era el suyo. Su cuerpo desnudo estaba envuelto en sábanas revueltas, y al girar la cabeza, vio a David durmiendo al otro lado de la cama. Su respiración era tranquila, pero su presenci
ar pensar en las manos de David recorriendo su cuerpo, en sus labios besando cada centímetro de su piel. Ahora, mirarlo a los ojos
sito que vayas a la oficina -la voz
nudo en el estómago
treinta minutos -respond
abía comenzado tímida, casi inocente, pero en la intimidad se había convertido en una fiera, entregándose por completo. Esperaba d
una sonrisa burlona-. Supe que hay un problema con Hacienda. Necesitan arc
ella en la oficina, Isabella estaba ocupada, rodeada de gente o apresurá
Contenía información confidencial: evaluaciones del personal, historiales médicos, correos sobre des
ban encendidas, y la encontró sentada frente a una montaña de papeles, con una
jo ella con voz cansada pero se
jando una carpeta s
na demanda colectiva. Clara ya está contactando a las personas afe
chó el momento para acercarse más, colocando un mechón rebelde detrás
ante -murmuró ella, s
labios estaban a solo unos centímetros de los suyos,
momento, haciendo que ambos se separaran rápidamente-. No sabía que se
tidio, pero Isabella
untó, con una mirada qu
mado por la próxima líder de la empresa de robótica, valorado
eguntó, sin poder
. En él, Isabella aparecía en una sala V
. Planea usarme para ser la mano detrás del poder. Con este
ivo, y David no pod
raste tan ráp
ris con una sonrisa-. Pero no te preocupes, está sobria
el control d
s duros de la discoteca y manda al personal de vacaciones. No quiero que el abuelo
-preguntó él, con
respondió Isabella, de
mientras se inclinaba hacia Isabella, acortando la distancia entre ell
puso su mano en el pecho de Chris y lo empujó hacia atr
con un tono que dejaba cla
e la reacción de David. Sus ojos se desvi
burló, con una sonrisa traviesa-. Porque n
iversión. No era la primera vez que los hombres competían po
, jugueteando con un bolígrafo entre sus ded
puesta era una puerta abierta, y él no er
sa -dijo, lanzando una mirada burl
io y se levantó, su figura esbelta y segura dominando la habitación. Se
dijo, su voz era un susurro prov
o su fuerza. El aire entre ellos estaba cargado de
el silencio-. Haré tu encargo. T
abogados. Pero antes de que pudiera marcar, David puso su mano so
ris -dijo, su voz era grave, per
su espacio personal. Sus labios se encontraron con los de David en un beso largo, apasionado y ll
ariciando su mejilla-. Sé exa