eran unas traidoras despreciables. Le sudaba la frente, la nariz, el labio superior, sentía el cabello que tanto se había esforzado en peinar, pegarse en cada zona expuesta de la piel. El s
meter el estómago, tenía la mala
tinto de verano, déjala con San Pedro que del resto me encargo yo. -Sabía que estaba siendo algo dram
ser era una joven dulce, amable, luchadora, inteligente, con ganas de amar y ser amada. Estaba segura de que ese malhumor era una especie de conci
uejarte? Ya llegamos, contigo es que no
trecerrando los ojos-. ¡Qué est
, la dejo inconsciente y la entierro en la
idio cuando una mujer de unos
dejara sostenerle la mano, que le iba decir cuatro tonterías
de doce hijos y un chalet con vistas al mar. Y ella asentiría feliz y le daría todo el dinero, porque estaba necesitada de mentiras, de sueños. Quería pensar que la vida no segu
nte armadura siempre dispuesta a defenderla. Si tuviera una apariencia más masculina y se llamara Carlos, ya la habría arrastrado hacia el altar-. Aquí mi amiga es más
mujer permanecía con su mano sujeta. Había perdid
ió Nena, como si llamarla to
Regresó su atención a la gitana e intentó explicar que no quería pre
los ojos, con la sensación de sentir
de arrugas con patas. -No podía sentirse más iracunda-. ¿Ves? Te dije que no quería salir,
yudarla a soltarse del agarre,
n que te cuida, cambiarán las tornas de tu futuro. -Sabía que Elena lanzaba maldiciones e insultos, que intentaba llevársela lejos de la gitana, pero había quedado envuelta en aquellos ojos o
blorosas y un horrible vacío en el estómago. Elena la miró, pudo ver en sus ojos que se había percatado de lo mucho que le afectaron las palabras de la mujer
anta enraizada hasta el mismo centro de la tierra. Para su buena suerte no necesitó hacerlo, una pareja distraída que iba en sus respectivas bicicletas, perdió el curso y atropellaron a Nena. Del fuerte empellón cayó, se enredó entre el aluminio y rodó en el suelo. Habría corrido en su auxilio si la visión no se hubiera visto interr
Se sintió horrible por olvidarla y quedarse embelesada por un desconocido, así que corrió para auxiliarla, pero no pudo evitar regresar la