―Me subestimas.
―No, no te subestimo, te doy tu propio lugar.
Eso no me agradó, me sentí demasiado inferior, ella me estaba humillando, aunque claro, ni su voz ni sus gestos lo expresaban de ese modo.
―No te sientas mal, no quiero decir que tú no seas capaz de ayudar a otras personas, pero yo no soy una persona normal, quienes me pueden hacer daño a mí, bien pueden hacértelo a ti sin ninguna dificultad.
―Yo puedo defenderte si hace falta.
―Lo sé, sé que puedes defenderme si aparece algún hombre que quiera hacerme daño, pero si se trata de otro tipo de fuerzas, dudo mucho de que tú puedas ayudarme.
―¿Otro tipo de fuerzas?
―Fuerzas en las que no crees.
―¿Me vas a decir que tú crees en hechiceros, dioses...?
―Y todas esas cosas ―aseveró con firmeza.
―¿Y todas esas cosas?
―Escucha, Medonte, todo en lo que no crees, existe de verdad.
―¿Cómo así?
―Así, tal como lo escuchas.
―¿Qué cosas, exactamente, existen?
―Dioses, eternos, brujos, hechiceros, intraterrestres, ángeles, extraterrestres.
―Por favor, Selena, no puedes creer de verdad en ese tipo de cosas, nada de eso es real.
Ella, por respuesta, miró al cielo. La imité por inercia. Lo que vi me desarmó. Una lluvia de estrellas fugaces atravesó el cielo.
―¿Lo viste? Los prodigios existen.
―¿Qué fue eso?
―Yo lo hice.
―¿Cómo que tú lo hiciste?
―Yo no soy lo que imaginas.
―¿Qué es lo que imagino?
―Imaginas que soy una mujer normal, perdida en este territorio, llegada aquí por casualidad escapando de alguien, buscando protección.
Aquello me puso a la defensiva.
―No, no soy un monstruo si es lo que piensas ―aclaró.
―No lo pienso.
―¿Entonces?
―No entiendo qué eres o a dónde quieres llegar con esta conversación.
Continuó su camino y yo avancé con ella, Selena alentó su andar y se tomó de mi brazo.
―Mira el mar, ¿no te parece maravilloso? ―comentó con voz tenue.
―¿Te parece?
―¡Es hermoso! ―exclamó sorprendida por mi falta de interés.
―Sí, puede ser.
―Escucha, Medonte, eres demasiado escéptico y las cosas están cambiando, algún día, no muy lejano, quizá todo lo que conozcas sea diferente.
―Las cosas no van a cambiar, Selena, a no ser que tú sepas algo que nosotros no.
―Medonte, hay tanto que te falta aprender, pero no te preocupes, ya tendrás el tiempo suficiente.
Se soltó de mi brazo y caminó hacia la playa, me quedé inmovilizado a pesar de mis deseos de querer seguirla; fui incapaz. La observé entrar en el agua y, de pronto, como una aparición, una luz salió del mar en el sitio preciso donde se encontraba ella e iluminó el firmamento. Esa luz se hizo más densa y, desde la Tierra al Cielo, fue desapareciendo. Al final, cuando llegó por completo arriba, una pequeña sonrisa blanca se dibujó en el espacio; la luna había vuelto a aparecer y estaba en creciente.
Busqué a Selena y no la encontré. No podía creer lo que había visto, ¿acaso en realidad era Selena, la diosa lunar?
―Más vale que te alejes de ella ―me advirtió un hombre a mis espaldas.
―¿Quién eres tú?
―No quieres saberlo.
―Vienes aquí, a mis terrenos, a advertirme acerca de algo que ni siquiera he pensado hacer ¿y no quieres identificarte?
―Medonte, ¿quieres un consejo? Deja tus aires de altanería y engreimiento para gente de tu raza y de tu pueblo, no intentes combatir con seres superiores a ti, con seres en los que siquiera crees.
―¿Qué quieres decir? Dime, ¿quién o qué eres tú?
―Depende.
