l mismo interés con el que un jugador de ajedre
n una jugada suc
o, la desconfianza
ué te i
amable, sino la de un lobo que
los hombres c
ó una ceja
d. Que nunca da algo sin
carcajada b
a. No es difícil ver
a golpearon co
un juguet
cabeza, como si la
as mi oferta... pu
alda, y no tenía nada que ver co
é of
sus dedos y se la entregó, su mirad
para mí. Pero no como
el mundo giraba
s que me
ogió de hombro
o destruyes a Alexander y a su encantadora
de Lya latí
do confiar
nuevo, su voz co
ero eso es lo
, su aliento cálido
No se merece nacer como
sintiendo el peso de
una l
manera de
-susurró, su vo
respuesta. Se inclinó sobre la mesa
firmamos u
padeó,
con
girando la hoja hacia ella-. Protección, dinero, un
ré contigo, no quiero nada sex
una larg
s saltan a mi cama,
mirada. Todo estaba detallado: su estadía, su manutención, la segurid
al
que había pasado horas antes, al menos a
o tomó la pluma. Con un n
a su alrededor se tornó borroso. Su cabeza z
L
areo la envolvió, y antes de poder af
en el suelo ni en un hospital. Estaba sobre u
un paño húmedo en su frente. Tris
ró él, con una sombra de
ó los labios,
.. qué
las ultimas horas. Tu
antó y regresó con una bandeja de comida. Sopa
a. No era el tipo de g
meza-. No te quiero
a a nadie. Y, sin embargo, ahí estaba. El celular del hombre sonó en su bolsillo e hizo un gesto p
nto se rompió cuando esc
listo. La qui
e pie con cuidado, avanzando s
su tono bajo y calculador-. Pero lo h
rrerle la espalda. ¿Qué demon
an entró. Su expresión era la de siempre: impenet
eguntó él con un
mente, obligándose
Solo
evaluara si decirle algo más. Luego dejó el
mañana, el mundo ya n
o de los dedos. Su toque era suave
supo que no podía quedarse de bra
tan se había ido. Luego tomó su teléfono. Tenía
era hacer algo, la pan
y presionó el botó
o de la cerradura re
puerta y giró la p
a enc
ó de ella mientras
¡Ábreme a
entos y calculados la hiz
e el otro lado, con una calma aterradora
os hablas?! ¡Ábr
go, una carcajad
s decisiones equivocadas. No des
su estóma
é hi
ño. Asegurarme de que
e desvaneció mientras