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A pesar de su nombre, esta es una historia de amor que se mezcla con las leyendas que abundan en Chiloé, las que hablan de una bruja poderosa que se enfrentó al gran Moraleda, navegante español que al perder con ella en la magia, le ofreció su amistad y conocimientos. Esto dio inicio a "La recta provincia", "La Mayoría", una organización de brujos que sojuzgaba la isla. Chilpilla, la gran hechicera, fue traicionada por su propia gente y, durante el Juicio a los Brujos en 1880, obligada a abandonar su tierra, sacada de allí por el mismísimo Diablo. Después de vagar por el mundo por más de cien años, buscando aprender, volvió a la isla para vengarse de todos los que la traicionaron. Pero se encuentra con un escollo: Junier, un ser que la odia y que hará de su vida una miseria. De vuelta en la isla, solo un brujo tiene el poder de detenerla y destruirla, ¿logrará hacerlo antes que en la isla reine el terror como en 1880? Una novela donde se mezcla la historia, el amor y las leyendas de un modo diferente a lo conocido. El Caleuche, brujos, fantasmas y demonios se darán cita en este libro donde buenos y malos se confunden y nada es lo que parece.
Aclaración
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Antes de leer esta historia, hay que tener en cuenta ciertos detalles mencionados a continuación.
Primero que todo, esta historia es ficción, si bien es cierto hay hechos históricos que se mencionan y que se apegan en su gran mayoría a la verdad, hay otros que son creación de la autora.
Algunos nombres que aparecen en esta novela son históricamente correctos y se encuentran en los registros municipales de la isla. Son los nombres antiguos de personajes públicos de la época, como intendentes, reyes de la Mayoría y José de Moraleda como capitán de navío español. El resto de los nombres, sobre todo de los que aparecen en la época actual, corresponden a la ficción de la novela, por lo tanto, cualquier parecido o coincidencia es solo eso y no tiene relación con la realidad.
Y, por último, los mitos y leyendas aquí aparecidos son fruto de las historias que se cuentan en la isla, adornadas con la imaginación de la autora.
Dicho y aclarado, les invito a leer esta novela que se divide en cuatro partes: Un vistazo al pasado, Fuera de la isla, De regreso a la isla y La Guerra, donde los puntos de vista cambian en cada sección.
Espero les guste y la disfruten.
Primera parte
UN VISTAZO AL PASADO
A modo de prólogo
Un poco de historia
1790
―¡Estad atentos! ―grité a mi tripulación, necesitaba a cada uno de mis hombres en sus puestos―. En cuanto arribemos a la isla, les demostraré mi poder. No me comportaré como en Queilén, con misericordia, no. ¡Aquí sabrán quién es José Manuel de Moraleda y Montero! No volveré a mi tierra vencido ni me apersonaré ante el rey cargando mi derrota, tampoco vosotros queréis hacerlo, eso significaría la humillación y muerte para todos. ¿¡Es eso lo que queréis?! ―grité, recibiendo un firme "no" por respuesta de mis seguidores―. ¡¿Es eso lo que queréis?! ―insistí con mayor volumen, otra vez su respuesta: "no", retumbó en mi fragata El Socorro―. Entonces... ¡Vamos a por ellos!
Mi postura firme y mi bien ganado orgullo y fortaleza, hizo que mi dotación de marinos tomase las fuerzas necesarias para continuar en nuestra misión, la Ciudad de los Césares debía ser encontrada y los lugareños me debían ayudar. De otro modo, los obligaría. Y tenía los medios para hacerlo.
Apeamos en Tenaún con dos misiones muy claras. La primera conseguir esclavos para llevar a España y a otros tantos para ayudarme en la exploración, en la que debíamos ubicar la ciudad que tan esquiva nos había sido; y la segunda, demostrar mi poder. No dejaría que unos indios sin ley se burlaran de mí.
Muchos de los nativos llegaron a la orilla a observarnos. Y cómo no, si para ellos nosotros éramos dioses. Y les demostraría mi poderío. Verían, con sus propios ojos, de lo que era capaz.
Me posicioné firme en la tierra y hablé a los veliches del sector, quería que confiaran en mí, mas, al no ser posible, ya que nadie quiso tomar mi invitación por las buenas, hice algo con lo que estaba seguro, les convencería.
Usando un hechizo, me convertí en un pez gigante ante sus ojos. La gente aplaudió mi atrevimiento de mostrar mi magia frente a ellos. Caminé hasta una roca y me transformé, de nuevo frente a ellos, en un magnífico lobo de mar.
Si bien era cierto, los indios estaban entusiasmados y complacidos con mi poder, no había asombro en sus miradas.
Entonces, me troqué en paloma y volé por sobre sus cabezas. Pero nada sucedió. No lograba convencer a los indios de acompañarme.
