ir
con el miedo que se ha instalado en mi pecho como un nudo imposible de deshacer. Me pregunto qué es lo que ese hombre planea hacer conmigo. El solo pensar en lo que pueda suceder me llena de terror. ¿Por qué me tr
e animal le mentira sobre mi desaparición. Me gustaría saber si ella está preocupada, si se imagina lo que hizo su marido conmigo. El miedo y la culpa se
stintivamente, quiero alejarme, pero mi cuerpo no
iembla, y siento cómo
aparente calma, pero yo no confío en ella. ¿Por qué querría ayudarme? Seguramente al
surro, con la voz quebrada. -Por eso me
mente lo que pienso, toma un bocado de la
lo. También beberé un poco de agua,- me
lmente, me acerco, tambaleándome un poco por el dolor en mis piernas. Mi estómago gruñe de hambre, pero sigo con miedo. Sin embargo, la nec
matar... aún,-dice la mujer en voz baja, casi como si hablara
. La mujer se levanta y sale de la habitación
bre lo que me espera... todo se mezcla en un nudo que me aprieta la garganta. ¿Qué será de mí? ¿Qué planea hacerme es
r al baño para distraerme un poco. Hay productos de aseo, y me sorprende ver que todo parece bastante normal, no veo que se aterrador. Me ducho rápidamente, temiendo
descansar, pero el sueño no llega. De repente, un golpe fuerte en la puerta me sobresalt
a! El señor Karl q
aliza de nuevo, pero sé que no tengo o
no me haga d
aca de la habitación, llevándome por largos pasillos hasta una enorme habitación que mas bien parece una sala Allí, en el fondo, sentado en unasu voz profunda r
mientras doy pasos
lo suficientemente cerca, hace un gesto al hombre que me trajo, quien sa
co una vez más. -Haré lo que usted qu
amente a mí. Su presencia es sof
,- comenta casi en
por... por el jabón y el champú,-
a ti, soy el señor
go, intentando m
de amenaza. -Eres mía, y solo mía. Esta noche vendrás conmigo al club. Ba
e, el pánico lati
ige algo que te quede bien. Maquíllate,
, mientras él se gir
a estallar. ¿Qué hago ahora? ¿Debería intentar escapar? No... si gasto tanto dinero para comprarme, es porque tiene p