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Historia
Una Niñera con Suerte

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Autor: yumyp1901
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Capítulo 1 El abismo del desempleo

Palabras:1155    |    Actualizado en: 19/03/2025

en la mano y un montón de facturas sin pagar mirándome desde la mesa como si fueran un jurado silencioso. Condenada, eso es lo que estoy. Valeria Montes, veintiocho años,

y mi dignidad... bueno, esa se perdió en algún momento entre la última entrev

ortó el servicio ayer- y me pregunto cómo llegué aquí. Hace un año tenía un trabajo decente como asistente administrativa, un jefe que no me gritaba demasiado y un sueño modesto de ahorrar para irme de viaje algún día. Pe

abandonar la propiedad", dice en letras frías y formales. Treinta días. Como si en un mes pudiera conjurar un milagro, un empleo, una varita mágica que haga desaparecer la deuda

mi espiral de autocompasión, y me lanzo a contestar como si mi vida dependiera de ello. Tal vez sea un cobrador, tal vez sea mi madre par

en reconocerla. Es Sofía, mi mejor amiga desde la univer

scurso motivacional -respondo, intentando sonar sarcás

l ceño. Sofía siempre tiene ideas locas, como la vez que me convenció de vender cupcakes en la calle (s

creo que alguien pague por este desastre -bromeo, pasándome una man

en pagado. -Hace una pausa dramática, y yo ruedo los ojos, aun

grande y poderosa que haya existido jamás, un monstruo corporativo que controla desde tecnología hasta mercados enteros. Un hombre que aparece en las

í misma -protesto, aunque mi corazón late más rápido. ¿Cuánto paga a

Están buscando a alguien urgente, y mandaron una convocatoria abierta. Diez candidatas, una plaza. El sueldo es... Val, es más de

da torpe como yo? -Me río, pero hay un nudo en mi estómago. No es

Si no lo intentas, en un mes estarás durmiendo en mi so

ejo caer en el sofá otra vez, mirando el techo agrietado mientras mi mente da vueltas. Niñera de Damián Valtor. Suena a

, casi como si no quisiera adm

y luego esperar a que me llamen para la entrevista. Cuelgo después de prometerle que lo haré, aunque mis manos tiemblan

reguntándome por qué demonios alguien como yo cree que puede cuidar de su hijo. Probablemente me echará a los cinco segundos de verme tropezar con mis propios pie

No sé si acabo de dar un paso hacia mi salvación o hacia un desastre aún mayor, pero por primera vez en meses, siento algo además

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