―¿De qué?
―De lo que decidas.
―¿A qué te refieres?
―Selena volverá, si tú la abandonas, seré un amigo que pasó por aquí y te dejó vivir; si insistes en querer algo con ella, que lo quieres, deberás atenerte a las consecuencias, porque yo no perdono y Selena es mía.
―Si fuera tuya, como dices, ¿por qué no está contigo?
Me miró de un modo espeluznante.
―No es asunto tuyo.
―Lo es de momento que quieres que me aparte de Selena.
―Pues lo harás. De otro modo te arrepentirás.
―¿Quién lo ordena?
Alzó la barbilla con orgullo.
―Mala'ikan, el Ángel de los muertos.
―Según los hebreos ese ángel se llama Azrael ―me burlé.
―Azrael es el ángel de la muerte, Medonte, yo soy el ángel de los muertos.
―No creo en esas supercherías.
―Acabas de ver una manifestación de aquello que tú llamas superchería, ¿no te bastó?
―¿Qué quieres en realidad, Mala'ikan?
―Quiero que te alejes de Selena, si no lo haces, sabrás, con exactitud, quién soy yo y créeme cuando te digo que entonces sí creerás en supercherías.
No contesté. En realidad, no me permitió contestar, pues desapareció ante mi vista, frente a mí. Y comprendí que las supercherías, en las que no creía, estaban a punto de convertirse en realidad para mí.
A pesar de su nombre, esta es una historia de amor que se mezcla con las leyendas que abundan en Chiloé, las que hablan de una bruja poderosa que se enfrentó al gran Moraleda, navegante español que al perder con ella en la magia, le ofreció su amistad y conocimientos. Esto dio inicio a "La recta provincia", "La Mayoría", una organización de brujos que sojuzgaba la isla. Chilpilla, la gran hechicera, fue traicionada por su propia gente y, durante el Juicio a los Brujos en 1880, obligada a abandonar su tierra, sacada de allí por el mismísimo Diablo. Después de vagar por el mundo por más de cien años, buscando aprender, volvió a la isla para vengarse de todos los que la traicionaron. Pero se encuentra con un escollo: Junier, un ser que la odia y que hará de su vida una miseria. De vuelta en la isla, solo un brujo tiene el poder de detenerla y destruirla, ¿logrará hacerlo antes que en la isla reine el terror como en 1880? Una novela donde se mezcla la historia, el amor y las leyendas de un modo diferente a lo conocido. El Caleuche, brujos, fantasmas y demonios se darán cita en este libro donde buenos y malos se confunden y nada es lo que parece.
Junier es un ángel caído, el hermano favorito de Lucifer. Bajó a la tierra cuando todos los demonios fueron expulsados del Cielo. Aquí conoció a Mirka, una humana muy especial y con ella vivirá a través de diversas eras de nuestra historia. Acompaña a este ángel en sus aventuras, amores y desamores, logros y frustraciones. Junier es un ángel que vino para quedarse en tu corazón. *No apta para personas sensibles, aquí los demonios no son los malos.
Eva Pardo, La Mujer del Teatro, es una mujer que no tiene escrúpulos, por lo que es una leyenda en sí misma por la fama que se ha hecho a través de los años. Guido Barker es un joven que el mismo día que muere su madre se entera que fue adoptado y comienza a buscar a la mujer que no solo lo regaló, también lo vendió. Y no la busca para encontrar amor o respuestas, lo que busca es venganza. Una historia diferente de maldad, intrigas y mentiras con un final sorprendente.
Una florista naturalista y un empresario de transportes, ¿qué tienen que ver el uno con el otro? Nada. Si no fuera que sus empresas colindan. El problema es que para Almendra, una mujer que vive la vida de forma natural, los camiones de su vecino entorpecerán el crecimiento de sus plantas y flores, ya que el ruido y el smog las marchitará. Por otro lado, a Bastián le molesta que en ese lugar exista un jardín, le trae malos recuerdos de sus padres, recuerdos que quiere erradicar de su memoria y su vecina no se lo hace nada de fácil. Uno de los dos tendrá que irse, sin embargo, ninguno dará su brazo a torcer; los dos defienden su empresa con uñas y dientes y esperan que el otro sea el que ceda y demostrar su fortaleza. Es un juego de tira y afloja. Un juego en el que pueden perderlo todo.