Fue en ese momento que, irguiéndome, los enfrenté.
―¿Qué no os llama poderosamente la atención las maravillas de mi arte? ―los interrogué preocupado, si mis artimañas no funcionaban, no sabría qué lo haría.
Uno de los hombres del lugar dio un paso al frente y me miró con sorna.
―De gustarnos nos gusta ―respondió―, pero no hay brujo de la costa que no haga estas travesuras.
¿Acaso estaba en frente de más hechiceros?
―¿También tenéis hechiceros? ―No era capaz de creer en sus palabras y exigí―: ¡Traedme uno al instante!
―Hay una bruja que está de paso por estas tierras ―explicó―. La buscaremos y la traeremos ante vuestra presencia, señor.
―Eso espero. Aguardaré en mi barco hasta que vosotros volváis con esa mujer.
Hice embarcar a mi tripulación. Seguramente esa hechicera tardaría, si sabía lo que le convenía, no querría tener un enfrentamiento conmigo.
Pasado el mediodía apareció una mujer. Una mujer de singular belleza y dulce mirada. Se detuvo a unos metros de la orilla.
―¿Qué buscas en mi isla? ―me preguntó con soberbia―. Me dicen que queréis llevaros con vosotros a mi gente como esclavos.
―No como esclavos, mi señora, como ayudantes.
―Sí, vosotros sois todos iguales, mentirosos y arrogantes, engreídos que creéis que la tierra es vuestra y la gente también.
―Necesitamos obra de mano.
―Para tratarlos como animales. ¡De aquí no se mueve un alma con vos!
―¡Eso lo veremos, vuestra merced!
―Chilpilla es mi nombre, señor, y os demostraré que aquí en mi isla nadie viene y va sin mi consentimiento.
―Bien, Chipilla, mi señora, os reto a un duelo de magia, quien venza decidirá el futuro de estas gentes.
La mujer sonrió como si ya fuera la triunfadora. Ilusa. No tenía idea de quien era yo. Yo era más dios que todos sus dioses juntos. Descendí de mi navío y procedí a acercarme a la hechicera. En el camino me convertí en un oso pardo, al cual ella no pareció temerle. Al llegar a su lado, no hizo amago alguno de correr, al contrario, me miró desafiante. Entonces, lancé un rayo que cayó desde el cielo, sin embargo, ella lo desvió a unas rocas a la orilla del mar.
―Buen intento, don José ―me dijo con total falta de respeto―, ahora os demostraré quién soy yo.
Chilpilla principió a romancear una especie de oración, al tiempo que gesticulaba y contorneaba su cuerpo. Todo esto desde su lugar. Sin moverse un ápice de la orilla del mar. Las aguas se revolvieron y empezaron a producir una especie de torbellino en torno a mi goleta, hasta que mi embarcación quedó completamente en seco. La desazón fue general. Nadie entendía nada. Los hombres murmuraban intentando comprender lo que ocurría.
―¡Hostias! ¿Y cómo habéis hecho eso? ―No pude evitar consultar a la mujer―. ¿Qué clase de ilusiones son estas?
Me di la vuelta y avancé por la orilla del mar, gritando a mis hombres que se calmasen.
―¡Tranquilos!, ¿cómo va todo por allá?
―Que estamos en plena lama, Don José Manuel, ¡varados! ―respondieron todos a la vez.
―Sácalos de allí ―ordené a la mujer, pero no me hizo caso―. Por favor, volved mi navío al mar.
Observé a Chilpilla que permanecía rígida como una estatua, como si sostuviera la respiración. Lentamente, fue exhalando a medida que su pecho subía y bajaba y su cabeza se erguía. Las aguas se fueron soltando y mi barquilla de alférez de fragata de la Real Armada Española, comenzó a reflotar. Suspiré alivianado. Si hubiese perdido aquella flota, habría sido hombre muerto.
Cuando terminó de flotar y mis hombres estuvieron a salvo, no había más nada qué decir.
―Pues que vos os habéis hecho merecedora de todo mi respeto y crédito ―acepté haciendo una reverencia―. Y en consideración a lo que mis ojos han visto y mi corazón se ha maravillado, quiero dejaros una joya para que vuestra merced lo administre y le deis el mejor uso posible. Esperadme un instante.
Subí a una piragua en dirección a mi lanchón. Tomé mi Levistorio y lo llevé con la mujer. Ella me miró con desconfianza al yo extender el libro hacia ella.
―En este libro, se anotan todos los secretos de este arte misterioso que es la brujería. Usadlo con juicio y avanzaréis en el dominio de los misterios de la naturaleza y del ser humano ―le señalé para que confiara en mí.
Ella miró el libro y luego a mí.
―¿Por qué yo?
