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Historia

Capítulo 5 Un video

Palabras:1237    |    Actualizado en: 18/03/2025

era el suyo. Su cuerpo desnudo estaba envuelto en sábanas revueltas, y al girar la cabeza, vio a David durmiendo al otro lado de la cama. Su respiración era tranquila, pero su presenci

ar pensar en las manos de David recorriendo su cuerpo, en sus labios besando cada centímetro de su piel. Ahora, mirarlo a los ojos

sito que vayas a la oficina -la voz

nudo en el estómago

treinta minutos -respond

abía comenzado tímida, casi inocente, pero en la intimidad se había convertido en una fiera, entregándose por completo. Esperaba d

una sonrisa burlona-. Supe que hay un problema con Hacienda. Necesitan arc

ella en la oficina, Isabella estaba ocupada, rodeada de gente o apresurá

Contenía información confidencial: evaluaciones del personal, historiales médicos, correos sobre des

ban encendidas, y la encontró sentada frente a una montaña de papeles, con una

jo ella con voz cansada pero se

jando una carpeta s

na demanda colectiva. Clara ya está contactando a las personas afe

chó el momento para acercarse más, colocando un mechón rebelde detrás

ante -murmuró ella, s

labios estaban a solo unos centímetros de los suyos,

momento, haciendo que ambos se separaran rápidamente-. No sabía que se

tidio, pero Isabella

untó, con una mirada qu

mado por la próxima líder de la empresa de robótica, valorado

eguntó, sin poder

. En él, Isabella aparecía en una sala V

. Planea usarme para ser la mano detrás del poder. Con este

ivo, y David no pod

raste tan ráp

ris con una sonrisa-. Pero no te preocupes, está sobria

el control d

s duros de la discoteca y manda al personal de vacaciones. No quiero que el abuelo

-preguntó él, con

respondió Isabella, de

mientras se inclinaba hacia Isabella, acortando la distancia entre ell

puso su mano en el pecho de Chris y lo empujó hacia atr

con un tono que dejaba cla

e la reacción de David. Sus ojos se desvi

burló, con una sonrisa traviesa-. Porque n

iversión. No era la primera vez que los hombres competían po

, jugueteando con un bolígrafo entre sus ded

puesta era una puerta abierta, y él no er

sa -dijo, lanzando una mirada burl

io y se levantó, su figura esbelta y segura dominando la habitación. Se

dijo, su voz era un susurro prov

o su fuerza. El aire entre ellos estaba cargado de

el silencio-. Haré tu encargo. T

abogados. Pero antes de que pudiera marcar, David puso su mano so

ris -dijo, su voz era grave, per

su espacio personal. Sus labios se encontraron con los de David en un beso largo, apasionado y ll

ariciando su mejilla-. Sé exa

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