Dicen que el corazón gitano nunca se equivoca y que ama solo una vez en la vida. Vadim es el nuevo rey del campamento gitano, está comprometido con Dinka, pero ella tiene otro amor, un amor secreto con el mejor amigo de su prometido... ¿Qué pueden hacer? Dinka se escapa con Spiro, su gran amor, pero esa decisión, como todas las decisiones, acarreará consecuencias inesperadas. Un romance que llevará a malentendidos, desgracias y mucho dolor, no solo a ellos, también sus rencores se traspasarán a sus hijos y quizá sean ellos quienes tengan que pagar el mayor de los precios.
Días después de perder a su madre, Ángela se entera de que su padre, quien jamás estuvo presente en su vida, es un duque de Escocia que en su momento estuvo dispuesto a escapar con la madre de ella, pero la mujer se escapó de él antes de que él lo dejara todo por ella y nunca la pudo encontrar hasta ahora, que recibió una carta informándole que tenía una hija y que él quiere hacerse cargo de ella por lo que la lleva con él a su país. Él tiene dos hijastros, David y Gabriel, a los que crio como hijos, y ella se enamora de Gabriel, pero una amenaza se cierne sobre Ángela, pues hay alguien que no quiere que ella tome su lugar como la hija del duque...
Mi familia era pobre y tenía que trabajar medio tiempo todos los días solo para pagar las cuentas y estudiar en la universidad. Fue entonces cuando la conocí, la chica bonita de mi clase con la que todos los chicos soñaban salir. Era muy consciente de que ella era demasiado buena para mí. De todos modos, reuniendo todo mi coraje, le dije que me había enamorado de ella. Para mi sorpresa, accedió a ser mi novia. Me dijo, con la sonrisa más bonita que he visto en mi vida, que quería que el primer regalo que le diera fuera el último iPhone de gama alta. Un mes después, mi arduo trabajo finalmente valió la pena. Pude comprar lo que ella quisiera. Sin embargo, la pillé en el vestuario besando al capitán del equipo de baloncesto. Incluso se burló despiadadamente de mis defectos. Para colmo, el tipo con el que me engañó me dio un puñetazo en la cara. La desesperación se apoderó de mí, pero no pude hacer nada más que tirarme en el suelo y dejar que pisotearan mi orgullo. Cuando nadie lo esperaba, mi padre me llamó de repente y mi vida cambió. Resulta que soy el hijo de un multimillonario.
Linsey fue abandonada por su novio, quien huyó con otra mujer el día de su boda. Furiosa, ella agarró a un desconocido al azar y declaró: "¡Casémonos!". Había actuado por impulso, pero luego se dio cuenta de que su nuevo esposo era el famoso inútil Collin. El público se rio de ella, e incluso su fugitivo ex se ofreció a reconciliarse. Pero Linsey se burló de él. "¡Mi esposo y yo estamos muy enamorados!". Aunque todos pensaron que deliraba. Entonces se reveló que Collin era el hombre más rico del mundo. Delante de todos, se arrodilló y levantó un impresionante anillo de diamantes mientras declaraba: "Estoy deseando que sea para siempre, cariño".
Thea sintió que nunca volvería a ser feliz después de verse obligada a casarse con el infame y misterioso lisiado, que se llamaba señor Reynolds. Se rumoreaba que su nuevo marido era feo y muy malo. Como resultado, Thea se preparó para soportar su matrimonio infeliz. Pero poco después recibió una gran sorpresa. Su marido la colmó de todo el amor, haciéndola sentir tan especial. El señor Reynolds era su caballero de brillante armadura. La protegió de todos los que vinieron por ella. Cuando su propio padre la maltrató, él incluso destruyó el auto del viejo. Todos sus enemigos la odiaban hasta los huesos. Mientras se lamían las heridas, la maldecían en sus corazones. ¡Qué mujer tan desalmada! Sosteniendo a Thea en sus brazos, el señor Reynolds declaró: "Ella es el amor de mi vida. La amo tal como es. ¿Alguien tiene alguna objeción?".