―Seguro estoy de que vos podréis hacer un buen uso de lo que hay escrito en su interior. Vuestra alma es pura y cristalina. Mi corazón lo ha percibido y mis artes mágicas me lo han confirmado. Con vos, este libro estará seguro. Si cae en las manos equivocadas... No os quiero contar lo que podría suceder.
―Don José Manuel de Moraleda, es usted un hombre sincero; creí, al llegar aquí, que usted sería un ser sin corazón ni moral, pero veo que me he equivocado. Puede usted irse en paz.
―Espero algún día volver a encontraros, mi señora. ―Le hice una nueva reverencia, tomé su mano y la besé en un acto de total respeto, que era lo que ella inspiraba en mí.
―Yo espero que sea en otras circunstancias.
―Lo serán, mi dama, eso os lo puedo asegurar.
―Mejores que esta.
―Por un tiempo mejor para los dos ―me reverencié ante ella.
Sonreí y salí de allí rumbo a mi fragata, esperando no volver por esos lugares, aunque la imagen de Chilpilla jamás la podría borrar de mi memoria.
Y así fue. Hasta el día de hoy.
Cassandra es una chica que, desde pequeña, ha sufrido de terrores nocturnos y sonambulismo, lo cual la mantenía en un constante estado de alerta y con miedo. Vive sola con sus abuelos, pues su madre fue asesinada justo antes de dar a luz y su padre la abandonó al nacer. Por esto, ella ha sido tachada de rara por sus compañeros de colegio y, cuando en la graduación de secundaria, se aparece un ovni, la culpan a ella. Con el tiempo, ella va a trabajar a San Pedro de Atacama, allí conoce a Ángel Philips, su nuevo jefe, un hombre muy especial que llama la atención de la joven por el cambio en la tonalidad de sus ojos y por su forma inusual de ser. Hasta ese lugar la persiguen esos objetos con sus luces que la desconciertan y le llama la atención a partes iguales y pronto se da cuenta de que Ángel tiene que ver con ellos. ¿Qué secretos tiene ese hombre? ¿Quién o qué es él? ¿Qué tiene que ver él con su pasado? Es lo que tendrá que descubrir Cassandra en esta historia.
Junier es un ángel caído, el hermano favorito de Lucifer. Bajó a la tierra cuando todos los demonios fueron expulsados del Cielo. Aquí conoció a Mirka, una humana muy especial y con ella vivirá a través de diversas eras de nuestra historia. Acompaña a este ángel en sus aventuras, amores y desamores, logros y frustraciones. Junier es un ángel que vino para quedarse en tu corazón. *No apta para personas sensibles, aquí los demonios no son los malos.
Esta es la cuarta parte de esta saga, donde conocerán la historia de Manuel, desde el principio de los tiempos, cuando él y su hermano fueron convertidos. Todas las vidas de Abril y todo lo que él vivió para prepararse para la batalla final.
Eva Pardo, La Mujer del Teatro, es una mujer que no tiene escrúpulos, por lo que es una leyenda en sí misma por la fama que se ha hecho a través de los años. Guido Barker es un joven que el mismo día que muere su madre se entera que fue adoptado y comienza a buscar a la mujer que no solo lo regaló, también lo vendió. Y no la busca para encontrar amor o respuestas, lo que busca es venganza. Una historia diferente de maldad, intrigas y mentiras con un final sorprendente.
La historia continúa, Cristóbal y Esteban otra vez están en riesgo, esta vez por un enemigo en común que quiere destruir, no solo a ellos, también a su familia y todo lo que tienen. Un fantasma que vuelve, cosas que no son lo que parecen y nuevos problemas, deben enfrentar estas dos familias y sus allegados. Historias que se cruzan en esta parte de esta serie, que, aunque puede terminar aquí... uno nunca sabe.
Una florista naturalista y un empresario de transportes, ¿qué tienen que ver el uno con el otro? Nada. Si no fuera que sus empresas colindan. El problema es que para Almendra, una mujer que vive la vida de forma natural, los camiones de su vecino entorpecerán el crecimiento de sus plantas y flores, ya que el ruido y el smog las marchitará. Por otro lado, a Bastián le molesta que en ese lugar exista un jardín, le trae malos recuerdos de sus padres, recuerdos que quiere erradicar de su memoria y su vecina no se lo hace nada de fácil. Uno de los dos tendrá que irse, sin embargo, ninguno dará su brazo a torcer; los dos defienden su empresa con uñas y dientes y esperan que el otro sea el que ceda y demostrar su fortaleza. Es un juego de tira y afloja. Un juego en el que pueden perderlo todo.
Carolina Navarro fue obligada por su padre a casarse con un hombre desfigurado para salvar a su familia de la ruina. Maximo Castillo tenía todo lo que cualquiera deseaba, hasta que un accidente aéreo destruyó su cuerpo, su alma y su relación, haciendo su vida desesperada. Sin embargo, independientemente de eso, todavía necesitaba una esposa y un heredero. ¿Podría funcionar un matrimonio entre estas dos personas? ¿Sería solo un matrimonio de conveniencia o crecería el amor entre dos almas heridas?
¿Qué esperas de tu cumpleaños? ¿Dinero? ¿Joyería? ¿U otras cosas? Lo que sea, pero por lo menos debe ser un día maravilloso. Lola Li, una mujer linda, encantadora e inteligente, graduada en la comunicación audiovisual a una edad muy temprana. Todo el mundo pensaba que Lola tendría un futuro muy prometedor pero las cosas no salieron como se esperaba. Su fiesta de cumpleaños de 22 años fue una pesadilla para ella. Cuando terminó su fiesta de cumpleaños, su mejor amiga la traicionó, su novio la abandonó y su familia se arruinó por completo. Cuando se despertó al día siguiente, Lola se encontraba tumbada en la cama de una habitación de hotel. Con el corazón acelerado, solo podía recordar vagamente a un hombre extraño con el que estaba anoche. ¿Había venido para salvarla? O, ¿era un demonio que lo estaba persiguiendo?
Paola Fischer vive un matrimonio aparentemente feliz hasta el día en que, al regresar a casa, encuentra a su esposo, Lucas Hotman, en la cama con su secretaria, Rose Evans. La traición la deja destrozada, y, sin saber cómo enfrentar el dolor, se marcha de su hogar. Esa noche, en un bar, conoce a un enigmático desconocido que le ofrece una compañía inesperada. Buscando escapar de su desilusión, Paola se entrega a una noche de pasión con él, dejando que el dolor de su traición se diluya en la intimidad. Al día siguiente, trata de seguir adelante, pero pronto se enfrenta a una sorpresa que cambia el curso de su vida: está embarazada, y el padre no es Lucas, sino aquel hombre al que apenas conoció.
Todo el mundo pensaba que Lorenzo quería de verdad a Gracie, hasta el día de la operación de corazón de su hija. Para sorpresa de Gracie, Lorenzo donó el preciado órgano que necesitaba su hija a otra mujer. Desolada, Gracie optó por el divorcio. Impulsada por su necesidad de venganza, Gracie se unió al tío de Lorenzo, Waylon, y orquestó la caída de Lorenzo. Al final, este se quedó sin nada. Consumido por el remordimiento, él suplicó por una reconciliación. Gracie pensó que era libre de seguir adelante con su vida, pero Waylon la retuvo con un abrazo. "¿Pensaste que podías abandonarme?".
Dos años después de su boda, Ximena perdió el conocimiento en un charco de sangre durante un parto difícil, olvidando que su exmarido se iba a casar con otra persona ese día. "Nos vamos a divorciar, pero el bebé se queda conmigo". Estas palabras resonaron en su mente. Sabía que él no estaba allí para ayudarla, sino para quitarle a su hijo. Ximena preferiría morir antes que ver a su hijo llamar madre a otra mujer. Posteriormente perdió la vida en la mesa de operaciones con dos bebés en su vientre. Pero ese no fue el final para ella... Años más tarde volvió a encontrarse con Ramon, que ha cambiado mucho. Quería quedársela para él a pesar de que ya era madre de dos hijos. Y cuando supo que ella se iba a casar de nuevo, irrumpió como un loco. "Ramon, ya morí una vez antes, así que no me importa volver a morir. Pero esta vez, quiero que muramos juntos", gritó ella, mirándolo con angustia en sus ojos. Ximena pensó que él no la amaba y estaba feliz de estar fuera de su vida. Pero lo que ella no sabía era que la noticia de su inesperada muerte le había roto el corazón. Durante mucho tiempo lloró de dolor y agonía. Siempre deseó poder retroceder en el tiempo o ver su hermoso rostro una vez más. Todo esto fue demasiado para Ximena, cuya vida estuvo llena de idas y venidas. No sabía si debía volver al lado de su exmarido o seguir adelante con su vida. ¿Cuál elegiría ella?
Corinne dedicó tres años de su vida a su novio, pero todo fue en vano. Él no la veía más que como una pueblerina y la dejó sola en la boda para estar con su verdadero amor. Tras ser despechada, Corinne recuperó su identidad como nieta del hombre más rico de la ciudad, heredó una fortuna de mil millones de dólares y acabó llegando a lo más alto. Pero su éxito atrajo la envidia de los demás, y la gente trató constantemente de hundirla. El Sr. Hopkins, famoso por su crueldad, la animaba mientras ella se enfrentaba uno a uno a esos alborotadores. "¡Así se hace, cariño!".