Eden McBride fue abandonada por su prometido un mes antes de su boda. Con el corazón roto, se encontró con un chico guapo llamado Liam en el club nocturno y tuvo una noche romántica con él. Liam Anderson, heredero de Anderson Logistics, la compañía naviera más grande de Rock Union, es el tipo perfecto para el rebote. Apodado el Príncipe de los Tres Meses por los tabloides porque nunca está con la misma chica por más de tres meses. Cuando se despierta y descubre que ella se ha ido con su camisa de mezclilla favorita, Liam está irritado y curiosamente intrigado. Ninguna mujer se ha levantado jamás de su cama por voluntad propia. Ninguna mujer le ha robado nunca tampoco. Eden ha hecho ambas cosas. Necesita encontrarla y hacer su cuenta. El destino los vuelve a unir dos años después. Eden ya no es la niña ingenua que era cuando saltó a la cama de Liam; ahora tiene un secreto que proteger a toda costa.
Llevaba tres años siendo la sombra de Don César, el hombre más poderoso del país, viviendo en una jaula de mármol donde mi único papel era ser la esposa perfecta y sumisa. Aquella noche era nuestro tercer aniversario de bodas; había preparado su cena favorita y lo esperaba con la esperanza de que, por una vez, me viera de verdad. Sin embargo, la realidad me golpeó con una notificación en el móvil: César estaba en el hospital con Rubí, su eterno "amor de infancia", dándole el consuelo que a mí me negaba. Cuando llegó a casa horas después, ni siquiera miró las velas consumidas; simplemente me llamó "marcador de posición" y me recordó que yo solo estaba allí para cuidar su imagen corporativa mientras Rubí se recuperaba para ocupar mi lugar. Soporté sus desprecios mientras él me trataba como a una sirvienta inútil, ignorando que yo había renunciado a mi carrera para ser su paz. Mi propia madre me enviaba mensajes exigiéndome que fuera "útil" para los negocios, tratándome como una moneda de cambio en una familia que solo valoraba el poder y me consideraba una decepción sin educación. Me invadió una furia fría al darme cuenta de que nadie en esa mansión conocía mi verdadero rostro. César no tenía idea de que su "esposa aburrida" era en realidad "El Oráculo", la genio médica que había revolucionado la ciencia a los dieciséis años y que movía los hilos de fortunas globales desde su portátil. ¿Cómo pudo ser tan ciego para despreciar al diamante que tenía en casa por una piedra falsa como Rubí? Esa noche, la mujer que mendigaba amor murió. Firmé los papeles del divorcio, tiré mi anillo de medio millón de dólares a la basura y decidí que era hora de que el mundo conociera al verdadero Oráculo. César pensaba que me estaba desechando, pero pronto descubriría que al echarme de su vida, acababa de perder a la única persona capaz de salvar su imperio de la ruina total.
"Disculpa, señor, ¿me dirías de qué color es tu ropa interior?". Por culpa de un juego de verdad o reto, Kimberly terminó haciéndole una pregunta tan atrevida a un extraño al azar. Sin saberlo, el hombre que había elegido era su esposo desde hacía seis meses, al que no había visto desde su matrimonio. Charlie no pudo mantener la calma. Acababa de regresar de su viaje de negocios y ahí estaba su esposa, intentando burlarse de él. El ingenioso jefe decidió en ese momento consentir a su esposa rebelde. ¿Pensaba dejarlo? ¡No lo permitiría!
© 2018-now CHANGDU (HK) TECHNOLOGY LIMITED
6/F MANULIFE PLACE 348 KWUN TONG ROAD KL
TOP
GOOGLE PLAY